12/10/2025
El Perú es un país que alberga 55 pueblos indígenas u originarios, poseedores de diversas variedades de lengua, costumbres y una cultura que los hace particulares entre sí. Esta diversidad refleja distintas formas de expresarse y modos de vivir en comunidad. Según los resultados del último censo, cerca de 6 millones de peruanos se identifican como tales. Sin embargo, son pueblos que enfrentan persistentes desigualdades sociales, exclusión social y una historia reciente marcada por la violencia política.
Aunque el Ministerio de Salud viene realizando esfuerzos para transitar de un modelo hospitalario hacia un modelo comunitario en la atención de la salud mental; aún son esfuerzos institucionales que no reflejan diálogos interculturales con los pueblos indígenas, es decir, no reconocen ni integran sus distintas formas de nombrar, sentir y vivir la angustia y el sufrimiento.
“Amaya qunqaruwankikucho, qawaykamuwankiku” es una frase en quechua que a menudo escuchamos quienes trabajamos con ellos y quiere decir “No se vayan a olvidar de nosotros, visítanos siempre”. Ello demanda teorizar “desde" y "con" las comunidades para que, desde nuestra práctica psicológica, se tenga una escucha contextualizada a cada realidad social; es decir, disponerse a escuchar otros sentidos de vivir y sentir, pues el relato individual es también un relato comunitario. Esa escucha sensible y contextualizadora contribuye a validar sus voces, discursos y experiencias sin despojarlas de su historia.
Texto elaborado por Enrique Antay para Proyecto UMA