Psicologia clinica Perù

Psicologia clinica Perù Atendemos todo tipo de casos y le garantizamos la solución a sus problemas en general Costos de acuerdo a el caso

24/09/2020

Cómo apoyar a los niños durante la crisis del coronavirus
Consejos para cuidar y proteger a los niños en el hogar

A medida que la crisis del coronavirus continúa, los padres en todas partes están teniendo dificultades para mantener a los niños saludables y ocupados. Si a usted le preocupa cómo proteger y cuidar a sus niños durante esta crisis, por lo general al mismo tiempo que hace malabares para cumplir sus obligaciones laborales, usted está en buena compañía (virtual).

Aquí hay algunos consejos de los médicos del Child Mind Institute para ayudar a calmar los miedos, controlar el estrés y mantener la paz.

Lea más artículos sobre la crisis del coronavirus aquí.

Mantenga las mismas rutinas
Todos los expertos coinciden en que establecer y seguir un horario regular es clave, incluso cuando está todo el día en casa. Pero, conforme la crisis continúa, y los días se van haciendo más agradables (y más largos), esos horarios se irán aflojando naturalmente. Aún así, mantener cierta estructura es importante. Dentro de lo posible, trate de asegurarse de que los niños todavía tienen estructura, por ejemplo: levantarse, comer y acostarse en sus horarios habituales. La constancia y la estructura mantienen la calma en momentos de estrés. Los niños, particularmente los más pequeños o los que son ansiosos, se benefician al saber qué va a pasar y cuándo.

El horario puede imitar al de la escuela o al de un campamento durante el día, cambiando las actividades en intervalos predecibles y alternando períodos de estudio y juego.

Puede ser útil imprimir un horario y repasarlo cada mañana en familia. Programar un reloj de alarmas ayudará a los niños a saber cuándo están por comenzar o finalizar las actividades. Tener recordatorios regulares ayudará a evitar las crisis cuando llegue el momento de la transición de una actividad a otra.

Sea creativo con nuevas actividades y ejercicios
Incorpore nuevas actividades en su rutina, como hacer un rompecabezas o tener un juego familiar en la noche. Por ejemplo, con mi familia estamos horneando nuestros postres favoritos del libro de cocina junto con mi hija como sub-chef.

Desarrolle actividades que ayuden a todos a hacer algo de ejercicio, sanamente, especialmente ahora que algunas restricciones se han relajado. Por ejemplo, ir al parque sin tener contacto con otros niños y sin tocar cosas que otros niños tocaron, como los juegos del parque. Vayan a caminar en familia todos los días o anden en bicicleta o practiquen yoga, estas son excelentes maneras de dejar que los niños quemen energía al mismo tiempo de que se aseguran que estén activos.

David Anderson, PhD, psicólogo clínico en el Child Mind Institute, recomienda hacer una lluvia de ideas pensando en maneras de “volver a los 80”, antes de que hubiera distintos dispositivos electrónicos. “He estado pidiendo a los padres que piensen en sus actividades favoritas en el campamento de verano o en casa antes de las pantallas”, dice. “A menudo generan listas de actividades artísticas y artesanales, proyectos científicos, juegos imaginarios, actividades musicales, juegos de mesa, proyectos domésticos, etc.”.

Maneje su propia ansiedad
Es completamente comprensible estar ansioso en este momento (¿cómo podríamos no estarlo?), pero la manera cómo manejemos esa ansiedad tiene un gran impacto en nuestros hijos. Mantener sus preocupaciones bajo control ayudará a toda su familia a navegar esta situación incierta tanto como sea posible.

“Tenga cuidado con el pensamiento catastrófico”, dice Mark Reinecke, PhD, psicólogo clínico del Child Mind Institute. Por ejemplo, asumir que cada tos es una señal de que has sido infectado o leer noticias que se enfocan en los peores escenarios. “Mantenga un sentido de perspectiva, involúcrese en un pensamiento centrado en soluciones y equilibre esto con la aceptación consciente”.

Para esos momentos en los que se siente ansioso, trate de evitar hablar de sus preocupaciones frente a los niños. Si se siente abrumado, retírese y tómese un descanso. Podría tomar una ducha o salir a otra habitación y respirar profundamente.

