06/08/2017
5 razones para ir al psicólogo:
#1. Un espacio y un tiempo para ti:
Sí, tal vez parece algo muy obvio e insignificante, pero es necesario. Cuando se lleva mucho tiempo anteponiendo las necesidades de los demás a las tuyas, te aseguro que se convierte en un bien preciado.
Cuando no encuentras un apoyo externo o tienes miedo de preocupar a los que quieres con tus problemas; encontrar un momento y un lugar reservados únicamente para ti y para expresar lo que te inquieta, es reconfortante.
De hecho, puede que ir a psicoterapia sea una de las primeras cosas que hagas para empezar a cuidarte y a dedicarte atención.
#2. Sentirte escuchado sin juicios de valor o dogmatismo:
El psicólogo no oye tus problemas, te escucha a ti como persona: tu lenguaje, tus gestos, tus emociones, tus reacciones, tus elecciones, etc.
Observa, recoge y evalúa, pero no te examina para calificar de buena o reprobable tu conducta.
Necesita conocerte en profundidad y hacer una valoración exhaustiva de tus pensamientos, sentimientos y conductas para saber mirar por tus ojos.
Le interesa profundamente conocer cómo ves el mundo y como interactúas con él, pero en las sesiones no te sentirás juzgado, ni condenado, porque ese no es el rol del terapeuta ni forma parte de sus competencias.
#3. Un espejo y una toma de conciencia:
A veces en medio del dolor que sientes, tiendes a evitar pensar en lo que te asusta o preocupa, e incluso negarlo.
En la psicoterapia encontrarás una ayuda para tomar conciencia de lo que te está ocurriendo, para verbalizar tus miedos, para darte cuenta de la parte de responsabilidad (que no culpabilidad) que tienes en tu problema. El terapeuta te hará de espejo y te reflejará lo que estás transmitiendo y exteriorizando. Y ya sabes que saber lo que te pasa suele ser el primer peldaño en la escalera de la recuperación.
#4. Un punto de vista objetivo y profesional:
Un psicólogo no va a opinar desde sus vivencias o valores, ni desde el afecto, puesto que no tiene un vínculo contigo. Te propondrá:
una hipótesis explicativa de tu problema a partir de la Psicología como ciencia, siguiendo criterios clínicos para establecer un diagnóstico. “Qué te pasa”
un tratamiento personalizado y adaptado a tus necesidades. “Cómo solucionarlo”
#5. Herramientas para comprender y gestionar tus emociones, pensamientos y conductas:
En una consulta de psicología puedes identificar y cambiar pensamientos distorsionados y patrones de conducta que te generan malestar, además de desarrollar nuevas habilidades para alcanzar tus objetivos. En definitiva, encuentras un asesoramiento que te dota de recursos, técnicas y estrategias para que seas tú mismo el que resuelva tu problema.
Ir al psicólogo es una buena idea, porque esperar a que las cosas cambien por sí solas ya sabes que no te funciona. En la psicoterapia tienes una oportunidad, que no la única, de ser agente activo de tu vida.
Fuente: psicopedia.org