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Centro Holístico Bruja, Hechizera, Maga...

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16/11/2025

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El amor no solo se siente en tu corazón, sino que reescribe tu ADN.

Tu cuerpo escucha cuando eres amado. Cuando abrazas a alguien, te sientes seguro o experimentas un afecto profundo, tus genes realmente reaccionan. Los científicos han descubierto que los actos de amor y comodidad pueden encender "reparar genes" que ayudan a tu cuerpo a sanar y desactivar los genes vinculados al estrés crónico, la inflamación y la enfermedad.

No es magia. Es bioquímica. El amor reduce el cortisol, la hormona del estrés que desgasta tu cuerpo con el tiempo. Al mismo tiempo, aumenta la oxitocina, tu hormona de unión, lo que desencadena vías curativas, fortalece tu sistema inmunológico, e incluso influye en cómo envejecen tus células.

Piensa en eso. Cada vez que abrazas a tu hijo, sostienes a tu pareja, o compartes afecto genuino con alguien en quien confías, tu cuerpo lo graba. Tus células "recuerdan" ese calor y la usan para reparar, reconstruir y protegerte. Así que cuando la vida se sienta pesada, y te digas a ti mismo que el amor no puede arreglarlo todo, recuerda esto: puede que no resuelva todos los problemas, pero literalmente puede cambiar tu biología. Estar rodeado de gente que te haga sentir seguro. Toca, conecta y déjate amar.

Porque el amor no es solo emocional, es molecular.