Limite el consumo de noticias
Mantenerse informado es importante, pero es una buena idea limitar la cantidad de noticias e información en redes sociales que lee, escucha o ve, y tienen el potencial de alimentar su ansiedad y la de sus hijos. Apague el televisor y silencie o deje de seguir a los amigos o compañeros de trabajo que son propensos a compartir publicaciones que provocan pánico.

Tome un descanso de las redes sociales o asegúrese de seguir las cuentas que comparten contenido que lo distrae de la crisis, ya sea sobre la naturaleza, el arte, la repostería o la artesanía.

Manténgase en contacto virtual
Mantenga su red de apoyo sólida, incluso cuando sólo pueda llamar o enviar mensajes de texto a los amigos y familiares. La socialización juega un papel importante en la regulación del estado de ánimo y lo mantiene conectado. Y lo mismo es cierto y funciona para sus hijos.

Permita que los niños usen las redes sociales (dentro de lo razonable) y Skype o FaceTime para mantenerse conectados con sus amigos y compañeros, incluso si por lo general no se les permite hacerlo. La comunicación puede ayudar a los niños a sentirse menos solos y a calmar parte del estrés que provoca estar lejos de sus amigos.

La tecnología también puede ayudar a los niños más pequeños a sentirse más cercanos de los familiares o amigos que no pueden ver en este momento. Mis padres conversan por video con su nieta todas las noches y le leen un cuento (digital) antes de acostarse. No es perfecto, pero nos ayuda a todos a sentirnos más cerca y menos estresados.

Haga planes
Cuando nos enfrentamos a eventos que dan miedo y que están en gran medida fuera de nuestro control, es importante ser proactivos sobre lo que podemos controlar. Hacer planes lo ayuda a visualizar el futuro cercano. ¿Cómo pueden sus hijos interactuar virtualmente con sus amigos? ¿Qué actividad puede hacer su familia adentro que sería divertida afuera? ¿Cuáles son las comidas favoritas que puede cocinar durante este tiempo? Si su área está comenzando la reapertura, usted podría sugerir ideas seguras para hacer actividades en familia, como ordenar comida del restaurante preferido o salir a andar en bicicleta con amigos respetando la sana distancia. Ver que su problema se ha resuelto ante la crisis, puede ser educativo y ofrecer seguridad para sus hijos.

Aún mejor, asigne tareas a los niños, como elegir el restaurante del que van a ordenar, que los ayuden a sentirse parte del plan y que contribuyen valiosamente a la familia.

Muestre una actitud positiva
Aunque los adultos se sienten inquietos, para la mayoría de los niños las palabras “La escuela está cerrada” son motivo de celebración. “Mi hijo se emocionó cuando descubrió que la escuela cerraría”, dice Rachel Busman, PsyD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. Los padres, dice, deberían validar esa sensación de emoción y usarla como trampolín para ayudar a los niños a mantenerse tranquilos y felices.

Dígales que le alegra ver estén entusiasmados, pero asegúrese de que ellos entiendan que, aunque puedan sentirse como unas vacaciones que hayan tenido en el pasado, las cosas serán diferentes esta vez. Por ejemplo, la Dra. Busman sugiere: “Es genial tener a todos en casa juntos. ¡Lo pasaremos bien! Sin embargo, recuerden que seguiremos trabajando y llevando un horario regular”.

Mantenga a los niños informados, pero de manera simple
“Hablar con los niños de una manera clara y razonable sobre lo que está sucediendo es la mejor manera de ayudarlos a comprender”, dice la Dra. Busman, PsyD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. “Pero recuerde que los niños no necesitan saber cada pequeño detalle”. A menos que los niños pregunten específicamente, no hay razón para ofrecer información de manera voluntaria que pueda preocuparlos.

23/09/2020

DEPRESIÓN INFANTIL: ¿cómo ayudar a un niño con síntomas depresivos?
7 septiembre, 2018
depresión infantil
La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por presentar un elevado malestar. Puede darse en niños o en adultos, pero cuando la depresión infantil se da en niños, debido al hecho de que no poseen recursos para manejar sus emociones, o si los poseen, lo hacen en menor medida, interfiere más en su desarrollo.
Hasta hace poco tiempo, la depresión infantil y otros problemas mentales en niños no eran tenidos en cuenta, o bien eran pasados por alto. Pero son cada vez más los niños que sufren trastornos depresivos. De hecho, quizás por fenómenos que están a la orden del día, como el acoso escolar, la presión por la imagen corporal o el tipo de ocio solitario, se hacen cada vez más habituales. Con respecto a la prevalencia de la depresión infantil, la OMS estima que un 3-5% de la población infantil sufre depresión. Si traducimos esto a consultas de psiquiatría infantil, representaría un 10-15% de ellas.

