04/02/2026
La vida no termina trasciende
Hoy 04 de febrero mi abuelo Andrés celebraría cumplir un año más… hace 9 trascendió, recuerdo haber sido su muchachita y me enseño a cocinar gallina rellena y Baho, mis cumpleaños en la casa de Cristo Rey, junto con mis tíos, Los Ramírez somos gente trabajadora, místicos, escurridizos, coléricos, combatientes y disciplinados. Mi abuelo fue el cooker de Somoza, machista, de temperamento fuerte y exigente. No admitía mi cabello corto y su palabra siempre fue respetada. De origen humilde, instruyó a mi papa quien con los años se encargó también de mis tíos a su manera, mi abuelo quedo viudo y se responsabilizó de sacar adelante a sus hijos a su manera. Me acuerdo de sus nougats que eran exclusivos para mí, la butaca a la par suya y los gatos. La silla, sus neuralgias y el temblor de sus manos. La compañía de Armandito y la piedra afuera de la puerta de la casa, el olor a orégano del día de la vela de mi Papa. Hoy entiendo la Nostalgia de Andrés hijo, hoy yo Andrea extraño a mí general y a quien decirle como es que se hacen las cosas y que en su mirada por encima de los lentes solo me observaba y me decía que era una malcriada irrespetuosa.
La vida no termina, trasciende porque el legado del abuelo Andrés vive en el toque de mi cocina, en lo prolijo de lo que hago, en la disciplina con la que hago mi trabajo, en la lealtad que entrego y en la intensidad de las luchas de las causas que he acuñado. En la determinación, firmeza de las decisiones y en la valentía de perdonar pero no olvidar.
Por hoy seguimos abuelo Andrés…