26/02/2026
👉👉 Cuando tu hijo hace un berrinche… es muy probable que estés cometiendo este error. Y lo peor es que parece que funciona.
Lo mandas a su cuarto.
Lo ignoras.
Le gritas.
Lo amenazas.
Y después de unos minutos… deja de llorar.
Pero no porque haya aprendido a calmarse.
Sino porque su cerebro entró en modo supervivencia.
Porque cuando un niño está en medio de un berrinche… su sistema nervioso está completamente desregulado.
No puede pensar.
No puede razonar.
No puede “portarse bien”.
Está inundado de estrés.
Y cuando en ese momento recibe gritos… castigos… o rechazo… su cerebro no aprende autocontrol.
Aprende peligro.
Aprende que cuando pierde el control… también pierde a sus papás.
Y eso activa aún más su respuesta al estrés.
A largo plazo, esto puede afectar la forma en la que su cerebro regula emociones como la frustración, el enojo o la tristeza.
Porque nadie le enseñó a calmarse… solo le enseñaron que sentir demasiado… lo aleja de quienes más necesita.
A veces creemos que estamos corrigiendo un berrinche… cuando en realidad estamos entrenando a su cerebro a reprimir lo que siente.
Si esta información puede ayudar a otro papá o mamá a reaccionar diferente la próxima vez… compártela. ❤️