Andrea Ramirez - Psicologa

Andrea Ramirez - Psicologa Atencion Psicologica, Desarrollo de equipos, Mentoring Además, soy administradora de empresas, escritora de memorias inéditas y mentora de jóvenes.

Los tiempos que vivimos se vuelven abrumadores, la esperanza de que las circunstancias cambiaran a veces se ven perdidas, sin embargo, no es tarde para re direccionar las velas del barco y sacar lo mejor de vos mismo, por eso te invito a transformar tus pensamientos para transformar tu vida. Soy Andrea, Psicóloga Cristiana orientada al servicio de familias, niñas, niños y adolescentes, en este espacio encontraras un rinconcito de confianza, recursos y calor humano para maximizar tu desarrollo personal y así encontrar tu propósito de vida a traves de la fe y la atención integral en el manejo de tus emociones. Tengo un Postgrado en psicología educativa y del aprendizaje, con 8 años de experiencia como transformadora de equipos en el área de Recursos Humanos, procesos de recuperación emocional, manejo del duelo, atención especializada a niños y niñas, adolescentes y jóvenes en situación de riesgos y coordinadora de proyectos en distintas ONG. Me apasiona trabajar desde el juego, el reconocimiento de las historias de vida y el enfoque humanista. En cada oportunidad podre darte entrega, ética e integridad, así como transparencia, resiliencia y empatía en el abordaje de las situaciones que querrás tratar.

La vida no termina trasciende Hoy 04 de febrero mi abuelo Andrés celebraría cumplir un año más… hace 9 trascendió, recue...
04/02/2026

La vida no termina trasciende
Hoy 04 de febrero mi abuelo Andrés celebraría cumplir un año más… hace 9 trascendió, recuerdo haber sido su muchachita y me enseño a cocinar gallina rellena y Baho, mis cumpleaños en la casa de Cristo Rey, junto con mis tíos, Los Ramírez somos gente trabajadora, místicos, escurridizos, coléricos, combatientes y disciplinados. Mi abuelo fue el cooker de Somoza, machista, de temperamento fuerte y exigente. No admitía mi cabello corto y su palabra siempre fue respetada. De origen humilde, instruyó a mi papa quien con los años se encargó también de mis tíos a su manera, mi abuelo quedo viudo y se responsabilizó de sacar adelante a sus hijos a su manera. Me acuerdo de sus nougats que eran exclusivos para mí, la butaca a la par suya y los gatos. La silla, sus neuralgias y el temblor de sus manos. La compañía de Armandito y la piedra afuera de la puerta de la casa, el olor a orégano del día de la vela de mi Papa. Hoy entiendo la Nostalgia de Andrés hijo, hoy yo Andrea extraño a mí general y a quien decirle como es que se hacen las cosas y que en su mirada por encima de los lentes solo me observaba y me decía que era una malcriada irrespetuosa.
La vida no termina, trasciende porque el legado del abuelo Andrés vive en el toque de mi cocina, en lo prolijo de lo que hago, en la disciplina con la que hago mi trabajo, en la lealtad que entrego y en la intensidad de las luchas de las causas que he acuñado. En la determinación, firmeza de las decisiones y en la valentía de perdonar pero no olvidar.
Por hoy seguimos abuelo Andrés…

La muerte no rompe familias.La ausencia no desintegra lo que estaba verdaderamente unido.Cuando una familia se fragmenta...
03/02/2026

La muerte no rompe familias.
La ausencia no desintegra lo que estaba verdaderamente unido.

Cuando una familia se fragmenta porque uno de sus integrantes ya no está, muchas veces lo que ocurre no es una ruptura nueva, sino la exposición de una fragilidad previa. El fallecimiento deja al descubierto vínculos que dependían de una sola figura para sostenerse, silencios que se mantenían por costumbre y acuerdos que nunca fueron realmente conscientes.

Desde la tanatología sabemos que el duelo no solo es por la persona que muere, sino también por la estructura que se creía familia. La pérdida confronta, desorganiza y obliga a cada integrante a pararse en su lugar real, sin el amortiguador que antes contenía conflictos, roles mal definidos o lealtades forzadas.

Una familia unida puede doler profundamente ante una muerte, pero no se desintegra. Se reacomoda, se duele, se transforma.

Cuando la ausencia provoca separación absoluta, no es la muerte la causa, sino la falta de un vínculo sólido previo.

La muerte no inventa fracturas.
Solo las vuelve visibles.
Y entender esto es una forma honesta de elaborar el duelo sin idealizaciones que también duelen.

