28/11/2025
En el camino de la energía y el espíritu, los pensamientos son puertas.
Cada idea que dejamos entrar se convierte en una semilla: algunas florecen en calma… otras en tormenta.
Por eso, el verdadero cuidado empieza en el mundo invisible de la mente.
No le des hogar a aquello que nace del miedo.
Los pensamientos negativos, cuando se alimentan, crean sombras que no existen,
historias que quizás nunca sucedan,
dolores que aún no han llegado —y tal vez jamás lleguen—.
La mente, cuando imagina desgracias por adelantado,
pierde su luz, se encierra en la espera de algo que no es real.
Pero la sabiduría espiritual enseña:
lo que no está sucediendo ahora, no merece gobernarte.
Sí, en la vida existen la decepción, la tristeza y la maldad,
pero también existe la fuerza, la claridad y la guía interior.
Y cuando fortaleces tu mente, tu cuerpo y tu espíritu,
te conviertes en un ser capaz de caminar incluso por las etapas difíciles
sin perder tu centro.
Cultiva pensamientos que eleven tu vibración.
Abre espacio solo a lo que nutra tu paz.
Cuando llegue un desafío real —porque la vida tiene los suyos—
lo enfrentarás con firmeza, con sabiduría y con un corazón despierto.
Protégete desde adentro.
Sana desde la raíz.
Y permite que tu energía sea tu escudo.