22/02/2018
La spirulina y el cáncer
Las afecciones cancerígenas se volvieron pandémicas en los últimos años. Muchos científicos involucrados en investigaciones contra el cáncer se interesan por la Spirulina. Ellos observaron la activación de las sustancias anti-cancerígenas propias del cuerpo.
La Spirulina no es un medicamento contra el cáncer, mas debido a su rica composición en sustancias altamente nutritivas, inmuno-estimulantes, energéticas y antioxidantes, la vuelven un suplemento que despierta muchas expectativas. La Spirulina contiene una gama de sustancias anti-cancerígenas que potencian sus efectos por ser combinados, como la ficocianina, el calcio-spirulan, la clorofila-a, el beta-caroteno y la enzima superóxido dismutasa.
Los radicales libres, las radiaciones y las toxinas, tienen un efecto destructivo sobre nuestro ADN y nuestras enzimas reparadoras del ADN como la endonuclease. Las células con el ADN deteriorado, pueden perder su autocontrol y convertirse en células tumorales o cancerígenas. Los polisacáridos hidrosolubles, únicos en la Spirulina, estimulan la actividad enzimática del núcleo y con ello la reparación del ADN deteriorado.
La reacción inmuno-estimulante de la Spirulina despierta mucho interés en los médicos ya que se puede observar sus efectos en los pacientes que toman la Spirulina diariamente. Se observa una actividad más alta en los importantes componentes de nuestro sistema inmunológico, que son entre otros, las células madres de la médula ósea, macrófagos, células-T y los “killer” células naturales. Estas células “comen” literalmente las células tumorales o cancerígenas.