Foto: Ariadne

Las personas resilientes, con buena capacidad para afrontar la adversidad, tienen en común que miran hacia el futuro mie...
03/02/2026

Las personas resilientes, con buena capacidad para afrontar la adversidad, tienen en común que miran hacia el futuro mientras que la mayor parte de la gente pierde tiempo lamentándose por lo ocurrido, los resilientes son pragmáticos y miran hacia adelante, lo que les permite poner su situación en perspectiva. No se ahogan en la situación adversa. “Son altamente flexibles ante los cambios”; saben adaptar sus planes a las nuevas circunstancias, no se aferran al pasado, sino que son capaces de reestructurar su camino con gran rapidez. A veces cambian la ruta, pero no el destino final, porque son perseverantes y tenaces. Su secreto radica en que no luchan batallas perdidas de antemano. Estas personas son conscientes de que no pueden decidir la dirección del viento, pero sí pueden orientar las velas para aprovecharlo a su favor. Tienen sentido del humor, convierten a la risa y el chiste en aliados que les permiten mantener el optimismo cuando todo a su alrededor se vuelve oscuro. No es que restan importancia a la situación, sino tan sólo desdramatizan y liberan las emociones negativas. Cultivan la aceptación; estas personas notan el dolor de la herida, no lo niegan ni intentan reprimirlo, sino que lo aceptan. No resisten a “lo que es”, aceptan profundamente que ésta es la realidad concreta que les ha tocado vivir. De esta forma logran pasar la página con mayor rapidez. Aceptan la incertidumbre porque saben que no pueden controlar lo que escapa a ellos. Por eso, las personas resilientes deciden abrazar la incertidumbre; comprenden que no hay respuestas para todo y que, a veces, hay cosas “malas” que le ocurre a gente buena. Confían en sus capacidades, saben que no son superhéroes. Pero no se desaniman tanto porque afrontan la nueva circunstancia como un reto y confían en que podrán lidiar con la situación de la mejor manera posible y salir fortalecidos. Las personas resilientes tienen fe en sí mismas. Se rodean de personas positivas que puedan apoyarlos cuando más lo necesiten. Y saben cuándo es el momento de pedir ayuda y no les da vergüenza pedir. Son conscientes de la importancia de cultivar sus amistades y de mantener fuera de su círculo más íntimo a las personas tóxicas. Así logran crear una sólida red de apoyo, que los sostendrá en los momentos más complicados. Señor Dios nuestro, danos la capacidad de ser muy resilientes, apoyados en Ti, de quien nos viene todo el poder y la fuerza y al final, poder experimentar que el hombre que se levanta es aún más fuerte que el que no ha caído.

Siempre hay posibilidad de sanar la historia personal y la historia familiar. El principio pedagógico es: “uno solo solu...
03/02/2026

Siempre hay posibilidad de sanar la historia personal y la historia familiar.
El principio pedagógico es: “uno solo soluciona lo que ve y solo sana lo que incluye”.

Ver la historia personal, remite puntualmente a la infancia, allí donde hubo muchas experiencias maravillosas y muchas experiencias tan difíciles y dolorosas, que explican por qué solemos hacer “Alzheimer infantil”.

Si “no se acuerda”, ese es un buen indicio de cómo le enojó y dolió la relación con sus padres. Allá hay situaciones y emociones, que rebotan en la vida adulta, que se repiten, sin que necesariamente seamos conscientes. Es un ejercicio difícil, doloroso “ver mi infancia”. Es un reto. Pero es útil, porque la infancia es el lugar, que por excelencia, necesita ser visto para hacer el proceso de sanar.

Una persona adulta necesita reconocer:

1. Soy yo quien necesita resolver, porque ahora sí entiendo (como adulto) lo que de niño (a), no podía entender, pero me generó mucho sufrimiento, mucho enojo con papá y con mamá.

2. Veo mis heridas infantiles: maltrato, injusticia, rechazo, abandono, deuda de abrazos, abusos, preferencias, comparaciones, exigencias; entonces reconozco las emociones de enojo, tristeza, miedo, angustia, desprotección, culpa, etc.

3. Yo el niño (a) ¿con cuál de mis padres estaba más enojado?

Haga el inventario con cada uno por separado y con ambos como pareja.

Le sorprenderá descubrir el enojo fundamental con mamá. No es un tema de género; es navegar a profundidad con el primer amor de la vida.

