02/03/2026
Se nos va la vida aguardando a que alguien nos elija, que nos apruebe o que nos confirme con hechos lo que merecemos. Y mientras esperamos, el tiempo se desvanece en espacios y personas donde, en el fondo, no somos prioridad. Olvidamos que somos efímeros, que esta es la única vida que tenemos y que cada minuto invertido es un pedazo de nosotros que no vuelve.
No deberíamos desgastarnos intentando convencer a quien no sabe apreciar nuestra esencia, nuestro cariño ni la entrega de nuestro tiempo.
Porque al final, la verdadera pérdida no es que alguien no nos valore, sino que dejamos de valorarnos nosotros por quedarnos donde no florecemos.🫂