02/01/2026
Por qué recordamos más lo negativo que lo positivo
Nuestro cerebro tiende a dar más peso a las experiencias negativas que a las positivas, un fenómeno llamado sesgo de negatividad. Las críticas, insultos o momentos difíciles activan con más intensidad la amígdala y otras áreas emocionales, lo que hace que estos recuerdos se almacenen de manera más fuerte y duradera.
Esta tendencia tiene una razón evolutiva: nuestros antepasados necesitaban recordar amenazas y errores para sobrevivir y protegerse. Por eso, aunque los elogios o cumplidos nos hagan sentir bien, suelen desvanecerse más rápido si no se refuerzan, mientras que lo negativo permanece más tiempo en la memoria.
Reflexión: Ser conscientes de este sesgo nos ayuda a valorar los elogios y a no dejarnos afectar demasiado por las críticas.