4. Veo ahora que mis papás hicieron lo mejor que pudieron, a pesar de sus circunstancias.

5. Ahora, como adulto, entiendo que el foco y eje para sanar soy yo, no las conversaciones con mis papás mayores.

Se llama, yo me encargo de lo mío y dejo de buscar culpables; pero sobre todo, dejo de cargar lo que fue muy duro, pero ya pasó.

Se llama “soltar” la infancia; sentir alivio, bajar de peso emocional y una tarea concreta es “cerrar el pico con los papás”; es decir, no juzgarlos, no reprocharlos, verlos de otra manera: con respeto y gratitud. No se “enganche” emocionalmente en discusiones estériles con sus viejos.

6. Dejar de cargar mi infancia, libera y permite sanar, porque se gestionan las situaciones (heridas) y las emociones con los padres de la infancia. Usted puede incluir en el corazón, a los papás que le dieron la vida. Se llama “Honrar a padre y madre”.

7. Sanar la infancia es requisito para sanar la historia personal.

Irse de casa no es solo un cambio de domicilio.Es una transición vital que, aunque socialmente se vive como un logro y m...
31/01/2026

Irse de casa no es solo un cambio de domicilio.
Es una transición vital que, aunque socialmente se vive como un logro y motivo de alegría, también implica una pérdida simbólica y activa un duelo pocas veces reconocido.

Justamente porque “debería” ser algo positivo —crecimiento, autonomía, realización—, este duelo suele quedar invisibilizado. La expectativa de felicidad permanente dificulta validar emociones como la tristeza, la nostalgia o el miedo, que aparecen incluso cuando la decisión de irse es deseada y celebrada.

Durante este proceso pueden surgir nostalgia, culpa, tristeza, ambivalencia emocional, alivio y miedo. No porque algo esté mal, sino porque se está dejando una etapa del desarrollo.
En algunos casos, el duelo se complica por dinámicas de dependencia o por la ausencia de un permiso emocional para la separación. Sin embargo, es importante aclarar algo:
incluso cuando la familia apoya, acompaña y autoriza la decisión, la tristeza puede aparecer. No como señal de conflicto, sino porque la casa fue durante años un lugar de contención, de seguridad y de pertenencia, el espacio donde se fue siendo quien se es.

La culpa suele expresarse como la sensación de “dejarlos solos”; la nostalgia, como el anhelo por lo conocido y por una versión de uno mismo que se sentía sostenida en ese espacio. Estas emociones no indican inmadurez ni dependencia. Indican vínculo.

Acompañar este proceso implica autorizar la separación, sin negar la alegría que también conlleva.

Un ritual simbólico de transición puede ayudar a dar ese permiso. Consiste en despedirse conscientemente del hogar y elegir un objeto pequeño y significativo: algo que represente lo recibido, el cuidado, los valores o la historia compartida. No es un objeto para aferrarse, sino para honrar lo vivido.

Colocar ese objeto en el nuevo hogar funciona como símbolo de continuidad y autorización: recuerda de dónde se viene y confirma que está bien irse. Que la alegría por crecer y la tristeza por separarse pueden convivir.

Cuando este permiso no llega desde afuera, o incluso cuando ya está dado, es importante integrarlo internamente.

Los rituales no eliminan el dolor, pero le dan sentido.
Y cuando el dolor tiene sentido, deja de vivirse como culpa.

Independizarse no es abandonar.
Es ocupar el propio lugar en la vida.

Helen Mirren hizo una observación muy acertada: antes de entrar en una discusión con alguien, pregúntate si esa persona ...
29/01/2026

Helen Mirren hizo una observación muy acertada: antes de entrar en una discusión con alguien, pregúntate si esa persona es lo suficientemente madura como para comprender la simple idea de que existen otros puntos de vista. Si no lo es, entonces la conversación no tiene sentido desde el principio.

No todos los debates merecen tu energía. A veces, por más claro y calmado que te expreses, la otra persona no intenta comprender. No escucha para entender tus palabras, sino para reaccionar, defenderse o contradecir.

Hay personas que permanecen atrapadas en su propia perspectiva, incapaces de considerar otra manera de ver las cosas. Relacionarte con ellas no te hace crecer; solo te agota.

Existe una gran diferencia entre una conversación sana y una discusión estéril. Un intercambio con alguien de mente abierta, que valora la comprensión y el crecimiento, puede ser enriquecedor incluso cuando no están de acuerdo. Pero intentar razonar con alguien que se niega a ver más allá de sus propias creencias es como hablarle a una pared. No importa cuánta lógica o verdad presentes: tus palabras serán distorsionadas, rechazadas o ignoradas. No porque estés equivocado, sino porque la otra persona simplemente no quiere aceptar otra realidad.