14/11/2025

El mapa neurológico del dolor: Cuando el otro toca tu herida: de la reacción emocional a la reescritura neuronal
LA REACCIÓN NO ES CASUAL: EL DESPERTAR DEL INCONSCIENTE
Es importante comprender que la persona frente a nosotros no es la causa de nuestro dolor, sino el catalizador. Cuando la conducta de alguien nos irrita profundamente, nos genera una sensación de injusticia o activa una tristeza intensa, no es solo un evento social; es un despertar neurobiológico.
Desde la perspectiva del coaching neurobiológico, esa reacción instantánea es la voz de tu Sistema de alarma interno (principalmente la amígdala), que identifica la situación actual como una amenaza o un eco de un dolor pasado. Es como si el inconsciente gritara: "¡Peligro! Esto se parece a cuando me sentí [abandonado, traicionado, humillado...]"
El otro, sin saberlo, ha pulsado el botón de una herida antigua que quedó grabada en tu red neuronal y que aún no ha recibido la sanación que necesita.
LA HERIDA REFLEJADA: TU INCONSCIENTE PIDE UNA VISITA
La neurobiología de las heridas reflejadas es fascinante. El inconsciente no solo almacena el recuerdo del evento doloroso (la experiencia original), sino también la interpretación y la decisión de supervivencia que tomaste en ese momento (ej. "Para que no me vuelvan a herir, nunca más seré vulnerable").
Cuando el espejo se presenta (la persona que te molesta), lo que realmente sucede es esto:
Activación: El cerebro detecta el patrón familiar de la amenaza.
Secuestro amigdalar: Se dispara una respuesta emocional rápida y desproporcionada.
Proyección: En lugar de mirar adentro, el cerebro, en su afán de protegerte, proyecta la culpa y el dolor hacia el exterior, hacia la fuente del "reflejo".
Tu enojo o dolor no está dirigido a la persona; está dirigido a la parte de ti que aún no ha sanado esa vieja herida. Y esa herida, a través del otro, está pidiendo ser vista, validada y, finalmente, sanada.
HERRAMIENTAS DE COACHING NEUROBIOLÓGICO PARA LA SANACIÓN
El verdadero viaje de sanación comienza cuando dejas de luchar contra el reflejo y te sientas a dialogar con la herida. Aquí tienes tres herramientas simples, ancladas en la neurociencia y el coaching, para transformar estas interacciones:
1. EL PUENTE DE LA PAUSA (ACTIVACIÓN PREFRONTAL)
Cuando sientas que la ira sube o el dolor te inunda, tu meta es frenar la respuesta automática de la amígdala y activar la corteza prefrontal (la parte lógica y compasiva del cerebro).
La práctica: En lugar de responder o reaccionar, haz una pausa de 6 segundos.
La pregunta ancla: Cierra los ojos y pregúntate: "Si esta persona fuera mi propio dolor manifestándose, ¿qué necesitaría escuchar de mí ahora mismo?" (Esto interrumpe el patrón de culpar a lo externo y obliga a la auto reflexión).
2. EL DIÁLOGO CON LA SOMBRA (INTEGRACIÓN DE LA PARTE)
La parte que te irrita del otro es lo que Carl Jung llamó una 'sombra' o una parte rechazada de ti. Para sanar, necesitamos integrarla, no expulsarla.
La práctica: Cuando identifiques la cualidad que te molesta (ej. la arrogancia, la pasividad, la necesidad de control), siéntate con ella.
La transformación: Escríbele una carta a esa "parte arrogante" o "parte pasiva" de ti. En lugar de criticarla, pregúntale: "¿Para qué me has estado sirviendo? ¿Qué miedo estás intentando protegerme?" (A menudo, la arrogancia protege el miedo a la insuficiencia; la pasividad, el miedo al rechazo). Al darle voz y reconocer su intención positiva, le quitas poder destructivo.
3. REESCRITURA EMOCIONAL (RECABLEADO NEURONAL)
Las heridas se sanan creando nuevas experiencias emocionales que contrarresten la vieja memoria.
La práctica: Cierra los ojos y trae a tu mente la escena original de la herida o el momento con el "espejo" que te dolió.
La reprogramación: Visualiza esa misma escena, pero ahora como tu yo adulto, fuerte y compasivo, entrando a proteger a tu yo herido de la infancia. Siente la seguridad, el perdón y el abrazo que le das a tu yo del pasado. Al revivir la escena con un desenlace diferente y positivo, estás literalmente creando una nueva red neuronal que asocia ese evento con la seguridad en lugar del trauma.
El camino de la sanación de las heridas reflejadas es un acto de valentía suprema. Es dejar de correr del dolor y de culpar al mensajero. Es usar la relación con el otro no como un campo de batalla, sino como un laboratorio de autoconocimiento y perdón.
INTEGRANDO LA PARTE REFLEJADA: UN EJERCICIO DE ACEPTACIÓN RADICAL
Aquí ampliamos el desarrollo del ejercicio del “Diálogo con la sombra”. El objetivo de este ejercicio, anclado en la neurobiología, es desactivar la lucha interna contra una parte de ti que percibes como "mala" o "inadecuada" (la Sombra) y que el mundo externo te refleja constantemente. Al reconocer su intención positiva, le quitas poder y permites la sanación.
Paso 1: Identificar el reflejo y la proyección
Identifica el patrón: Piensa en la última persona o situación que te sacó de tu centro. ¿Cuál es exactamente la cualidad o conducta que te irrita, te duele o te enoja de esa persona?
Ejemplo: "Me molesta su arrogancia" o "Me irrita su pasividad/falta de acción".
Nombra a tu sombra: Esa cualidad que ves fuera es, para este ejercicio, tu Sombra Proyectada. Nómbrala como si fuera una parte de ti.
Ejemplo: "Mi Parte Arrogante" o "Mi Parte Pasiva".
Paso 2: Sentarse con la parte (activación de la consciencia)
Busca un lugar tranquilo donde no seas interrumpido y toma un cuaderno. Este no es un momento de juicio, sino de escucha radical.
Cierra los ojos y respira profundamente tres veces, anclándote en el presente.
Visualiza a esta "Parte Sombra" sentada frente a ti (puede tener cualquier forma, color o sensación). Es una manifestación de tu propia energía.
Pregunta con Compasión: Pregúntale a esa parte (escribiendo en tu cuaderno) no por qué es mala, sino:
"¿Para qué me has estado sirviendo realmente? ¿Qué crees que haces para protegerme?"
Paso 3: Escuchar la intención positiva (la voz del inconsciente)
Abre tu mente y escribe la respuesta que te llegue de forma espontánea, sin filtros ni análisis. A menudo, la Sombra es una estratega de supervivencia.
Si es la Parte Arrogante: Puede responder: "Te protejo del dolor de la crítica. Si pareces superior, nadie puede señalar tus debilidades."
Si es la Parte Pasiva: Puede responder: "Te protejo del fracaso y del rechazo. Si no intentas nada, no puedes fallar y nadie puede decirte que 'no'."
Clave Neurobiológica: Al reconocer la intención positiva (protegerte del dolor, del fracaso, de la crítica), desactivas la lucha del cerebro. Entiendes que no es una enemiga, sino una parte que está utilizando una estrategia obsoleta o dañina para conseguir un fin válido: tu seguridad o bienestar.
Paso 4: El abrazo de integración y el nuevo acuerdo
Ahora que has escuchado su propósito, es hora de agradecerle y darle un nuevo rol.
Agradecimiento y Reconocimiento: Escribe una nota de agradecimiento a esa parte.
"Gracias, [Nombre de la Parte], por haber trabajado tan duro y por querer protegerme todo este tiempo. Reconozco tu esfuerzo y tu valor."
El nuevo acuerdo: Dile a tu Sombra que ya no necesita usar esa estrategia dolorosa, porque ahora tú te harás cargo desde un lugar más sano y adulto.
A la Parte Arrogante, dile: "Ahora soy capaz de manejar las críticas con amor propio. Te libero de la necesidad de fingir superioridad. A partir de ahora, usarás tu fuerza para defender mi autenticidad."
A la Parte Pasiva, dile: "Ahora sé que mi valor no depende del resultado. Te libero del miedo al rechazo. A partir de ahora, usarás tu cuidado para guiar mi acción valiente."
Visualización de Integración: Cierra los ojos. Visualiza cómo esa "Parte Sombra" se levanta, sonríe y se disuelve, regresando a ti. Siente cómo su energía (su fuerza, su cuidado, su pasión) se integra de nuevo en tu cuerpo, pero ahora bajo tu control consciente.
El Resultado Neurobiológico de la Sanación
Al completar este diálogo, has comenzado a recablear tu cerebro:
Has movido la gestión de la emoción desde la amígdala (reacción de alarma) hacia la Corteza Prefrontal (elección consciente).
Has transformado la proyección (culpar al otro) en integración (aceptarme a mí mismo).
La próxima vez que veas esa cualidad en un espejo, es probable que la reacción sea mucho más suave, porque la herida ya no está gritando; está en proceso de paz.
Cuando abrazas tu herida y le das el reconocimiento que ha estado buscando, el espejo, por arte de “magia” neurobiológica, deja de activarte con tanta intensidad. La paz ya no depende de que el otro cambie; la paz se vuelve un estado interno anclado en tu propia integración.
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13/11/2025