Algunas de las posibles causas de la depresión infantil son:

• Causas biológicas: factores hereditarios, bioquímicos, hormonales y neuronales.
• Causa estacional: esto se explica por la teoría del “Trastorno Afectivo Estacional” que viene a decir que la cantidad de luz está asociada con los cambios estacionales y esto afecta al estado de ánimo de algunos niños.
• Causas psicológicas: como pérdida de seres queridos, divorcios, problemas familiares o escolares, malas relaciones entre padres e hijos, problemas de autoestima, cambios de vivienda, etc.
• Causas del entorno: la presión a los que los niños están sometidos en los diferentes ambientes, el estrés, la tensión, etc.

A modo de resumen, los criterios diagnósticos de la depresión infantil son:

• Quejas somáticas: son bastante frecuentes, suelen cursar normalmente con dolor de barriga o de cabeza.

• Duración mínima de 2 semanas y sin estar relacionado con ninguna sustancia.

• Presencia de 2 síntomas:

o Estado de ánimo depresivo o irritable: además, a los más pequeños les cuesta describir cómo se encuentran y muchas veces se quejan de molestias físicas. El ánimo irritable se manifiesta con una conducta agresiva o acciones hostiles. Cuando el trastorno se da en adolescentes, los síntomas son más similares a los de los adultos.
o Pérdida de interés: ya sea hacia su propio entorno, hacia sus juegos preferidos, comidas, colegio…
o Falta de energía: está desanimado, le cuesta comunicarse con los demás, no juega, no quiere hacer cosas.

• Presencia de uno o más de los siguientes síntomas:

o Pérdida de confianza y autoestima, y sentimientos de inferioridad: se vuelven extremadamente sensibles hacia el rechazo y el fracaso, en ocasiones se desprecian a sí mismos.
o Reproches: en los niños esto se traduce en una auto-desvaloración o un sentimiento de culpa excesivo o inapropiado
o Ideas o intentos auto-líticos
o Incapacidad para concentrarse: están como ensimismados, no son capaces de centrar la atención en una actividad por periodos largos de tiempo.
o Actividad psicomotriz agitada o inhibida
o Alteraciones del sueño y del apetito
o Variaciones de peso

¿Cómo podemos ayudar a un niño con depresión infantil?

Los padres, educadores, profesores y demás personas que forman parte del entorno del niño, podemos ayudar más de lo que creemos.

Algunas de las formas para llevar esto a cabo son:

1. Elogiarlo: de forma frecuente y sincera. Es importante decir al niño lo que hace bien, en ese momento, e intentar conocerlo a fondo para darnos cuenta de lo que piensa de sí mismo, las virtudes y defectos que cree poseer, y ayudarle a reestructurar los pensamientos considerados negativos.

2. Culpabilidad: intentar que su lenguaje sea en un tono positivo, ayudarle a distinguir, dando las razones adecuadas, entre los acontecimientos que él puede controlar y los que están fuera de su alcance, y no culpabilizarse por éstos últimos.

3. Estabilidad familiar: anticipar cualquier cambio que se vaya a producir, explicando la razón de ellos, (en un lenguaje adecuado a cada edad), para reducir sus preocupaciones, así como establecer una rutina diaria.

4. Desesperación e impotencia: la expresión emocional es esencial. Debemos dotar al niño de herramientas para identificar y hablar de sus emociones. Podemos pedirle que escriba en una libreta sus pensamientos positivos de 3 a 4 veces al día. De esta forma, éstos irán aumentando, y se la expresión de emociones se verá favorecida.

5. Pérdida de interés y tristeza: podemos pactar con el niño una actividad interesante al día para aumentar su motivación e interés por las cosas, planificar acontecimientos especiales en los que se divierta, hablar sobre temas que le gusten, etc.

