21/11/2025
A muchas personas les enseñaron que decir “no” es fallarle a alguien.
Y por eso, cuando intentan poner un límite, aparece la culpa…
como si estuvieran haciendo algo “mal”.
Los límites no separan:
acomodan, cuidan y le dan espacio al vínculo para que pueda respirar.
Si hoy te cuesta ponerlos, quiero recordarte algo:
no estás roto, no estás exagerando, no estás siendo “demasiado”.
Estás aprendiendo a escucharte.
Y eso también es amor.
Si sientes que esto le podría hacer bien a alguien, compárteselo.
Quizá necesite escucharlo hoy.