La subasta estaba casi terminada cuando comenzaron las risas.
Doce compradores habían mirado a Ruth, la habían evaluado como si fuera ganado… y la habían rechazado.
Un esclavo sano costaba ochocientos dólares.
Un caballo, cincuenta.
Pero ella no valía ni diez.

—¡Cinco dólares! —gritó el subastador.
Silencio.
—¡No la quiero ni gratis! —respondió un granjero—. Morirá antes de llegar a mi tierra.

Para muchos, Ruth era una mujer rota.
Para ella misma, durante años, también lo fue.

Su vida había sido una sucesión de tormentos: vendida de niña a una plantación de tabaco en Virginia, obligada a trabajar dieciocho horas al día. Sus manos se deformaron con el tiempo, su tos se volvió roja, y su corazón se quebró el día que enterró —con sus propias manos— a sus tres hijos, mu***os de desnutrición.

Incluso los otros esclavos la evitaban.
“Esa ya tiene un pie en la tumba”, murmuraban.
Pero dentro de aquel cuerpo exhausto, algo seguía ardiendo.

Thomas Mitchell llegó al mercado con cincuenta dólares en el bolsillo y un alma fatigada. Viudo, pobre, desesperado por sostener su pequeño almacén, buscaba mano de obra barata… y la encontró en la sección que nadie miraba: los desechos.

—Dos dólares —dijo el subastador—. Y aun así sales perdiendo. No durará la semana.

Thomas la observó.
No vio fuerza. No vio belleza.
Vio algo distinto: inteligencia escondida detrás del sufrimiento.

Pagó las dos monedas.
Y se llevó a Ruth a casa.

En su almacén, Thomas no le dio un látigo ni una tarea imposible.
Le dio algo que nunca había recibido:
tres comidas al día y un lugar donde respirar.

La transformación fue casi un milagro.
En una semana, su tos cedió.
En dos, caminaba sin temblar.
Pero lo más sorprendente ocurrió en silencio.

