01/08/2024
ESTRÉS, CONSECUENCIAS EN EL PESO Y LA SALUD.
El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional. Puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso.
El estrés es la reacción de su cuerpo a un desafío o demanda. En pequeños episodios el estrés puede ser positivo, como cuando le ayuda a evitar el peligro o cumplir con una fecha límite. Pero cuando el estrés dura mucho tiempo, puede dañar su salud.
El estrés es un sentimiento normal. Hay dos tipos principales de estrés:
Estrés agudo. Este es estrés a corto plazo que desaparece rápidamente. Puede sentirlo cuando presiona los frenos, pelea con su pareja o esquía en una pendiente. Esto le ayuda a controlar las situaciones peligrosas. También ocurre cuando hace algo nuevo o emocionante.
Estrés crónico. Este es el estrés que dura por un período de tiempo prolongado. Usted puede tener estrés crónico si tiene problemas de dinero, un matrimonio infeliz o problemas en el trabajo. Cualquier tipo de estrés que continúa por semanas o meses es estrés crónico.
Cuando tiene estrés crónico, su cuerpo se mantiene alerta incluso cuando no hay peligro. Con el tiempo, esto le pone en riesgo de problemas de salud, incluyendo:
Presión arterial alta
Insuficiencia cardíaca
Diabetes
Obesidad
Depresión o ansiedad
Problemas de la piel, como acné o eczema
Problemas menstruales
Cuando el organismo está sometido a una situación de estrés crónico, interno o externo, se disparan en el organismo los niveles de cortisol y, al ser el único proveedor de glucosa del cerebro, tratará de conseguirla por diferentes vías: destruyendo tejidos, proteínas musculares, ácidos grasos y cerrando la entrada de glucosa a otros tejidos.
Las glándulas suprarrenales bombean más cortisol y la producción de la hormona testosterona disminuye, lo que lleva con el tiempo a una disminución de la masa muscular, por lo que se queman menos calorías. Normalmente con la edad, la masa muscular disminuye, pero estrés y las hormonas aceleran este proceso.
El cortisol también anima al cuerpo a almacenar grasa visceral, elevando los niveles de colesterol e insulina, y por ende también aumenta el riesgo de diabetes y enfermedades del corazón.
RECOMENDACIONES:
1. Alimentación:
- Comience con un buen desayuno. Debes suministrar a tu organismo todos los nutrientes necesarios para prevenir cualquier deficiencia, proteínas de alta calidad, ácidos grasos esenciales, carbohidratos complejos, vitaminas y minerales.
- Restringa la cafeína.
Si está bajo una situación de estrés o ansiedad, busque una opción descafeinada. Cuando el estrés se combina con cafeína, aumentan los niveles de cortisol más que el estrés por sí solo.
- Respete los horarios de comida.
Se recomienda hacer las 3 comidas más 2 meriendas. Así, el cuerpo gasta lo que consume y no lo guarda como reserva (en forma de grasa), por lo que se hace difícil engordar. Por esto además no es recomendable saltarse ningún tiempo de comida o dejar de cenar.
- No se deshidrate.
Es fácil confundir la sed con el hambre, por lo que algunos comen en exceso con el objetivo de que el cuerpo "extraiga" el líquido del alimento. Recuerde que su organismo necesita como mínimo 8 vasos de líquido diarios.
2. Haga ejercicio:
Poner a mover los músculos es un calmante para el estrés instantáneo. El ejercicio es como un sedante, hace que la sangre circule con mayor rapidez, y hace que el cortisol salga de nuestro cuerpo, produciendo sensación de bienestar, ya que también aumenta nuestras endorfinas.
3. Duerma bien:
Las personas que duermen menos de 7 horas, desarrollan mas ansiedad y estrés durante el día, así como fatiga y somnolencia.
El metabolismo se hace mas lento y esto conlleva a un aumento de la grasa corporal, obesidad. Lo ideal es dormir de 7 a 9 horas para que el cuerpo alcance el sueño profundo y se reparen los tejidos corporales así como reabastecer las reservas de energía.
Antes de acostarse, no debemos consumir ningún tipo de estimulante. Hemos de eliminar las bebidas con cafeína, el chocolate, refrescos, bebidas energetizantes, te o jugos azucarados e incluso el tabaco.
Nuestro dormitorio debe estar dedicado únicamente al ritual del sueño evitando cualquier tipo de distracción como la televisión, el trabajo o desorden. Oscura y tranquila debe ser el lugar de mayor relax de la casa.
4. Recompensate:
Cuando el estrés conduce hacia algo dulce o salado, es mejor saciarlo con moderación, ya que sino se va acumulando. Así que si tiene ganas de comerse un chocolate, en vez de comerse toda la barra de chocolate, cómase un cuadrito. Tómese dos vasos de agua después y va a notar que disminuye su antojo.
Distraigase en algo que le cause placer o relajacion, ir al cine, leer un libro, tener relaciones sexuales, masajes relajantes, etc.
5. Respira:
Tómese un momento, respire profunda y lentamente, esto ayuda a controlar la presión y bajar la tensión permitiendo oxigenar adecuadamente su cerebro.