28/02/2026
“NO SOLTÉ A CUALQUIERA… SOLTÉ AL PADRE O MADRE DE MI HIJA”
No fue una decisión impulsiva.
Fue una decisión dolorosa… pero consciente.
Porque no estaba soltando solo a una pareja.
Estaba soltando un proyecto, una familia soñada, una historia que imaginé completa.
Me quedé más tiempo del que debía.
Intenté más veces de las que quise admitir.
Perdoné más de lo que era sano.
No por debilidad.
Por esperanza.
Pero entendí algo que me cambió:
Ser padre o madre no convierte a un hombre o una mujer en buen compañero.
Y quedarme por mi hija no necesariamente era lo mejor para ella.
Porque los hijos no necesitan ver sacrificio silencioso.
Necesitan ver respeto.
Necesitan crecer en un ambiente donde el amor no duela.
No solté a cualquiera.
Solté al hombre o mujer con quien pensé que envejecería.
Y aun así… lo hice.
Porque mi hija merece una madre o padre en paz.
Una madre o padre fuerte.
Una madre o padre que le enseñe, con el ejemplo, que el amor no se mendiga.
No fue fácil.
Pero fue necesario.
Y aunque la historia cambió…
la decisión fue un acto de amor.
Por ella.
Y por mí.
Porque asistir a terapia psicológica es un acto de amor propio ♥️ 871 131 3403