05/11/2020
ES MEJOR SER AMANTE
Una de las muchas claves de todo amante es la pasión por la música.
La antropología, el arte y el vecino lo saben.
Me confieso amante de la música trance, clásica, minimalista, y Neoclassical. Lo menciono porque lo que hace que una pieza de esta índole pueda hacer vibrar a una persona, no necesariamente es el contenido o los sonidos de las notas; tiene que ver un poco con la profundidad y la entrega del artista.
Sin embargo, hay otro punto que suele pasar desapercibido fácilmente y son los pequeños espacios entre nota y nota, estos intervalos son los que crean la magia.
Estos intervalos en la vida cotidiana son los silencios, es otro tipo de poesía, ¿alguna vez te has sentado a tomar un café, con alguien con la menor cantidad de palabras posibles, mientras cruzan sus miradas?
Es el arte de conectar con el alma, soy más amante de lo que puede expresar una mirada, degustando el movimiento de las facciones, que las palabras estilizadas. Y cuando percibo un suspiro es como escuchar a Jaime Sabines o Mario Benedetti recitar un poema, es arte.
Hace muchos años que deje escribir y recitar poemas; y no es porque sea algo vano, sino porque nos separa de la profundidad de una mirada, de la experiencia mágica al ver un paisaje, de los laberintos mágicos que nos lleva un buen libro.
La esencia de un buen truco de magia no está en lo que sucede, sino en lo que el espectador interpreta.
Ser amante requiere de maestría; la clave maestra del amante esta en cuanto puede gozarse con su sola presencia, que tan grande es el éxtasis de su silencio; porque amantes son los que SE aman y tienen algo para compartir.
Todos nos hemos fallado en algún momento; y quizás tú al igual que yo puedas elegir aquí y ahora ser el amante; sin atormentante en cuanto te fallaste o cuanto te podrías fallar. Solo aquí y ahora puedes regocijarte de lo que eres; quizás y solo quizás pueda alterarse el futuro.