23/09/2020
TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO DEL PACIENTE ALCOHÓLICO
Como todo lo que le sucede en la vida, una persona NO POR NADA, desde un determinado día comienza a tomar alcohol. El problema o causalidad puede hallarse en el mismo, en su entorno familiar o social, en su educación o cultura, en problemas de adolescencia, y hasta en ciertas emociones adversas percibidas desde el momento mismo de su vida antes de nacer.
Esa causalidad es tomada en cuenta de forma primordial en cualquier tratamiento con homeopatía unicista. Partiendo de esta base es posible encarar a la persona como un todo indivisible. No se trata de ir arreglando problemas, desfilando de especialista en especialista, o pasando por un gabinete compuesto por un equipo multidisciplinario.
La homeopatía unicista trata a cada persona como un todo indivisible, llegando también a no separar lo que le pasa de lo que le pasó, las consecuencias (enfermedades descriptas más arriba) y la causalidad, que es el motor de arranque inicial para todo este desequilibrio.
Teniendo en cuenta lo emocional y lo físico, ayuda al equilibrio total y profundo, y desde el equilibrio ayuda a alejar a la persona de su copa autodestructiva.
Para ello nos basamos, en principio en un medicamento que cubra la totalidad de los síntomas, ya sean mentales, como generales, o locales, que llamamos remedio de fondo o constitucional.
Este remedio ayuda a alcanzar ese equilibrio total. Pero además damos medicamentos complementarios que cubren todos los estragos o efectos locales dejados por la bebida, con sus modalidades (formas de presentación: cómo mejoran, cómo agravan, como se presentan, como se van, etc).
Describiremos algunos de ellos, dejando por sentado que puede ser perjudicial la automedicación. Para su indicación, habrá que pasar por una consulta homeopática de hora y media, dos, o el tiempo que sea necesario.
Solo algunos elementos característicos de estos remedios dados de modo orientativo.
En casos de malestares al día siguiente de la ingesta alcohólica, dolor de cabeza, náusea, mareos, vómito, resaca: nux vómica 6° CH.
En algunos casos de problemas gástricos más severos, como nauseas y vómitos incoercibles, puede tomarse ipeca 6° CH. Si hay vómitos mucosos, antimonium tartáricum 6° CH.
El sulphuric acid ayuda a combatir el excesivo deseo de ingerir bebidas alcohólicas.
El etilicum se puede emplear como disuasivo. (ayuda a suplantar el alcohol).
Además se tendrá en cuenta la protección del hígado con medicamentos como phosphorus.
Como en toda persona con todo tipo de enfermedad, en este caso la Homeopatía Unicista demuestra ser, una vez más, la mayor y mejor arma conocida, para combatir este mal, y alcanzar así, un estado pleno de equilibrio mental y físico total, necesarios para llevar una vida mejor, más sana y más duradera.