La madurez no consiste en “ganar” una discusión.
La madurez consiste en saber cuándo una conversación no vale la pena.

Tu paz interior es mucho más valiosa que demostrarle algo a alguien que no tiene intención de cambiar de opinión.

No todas las batallas deben librarse.
No todas las personas merecen tus explicaciones.

A veces, la verdadera fortaleza está en alejarse. No porque no tengas nada que decir, sino porque entiendes que algunas personas no están listas para escuchar.
Y esa no es una carga que debas llevar. ❤️

En muchas familias disfuncionaleshay alguien que “sale bien”.El responsable.El que cumple.El que no da problemas.El que ...
28/01/2026

En muchas familias disfuncionales
hay alguien que “sale bien”.

El responsable.
El que cumple.
El que no da problemas.
El que logra.

No porque la familia esté sana, sino porque alguien tiene que sostener la imagen.

El hijo ejemplar aprende temprano que:
si funciona, es querido.
si falla, decepciona.
si necesita, estorba.

Entonces se vuelve fuerte, capaz, eficiente.
Y también ansioso, autoexigente, culpable por descansar.

Mientras uno carga el conflicto, él carga la representación.

Mientras uno es señalado,
él es celebrado.

Pero el precio es alto.
Porque cuando el amor depende del desempeño,
no hay permiso para cansarse,
ni para equivocarse,
ni para ser vulnerable.

Muchos hijos ejemplares llegan a la adultez exitosos por fuera
y agotados por dentro,
sin saber quiénes son cuando no están cumpliendo.

Sanar no es dejar de ser capaz.
Es dejar de creer que el valor personal
se gana portándose "bien", siendo perfecto, siendo ejemplar.

En el sistema familiar, el chivo expiatorio es aquel miembro sobre el que se depositan tensiones, conflictos y emociones...
27/01/2026

En el sistema familiar, el chivo expiatorio es aquel miembro sobre el que se depositan tensiones, conflictos y emociones que la familia no logra —o no quiere— reconocer como propias.
No ocupa ese lugar por casualidad.

Suele ser quien percibe lo que otros niegan, quien cuestiona lo establecido o quien, por su sensibilidad, evidencia lo que el sistema prefiere callar.

Al señalarlo como “el problema”, la familia mantiene una apariencia de equilibrio. El conflicto se concentra en una sola persona y se evita una revisión más profunda de las dinámicas familiares.

Crecer en ese lugar deja huellas significativas: culpa persistente, dificultad para confiar en la propia percepción, hiperresponsabilidad emocional y una sensación constante de no ser suficiente.

Con el tiempo, la herida más profunda no es el señalamiento externo, sino la internalización de ese relato.

Sanar implica reconocer que muchas de esas cargas no eran propias, que ocupar ese lugar no fue un fallo personal, sino una función dentro del sistema familiar.

No sos el problema.
Sos quien hace visible lo que no estaba siendo atendido.

El término proviene de un antiguo ritual descrito en textos bíblicos. Una vez al año, la comunidad colocaba simbólicamente sus culpas, errores y conflictos sobre un chivo, que luego era expulsado al desierto.

El animal no era culpable.

Solo cargaba con lo que el grupo no quería asumir.
En psicología, este concepto se usa de forma metafórica para describir a la persona que cumple esa misma función dentro de un sistema: recibir proyecciones, culpas y tensiones ajenas para que el resto conserve una sensación de orden.

Por eso, cuando fuiste el chivo expiatorio,
no eras el problema.
Eras el espejo.

 🎯☀️✍🏼Hace algunos meses compartía con unas amigas sobre la posibilidad de tomar una pausa de las gerencias. La última q...
26/01/2026