Un día, Thomas regresó y encontró el almacén reorganizado con una lógica que él nunca había tenido: productos por categoría, inventarios exactos, márgenes corregidos, errores señalados.
Todo hecho por Ruth.
Todo hecho en secreto.

—¿Cómo sabes esto?
Ella bajó la cabeza. —Observo, señor.

Y entonces él entendió.
Durante años, mientras otros esclavos trataban de sobrevivir, ella había memorizado precios, estudiado cosechas, evaluado patrones de compra.
La plantación había sido su infierno…
pero también su escuela.

Ruth sabía leer los números como otros leen un salmo.

Tres meses después, Ruth habló con una determinación que Thomas jamás había escuchado:

—Sus ganancias podrían triplicarse. Si me deja dirigir este almacén durante seis meses, se lo demostraré matemáticamente.

Y lo hizo.

Negoció con productores.
Creó ventas estacionales.
Diseñó un sistema de crédito con tasa de conveniencia.
El primer mes, triplicaron beneficios.
El segundo, los cuadruplicaron.
En el tercero, el dinero ya no cabía en la caja.

Pero Ruth no sonreía por el éxito.
Sonreía por un plan más grande.

—Señor Mitchell —dijo un día, colocando una maleta llena de dinero sobre el escritorio—, quiero comprar un esclavo.

Thomas se quedó paralizado. —¿A quién?
—A mí misma.

Él quiso liberarla gratis.
Ella se negó con la dignidad de quien sabe lo que vale.

—Quiero que conste —dijo— que Ruth Washington pagó por su propia libertad.

Y así fue.

En diciembre de 1846, la mujer que nadie quiso por dos dólares se compró a sí misma por mil doscientos.

A partir de allí, Ruth se convirtió en algo que ni la esclavitud ni el prejuicio pudieron frenar:
una empresaria prodigiosa.

Abrió cinco tiendas en Carolina del Sur.
Inventó un sistema de entregas a domicilio décadas antes de que existiera.
Negoció con soldados, granjeros, mujeres pobres, blancos recelosos y negros liberados.
Cuando los bancos le cerraron las puertas, creó una red de intermediarios blancos pobres que prestaban su nombre mientras ella dirigía todo tras bambalinas.

Ruth no solo sobrevivió.
No solo prosperó.
Venció un mundo entero que estaba diseñado para destruirla.

Pagó su libertad con inteligencia.
Construyó su futuro con estrategia.
Y demostró que incluso desde la esquina más oscura del sufrimiento, una mente brillante puede levantar un imperio.

Porque a veces —en los mercados donde el mundo decide el valor de una persona— surge alguien que rehúsa aceptar el precio que otros le ponen.
Alguien que se nombra a sí misma.
Alguien que se compra a sí misma.

Alguien como Ruth Washington.

13/11/2025

Dijo una vez Anthony Bourdain: “Viajar no te hace mejor persona por arte de magia, pero te da la oportunidad de serlo. Cada plato que probé, cada calle que caminé, cada cultura que toqué, me enseñó que la vida no se trata de estar cómodo, sino de aprender a disfrutar la incomodidad. Si no te atreves a salir de tu burbuja, jamás conocerás el verdadero sabor del mundo.”

03/11/2025
Guerreras!!!
23/10/2025

Guerreras!!!

Fueron temidas, admiradas y, durante mucho tiempo, casi olvidadas.

Las Amazonas de Dahomey fueron un regimiento militar femenino de élite del antiguo Reino de Dahomey —actual Benín, en África Occidental—. Entrenadas desde jóvenes para la guerra, destacaban por su fuerza, estrategia y valentía. Armadas con lanzas, espadas y fusiles, se lanzaban al combate con una ferocidad que asombraba incluso a los soldados europeos.

Su vida estaba completamente dedicada al reino: no podían casarse ni tener hijos, pues eran “esposas del rey”, aunque su relación con él era puramente simbólica. Su existencia giraba en torno a la disciplina, el entrenamiento diario y la obediencia absoluta.

Relatos de la época describen su dureza en el campo de batalla y su temerario desprecio por la muerte. Se enfrentaron a los franceses durante las guerras coloniales, defendiendo su tierra con una determinación que inspiró respeto y miedo por igual.

