24/11/2012
Millones de personas en el mundo sufren actualmente diabetes. Resulta increíble, pero muchas de ellas no saben que la padecen. Aunque hay tratamientos que la combaten, es necesario cuidar el estilo de vida, evitar las emociones negativas y el estrés y, de manera muy importante, comer en forma adecuada. Todo ello es fundamental para tener una larga vida y saludable.
Existen tipos diferentes de diabetes, pero los más comunes son la diabetes mellitas tipo 1, conocido como diabetes juvenil, y el tipo 2. Cuando se manifiestan, el organismo no puede producir insulina o produce muy poca. La insulina es una hormona del páncreas que ayuda a convertir los glúcidos o hidratos de carbono en energía. En todos los casos, los pacientes sufren diversos trastornos.
Se debe llevar una buena alimentación para que sea usted quien controle a la diabetes y no al revés.
La diabetes al comienzo es asintomática y por lo mismo, las alteraciones se manifiestan cuando ya existe cierto grado de avance, por ello es importante que (se tenga o no predisposición a padecerla) se realicen pruebas de sangre para detectarla tempranamente.
El tipo 1 ( que afecta a niños y jóvenes) requiere la aplicación frecuente de inyecciones de insulina en la pierna o en el brazo. Las siguientes son las manifestaciones que por lo regular se presentan:
Necesidad de orinar continuamente
Sed intensa
Hambre excesiva
Pérdida de peso
Cansancio
Irritabilidad
Visión borrosa
Problemas importantes en los ojos
El tipo 2 es el más común; se desarrolla por lo general en mayores de 45 años, descendientes de quienes ya lo han padecido, o en personas con sobrepeso, sedentarias y con problemas de colesterol. También tienen predisposición ciertos grupos étnicos y mujeres que la presentaron durante el embarazo. En estos casos el cuerpo no produce suficiente insulina o hace uso incorrecto de ella. Su tratamiento incluye píldoras y en ocasiones inyecciones de insulina, así como dieta especial y ejercicios físicos. Los signos más comunes son:
Infecciones frecuentes, especialmente en piel, encías y vejiga
Las heridas tardan en sanar
Hormigueo o entumecimiento de manos y pies
Síntomas como los del tipo 1