🎯☀️✍🏼
Hace algunos meses compartía con unas amigas sobre la posibilidad de tomar una pausa de las gerencias. La última que tuve fue bastante buena y me despidieron. 😅
Otro amigo exclamó: Que??? A vos te despidieron? Pero si sos heavy Andrea.
Y en otra conversación la expresión fue: Lujaso que te podes dar.
Las pausas conscientes no necesariamente son convertirse en un coach potatoes o un costal de papas perezoso o gastar exhuberadamente.
Las pausas son conectar con lo vital, lo trascendental y volver a lo básico.
Una de estas amigas me hizo comprender que efectivamente no había fracasado simplemente estoy cansada y tostada de las gerencias pero también para “gerenciar ” a la larga se hace necesario volver a las bases y re plantearte, porque las personas y los ambientes, el mercado y el negocio no son los mismos de hace 10 años.
El ejercicio 🏋️‍♀️ está siendo desafiante, es volver a ser una hormiguita ya no soy la que toma las desiciones o la que tiene el mejor salario, sin embargo al llegar a esta oficina simplemente lo único que importa es que nadie espera nada de mi o no hay sonrisas falsas o gente casi tropezándose con la taza de café para congraciarse conmigo por que soy la jefa... No me detengo a tirarme mi carcajada y me disfruto hacer fila para calentar mi panita de comida. Ustedes dirán esta Andrea no deja de jugar… yo creo que ahí está el secreto. Si sentis que algo te martiriza ahí no es.
El aspecto monetario critico , la levantada a las 4:30 y la llegada casi a las 8:00. Pero nada se compara con la estabilidad que ha traído este movimiento.
A veces las gerencias se vuelven arrogantes y desenfocadas. Los sesudos que andamos en las camionetonas , tenemos los mejores salarios e ideamos estrategias andamos por las cuajadas.
No aborrezco las gerencias y ser consultora ojo ! Me encantan pero se hace necesario aterrizar, diversificarse y atraverse a hacerse chiquito para ser grande.
Mensaje:
No se queden donde en definitiva no van a crecer o no se sienten a gusto. Otro consejo : Si parece gato, se ve como gato, se mueve como gato pero su intuición le dice que es un chocoyo hágale caso a su intuición . Es un chocoyo.
Feliz dia solecitos ☀️🥳🙂

Pdta : Estoy de luto porque se me perdió mi mug de mandala

ReflexiónUna vez un caballo estaba amarrado y se jaloneaba para soltarse, y vino un demonio y lo soltó.El caballo se met...
21/01/2026

Reflexión

Una vez un caballo estaba amarrado y se jaloneaba para soltarse, y vino un demonio y lo soltó.

El caballo se metió en la finca de un campesino y comenzó a comerse la siembra.

El dueño de la finca se enojó, tomó su rifle y mató al caballo.

Entonces el dueño del caballo también se enojó, tomó su rifle en venganza mató al dueño de la finca.

Después la mujer del dueño de la finca lo vio y mató al dueño del caballo.

Entonces el hijo del dueño del caballo se enfureció fuertemente y mató a la mujer del dueño de la finca.

Los vecinos enardecidos, mataron al muchacho y quemaron su casa; entonces le preguntaron al demonio...

¿Por qué hiciste todo eso?

El demonio respondió, yo solo solté al caballo.

¡FIN!

MORALEJA:

El Diablo hace cosas simples, porque sabe que la maldad está en nuestros corazones y solitos hacemos el resto.

Por eso es bueno pensar antes de actuar, no sea que una cosa sin importancia cause mucho daño.

Recuerden: la palabra tiene poder, para dar vida y para dar muerte, para bendecir o para maldecir.

Piensa antes de actuar.

Piensa antes de hablar.

Listos,  listos , listos Empezamos nuestros talleres en modalidad virtual 😄Consulta por las inscripcionesEmpezamos el 31...
20/01/2026

Listos, listos , listos
Empezamos nuestros talleres en modalidad virtual
😄
Consulta por las inscripciones
Empezamos el 31 de enero

Hay gente que no se enoja porque te vaya mal.Se enoja porque empiezas a irte mejor que ellos.A veces el “cangrejo” no es...
19/01/2026

Hay gente que no se enoja porque te vaya mal.
Se enoja porque empiezas a irte mejor que ellos.

A veces el “cangrejo” no es tu jefe.
Es ese amigo que siempre te baja el sueño con un “¿y si sale mal?”,
la familia que te pide “no cambies tanto”,
o el colega que se burla cada vez que propones algo distinto.

Crecer incomoda porque obliga a otros a verse en el espejo.
Por eso, cuando das el siguiente paso,
no solo avanzas… también revelas quién te quiere libre
y quién te prefiere chiquito para no sentirse menos.

No puedes controlar que existan cangrejos.
Sí puedes decidir a quién le sigues entregando la cuerda.

¿Ya pensaste quién es el tuyo?

Dirección

Managua
505

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Lunes 07:00 - 15:00
Martes 13:30 - 20:00
Miércoles 11:00 - 20:00
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