14/10/2015
DISCIPLINA SIN AGRESIÓN
"La tarea de ser papá no es nada fácil, lo sabemos todos.
Algunas veces nuestros hijos sacan lo mejor de nosotros, y otras sacan lo peor.
Por momentos podemos perder la paciencia, pero debemos ser cuidadosos y no actuar de manera reactiva; ya que, si los agredimos, con gritos, insultos o maltrato físico, los haremos sentir mal consigo mismos y provocaremos su resentimiento.
En cambio, si logramos establecer una buena comunicación con ellos y nos esforzamos por instaurar una disciplina sin agresión, basada en el respeto y de manera afectuosa, les estaremos enseñando a comportarse y a desarrollarse de una forma sana e independiente; y así sentirán que son escuchados, valorados y amados".