06/12/2025
🏊🏻♂️🥇En junio de 2022, durante el Campeonato Mundial en Budapest, la nadadora artística Anita Álvarez finalizó su rutina sin regresar a la superficie.
Había perdido el conocimiento y comenzó a hundirse lentamente, sin que el público ni los jueces lo notaran.
Todos aplaudían, sin saber que se estaba ahogando.
Solo una persona lo percibió: su entrenadora, Andrea
Fuentes. Conociéndola bien, supo que algo andaba mal. Se lanzó al agua vestida, nadó hasta el fondo y la sacó a flote.
Le salvó la vida.
Este momento no solo fue impactante por el rescate en sí, sino por lo que simboliza:
¿Quién te conoce lo suficiente para notar que no estás bien, incluso cuando lo disimulas?
¿Quién se lanzaría por ti sin pensarlo?
¿Y tú... estás atento a quienes te rodean, o eres otro espectador que aplaude sin ver lo que pasa de verdad?
En la vida, todos necesitamos a alguien que no solo nos mire, sino que nos vea de verdad.
Que sepa cuándo estamos por hundirnos... y tenga el valor de rescatarnos.
Este post es basado en la historia de olympics. Es un texto reflexivo y basado en una historia real.