23/04/2016
La personalidad “Cerato” equilibrada está consciente de las capacidades que tiene, y sabe que puede confiar siempre en su propio sentimiento interno cuando necesita una guía.
La Flor Cerato se diferencia de la Flor “Scleranthus” porqué la persona que la necesita - cuando tiene que tomar una decisión - siempre busca a quienes pueden darle consejos. Cree que los consejos que los demás le dan son las únicas posibilidades que tiene, entonces muchas veces confía en los demás aunque no está convencido, sólo para descubrir – ¡demasiado tarde! - que se equivocó no andando escuchando a su voz interior, que a lo contrario le va a sugerir el verdadero camino que tiene que tomar.
Lamentablemente, cuando Cerato no está en equilibrio no puede ponerse en contacto con su interioridad, porque no tiene confianza en sí mismo, ni como persona capaz de pensar, ni como individuo capaz de relacionarse con otras realidades que coexisten en su Ser. Él no se da cuenta que las personas que le dan consejos son individuos diferentes, que tienen diferentes experiencias de vida. Entonces, los consejos no pueden siempre ser adecuados a la experiencia que él está viviendo en el momento que los necesita.
La Flor de Bach Cerato restaura la confianza en esos individuos. Confianza en sí mismos, y en sus capacidades de decisión. Los hace volver a abrirse a sus voces interiores que en cambio son fuentes de gran alegría.