6. Apetito y problemas de peso: cuando este punto está relacionado con la depresión, es recomendable no obligar al niño a comer. Podemos preparar sus comidas preferidas, o relacionar el periodo de la comida con algo agradable. De esta forma, la hora de la comida será más un momento más placentero.

7. Dificultades para dormir: realizar pautas de higiene del sueño: mantener un horario fijo para dormir, en el cual las horas de sueño sean las recomendadas, realizar con él actividades relajantes y que le gusten (como pueden ser leer o escuchar música suave). Es recomendable terminar el día con un comentario positivo.

8. Agitación e inquietud: cambiar las actividades que le causan agitación, enseñar al niño técnicas de relajación, dar un masaje antes de dormir.

9. Temores excesivos: identificar las situaciones que le causan ansiedad e incertidumbre, para después cambiarlas. Tenemos que intentar que el niño se sienta apoyado por nosotros, tranquilizándolo en los momentos que lo necesite.

10. Comportamiento agresivo e ira: Todos estos comportamientos debemos rechazarlos de una manera amable pero firme, es decir, sin tener reacciones de ira, y utilizando la razón. Es importante dar validez a sus emociones y estimular al niño a expresar sus sentimientos de ira apropiadamente. Podemos utilizar algunas técnicas de autocontrol como la técnica de la tortuga, o la del semáforo.

11. Dificultad para pensar y para concentrarse: animar al niño a participar en juegos, actividades, charlas familiares.

12. Pensamientos suicidas: estar alerta a las señales de suicidio y buscar ayuda profesional inmediatamente en caso de que se den.

13. Si la depresión persiste: buscar ayuda profesional.

Por último, destacar que la detección temprana de la depresión infantil es transcendental. Cada niño tiene una manera de ser, y acepta los cambios de manera diferente. Por ello, debemos poner especial interés en conocer muy bien a nuestros pequeños para saber qué es lo que ha cambiado de su comportamiento y estar pendiente de las modificaciones en su estado de ánimo y en las posibles causas.
ATENCIÓN AL NIVEL NACIONAL A 📲980774567 📲

17/09/2020

ANSIEDAD Y COVID 19

Esta pandemia nos ha cambiado nuestro presente y nuestro futuro. La normalidad cambió y como bien sabemos, todos los cambios generan consecuencias. Aunque nuestro organismo y nuestra mente están diseñadas para adaptarse al cambio, hay ocasiones en las que las circunstancias pueden hacer que esta tarea, que en la grana mayoría de personas se puede realizar de forma semi automática, en otras genere una dificultad mayor, sobre todo si estamos de alguna forma predispuestas para rechazar el cambio.
Empecemos por entender que el cambio de por si no es bueno o malo, todos cambiamos a medida que pasa el tiempo. No solo renovamos constantemente nuestra células, sino que nuestro comportamiento y conocimiento también cambian todo el tiempo. Lo que sucede es que pocas veces somos conscientes de estos cambios y de la respectiva adaptación automática que vivimos.
La ansiedad es precisamente una de las herramientas que poseemos para anticiparnos al cambio, la ansiedad es esa bandera que nos dice que hay algo en nuestro futuro para lo que parece ser que no estamos preparados y por consiguiente deberíamos empezar a actuar para ayudar en ese proceso de adaptación. Lo hacemos normalmente de forma automática porque ya en nuestro pasado hemos enfrentado situaciones parecidas que nos permiten experimentar de forma rápida posibles soluciones. Sin embargo, ninguno de nosotros nos habíamos enfrentado antes a una pandemia, ni a la voluminosa cantidad de información al respecto, la cual, en la mayoría de los casos en lugar de contribuir con nuestra necesidad de adaptación, lo que ha hecho es generar incertidumbre que ayuda inevitablemente a incrementar nuestra ansiedad.
Seguramente podremos encontrar recomendaciones que nos ayuden a apartar del panorama la ansiedad, pero esta continuará ahí, pudiendo dejar o no secuelas para nuestro futuro. Es por esto que además de implementar herramientas que nos ayuden a sacar del panorama la ansiedad, lo recomendable es poder traba

17/09/2020

Por tanto, un narcisista es una persona que siente una admiración excesiva por sí misma, por su aspecto físico y por sus dotes o cualidades. Un narcisista por excelencia es una persona egocéntrica y orgullosa hasta el punto de no conseguir vivir una vida feliz, ya que muestra un egoísmo agudo y una desconsideración hacia las necesidades y los sentimientos ajenos que puede llegar a ser perverso.
También puede interesarte el significado de Egocéntrico.

