31/03/2023
La crisis hipertensiva se puede presentar como una manifestación de novo o como una complicación de una hipertensión ya previamente diagnosticada. Uno de los objetivos principales en el diagnóstico y manejo de la crisis hipertensiva es la diferenciación entre una emergencia y una urgencia hipertensiva, basándose en la presencia de daño a un órgano blanco respectivamente. Una adecuada estratificación, prevención y regresión del daño causado por el aumento abrupto de la presión arterial podría evitar la aparición de nuevos eventos a largo plazo. Pacientes que cursen con una urgencia hipertensiva podrán ser manejados de manera ambulatoria y no agresiva evitando los efectos adversos de disminuir la presión arterial, mientras que aquellos con una emergencia tendrán que ser hospitalizados y manejados de una forma más continua.