Siglos después, su legado revivió en la cultura popular: las guerreras de Wakanda, en la saga de Black Panther, están directamente inspiradas en ellas.

Las Amazonas de Dahomey no fueron un mito. Fueron mujeres reales que desafiaron las normas, demostrando que el valor no tiene género.

18/10/2025

"Perdonar setenta veces siete es entender que tu corazón no fue hecho para la amargura, sino para la gracia.

Ser diferente al resto es tener la capacidad de amar y perdonar cuando otros solo saben guardar rencor.

Quien sabe perdonar ilimitadamente demuestra que su esencia no está hecha de orgullo, sino de luz.

No eres igual al resto porque en ti hay un amor que no se mide con números, sino con eternidad.

El que perdona setenta veces siete no es débil, es alguien que ha comprendido que la grandeza está en la misericordia.

No fuiste creado para repetir los patrones del mundo, sino para romperlos con bondad y compasión.

“Tú no eres igual al resto” porque eliges sanar, incluso cuando otros eligen herir."

13/10/2025

NO SOY JOVEN, Y NUNCA SERÉ VIEJA.

Soy de una Tribu de Mujeres con risa de niñas y carcajada de ancestras,
de cabello largo y libre, y ojos antiguos como la Tierra,
donde la belleza interna no se extingue.

Hermanas de Hombres con el espíritu del lobo y del águila,
con sonrisa de duendes y corazones arcanos que no dejan de jugar.
Seres que atraviesan el tiempo, en constante movimiento,
encendidos de curiosidad.

No tengo y nunca tendré la edad que señalan los documentos.
PORQUE NO SOY JOVEN, NO SOY VIEJA. SOY ETERNA.

-Míriam Aran-

09/10/2025

SUSURRO DEL ALMA



Hay un momento en que el alma se cansa de esperar y decide hablarte. No con palabras, sino con la verdad que vibra en lo más profundo de tu pecho. Es entonces cuando algo dentro de ti recuerda que no naciste para arrastrarte entre miedos, sino para caminar con la dignidad de quien sabe que es parte de lo divino. Porque la vida no es un accidente, es un diseño sagrado en el que tú eres el creador, no la víctima. Has venido a recordar lo que olvidaste: que tu mente no manda sobre tu espíritu, y que el amor es la energía que sostiene todo cuanto existe.

Desde el instante en que abres los ojos al mundo, la sociedad te enseña a dudar de tu propia magia. Te enseñan a temer al fracaso, a esconder tus sueños, a olvidar que el universo entero vibra dentro de ti. Y sin embargo, hay algo que nunca se apaga, una chispa que, aunque la cubras con mil excusas, sigue esperando el soplo de tu conciencia para arder otra vez. Esa chispa es la voz de tu alma, que no se rinde, que no te juzga, que solo te llama a regresar a casa, a ti mismo.

El universo responde siempre, pero lo hace al ritmo de tu fe. No atraes lo que pides, sino lo que crees merecer. Y cuando comprendes que tu pensamiento es la semilla de tu realidad, empiezas a cuidar el jardín de tu mente. Nada está fuera de ti. Ni la abundancia, ni el amor, ni la paz. Todo está aguardando en el silencio interior que solo se revela cuando dejas de luchar contra la vida y comienzas a fluir con ella.

No hay casualidades, solo causalidades, mensajes que llegan en forma de prueba. Cada caída fue una iniciación. Cada pérdida, una enseñanza. Cada vacío, una puerta hacia una versión más pura de ti. El alma no busca perfección, busca verdad. Y la verdad es que ya eres suficiente, ya eres luz, ya eres amor. Lo demás son capas que el miedo ha ido construyendo para que olvides tu esencia.

Hoy, decide despertar. No esperes a que las circunstancias sean perfectas. La perfección está en la decisión de actuar desde el corazón, incluso cuando la mente tiembla. Cuando eliges desde el alma, el universo se alinea. Cuando confías, la vida te sostiene.

Escucha. Todo lo que anhelas ya te pertenece en otro plano. Solo debes recordarlo, sentirlo y permitir que descienda a la materia. La voz de tu alma no te pide esfuerzo, te pide entrega. Déjala guiarte. La oscuridad no puede apagar la luz de quien ha decidido brillar.

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