Trastorno de la personalidad: Narcisista

El narcisismo patológico es considerado un trastorno y una disfunción grave de la personalidad. Es una patología caracterizada por una exagerada sobrevaloración de sí mismo y de un gran deseo de admiración por los demás acompañada de una baja autoestima.
Sin embargo, en psicología, el narcisismo es un escalón necesario para el desarrollo de la personalidad en la infancia y tiene un significado psicoevolutivo o psicogenético.
Vea también:

Narcisismo.

Gaslighting (o hacer luz de gas).

Características de un narciso patológico

La persona narcisista patológica se considera especial y con más derechos que los demás, muestra una gran falta de empatía, se cree mejor y superior a los demás y es hipersensible a las críticas de los demás.
El narcisista suele reclamar constantemente la atención y la admiración de los demás, hablando siempre de sí mismo, y espera que los demás se den cuenta de su superioridad, y por tanto, que lo admiren y lo elogien.
Siente incertidumbre al ser afectado inmensamente por las críticas necesitando continuamente confirmar su superioridad buscando elogios de los demás.
Suele rodearse de personas inferiores a él para aprovecharse de ellas y alcanzar sus objetivos. Es envidioso o cree que los demás le tienen envidia. Muestra actitudes y comportamientos arrogantes, prepotentes y altivos.
En el trabajo, un narciso es incansable porque siempre quiere mostrar su superioridad que le dará poder. No le gusta que manden sobre él.
En las relaciones amorosas, el narcis

17/09/2020

Se conoce como egoísmo al amor excesivo que una persona tiene sobre sí misma, el cual la lleva a atender solamente su propio interés, sin interesarse por el bienestar ajeno. El egoísmo es, por lo tanto, lo opuesto al altruismo.
El egocentrismo, un término que hace referencia a centrarse en el ego (es decir, el yo), es la exagerada exaltación de la propia personalidad. El egocéntrico hace de su personalidad el centro de la atención.

Los psicólogos resaltan que el egocentrismo consiste en creer que las opiniones y los intereses propios son más importantes que los pensamientos de los demás. Lo que el egocéntrico pretende es, según su óptica, lo único que tiene valor.

14/09/2020

“ 🗣: Está bien hablar sobre el . La sensibilización de la comunidad y eliminar el tabú y el estigma son importantes para que los países avancen en la prevención del suicidio. ➡️ https://t.co/o4Mdru0ryE . ”

11/09/2020

NECESITAS CURAR TÚ
ESTRÉS
ANSIEDAD
ANGUSTIA
ATAQUES DE PÁNICO
DEPRESIÓN
MIEDOS
U OTROS SÍNTOMAS
NOSOTROS TE DAREMOS LA ATENCIÓN DEBIDA
TAMBIÉN LA ORIENTACIÓN PRECISA
TTÚ PAZ Y TRANQUILIDAD NO TIENE PRECIO
ATENCIÓN AL NIVEL NACIONAL
MAYOR INFORMACIÓN 📲 980774567 📲

