01/04/2026
Trump lanzó una declaración contundente: indicó al Reino Unido y a otros países europeos que se encarguen por su cuenta de asegurar su suministro de petróleo a través del estrecho de Ormuz.
Esto se produce en un contexto en el que también mencionó que, en un plazo de dos a tres semanas, Estados Unidos podría retirarse, aunque antes intentaría alcanzar algún tipo de acuerdo.
El punto central es el impacto en Europa, que podría resultar la más afectada. La postura de Estados Unidos deja claro que, si no hay cooperación, no brindará apoyo. En ese escenario, países como Reino Unido, Francia o España tendrían que enfrentar por sí mismos el desafío del abastecimiento energético.
Sin la presencia estadounidense, Europa tendría que buscar alternativas para importar petróleo, probablemente a costos más altos. Otra posibilidad sería negociar el tránsito por rutas estratégicas, lo que podría implicar condiciones más exigentes o mayores costos.
Este movimiento refleja un cambio en la estrategia, donde Estados Unidos reduce su implicación directa y traslada parte de la responsabilidad a sus aliados. En consecuencia, Europa enfrentaría un escenario más complejo en términos energéticos y económicos.