11/09/2020

trastornos de ansiedad, depresión, y somatizaciones. Estos últimos síntomas y la necesidad de intervenciones
terapéuticas son igualmente recomendables para niños (She, Yanq, Wang et al., 2020). Un efecto similar lo
reportan Li, Wan, Xue, Zhao y Zhu (2020), quienes estudian los mensajes enviados de Weibo (sitio web chino
de redes sociales) antes y después de la declaración del COVID-19 el 20 de enero del 2020, encontrando que
las emociones negativas como la ansiedad, la depresión y la indignación, así como la sensibilidad a los riesgos
sociales aumentaron, en tanto disminuyeron las emociones positivas (por ejemplo, la felicidad) y la satisfacción
con la vida. En general encontraron que las personas se preocupaban más por su salud y su familia, y menos
por el ocio y amigos.
Por otra parte, entre el 31 de enero al 2 de febrero de 2020 se realizó una encuesta en línea a 1210 personas
de varias ciudades chinas, encontrándose que el 53.8% de los encuestados calificó el impacto psicológico de la
enfermedad como moderado o severo; 16.5% reportaron síntomas depresivos moderados a severos; un 28.8%
reportó síntomas de ansiedad moderada a severa; y 8.1% informaron niveles de estrés moderados a severos. La
mayoría de los encuestados informó pasar de 20 a 24 h por día en casa (84.7%) y además un 75.2 presentaba
preocupación de que sus familiares se contagiaran de la enfermedad. Un aspecto importante para considerar en
función de incorporar para intervenciones futuras es que se encontró que la información específica y actualizada
sobre la salud (p. Ej., tratamiento, situación de brote local) y medidas de precaución específicas como higiene
de manos y uso de una mascarilla) se asociaron con un menor impacto psicológico del brote y menores niveles
de estrés, ansiedad, y depresión (Wang, Pan, Wan et al., 2020)
Con respecto a las intervenciones psicológicas, obviamente a estas alturas es escasa la información que se
puede considerar. Aun así, ya se cuenta con alguna información disponible para la comunidad científica. En
este sentido, los especialistas concuerdan que las intervenciones en crisis deberían ser consideradas como una
medida a implementar en todos los grupos afectados, ya sea pacientes personales médico, contactos cercanos,
personas en las áreas afectadas, así como público en general (Zhu, Chen, Ji, et al., 2020). Las intervenciones
psicológicas en crisis tienen como objetivo minimizar los daños psicológicos y proveer asistencia durante la pre-
vención y el control de la epidemia, intentando evitar así problemas posteriores como el estrés post traumático.
Dado que los recursos son limitados, Jiang et al. (2020), con base a los protocolos establecidos por el
Gobierno Chino y aplicados en Shangai en pacientes con neumonía por coronavirus, reporta cuatro niveles de
atención que podían ayudar a la priorización de la atención: 1) pacientes con síntomas severos, personal mé-
dico de choque investigadores y personal administrativo, 2) pacientes con sintomatología mediana, contactos
cercanos, pacientes sospechosos o que ingresan con fiebre para tratamiento, 3) personas relacionadas con los
grupos 1 y 2, como miembros de la familia, colegas o amigos, rescatistas, 4) personas en áreas afectadas, grupos
vulnerables o público en general.
La cuarentena, concebida como la separación y restricción del movimiento de personas que han sido poten-
cialmente expuestas al virus, también ha sido un factor estudiado. Brooks et al (2020), realizaron una revisión
rápida acerca del impacto psicológico de la cuarentena y cómo reducirlo. Los autores plantean que se han
reportado efectos psicológicos negativos, como síntomas de estrés postraumático, confusión e ira. Igualmente,
reportan que existirían diversos factores que incidirían en la respuesta de las personas al distanciamiento social,
como por ejemplo el tiempo de duración de la cuarentena, temores de infección, frustración, aburrimiento,
suministros inadecuados, información inadecuada, pérdidas financieras y estigma. Plantean que en las situacio-
nes en que la cuarentena se considera necesaria, no se debe poner a las personas en cuarentena por un período
superior al requerido, debiéndosele proporcionar una justificación clara de la cuarentena e información sobre
los protocolos, asegurando que se proporcionen suficientes suministros.
Impacto Psicológico en trabajadores de la Salud
Desde el brote de la enfermedad muchos trabajadores de la Salud han sido infectados con el virus. Dai, Hu,
Xiong, Qiu & Yuan (2020). investigaron la percepción de riesgo y el estado psicológico inmediato de trabajado-
res de la Salud en la etapa temprana de la epidemia de COVID-19. Se evaluó entonces la percepción del riesgo
y el estado psicológico junto a características demográficas y las experiencias de exposición a COVID-19. Se
encuestaron a 4.357 sujetos. Las principales preocupaciones de los trabajadores de la salud fueron en primer
lugar infección de colegas (72.5%), en segundo lugar, la infección de miembros de la familia (63.9%), tercer
lugar medidas de protección (52.3%) y finalmente la violencia médica (48.5%). Por otra parte, un 39% de los

Dirección

Lima
15001

Horario de Apertura

Lunes 09:00 - 17:00
Martes 09:00 - 17:00
Miércoles 09:00 - 17:00
Jueves 09:00 - 17:00
Viernes 09:00 - 17:00

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psicologia clinica Perù publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram

Categoría