10/10/2023
La rinoscopia o endoscopia nasal es un procedimiento diagnóstico de mínima invasión que comprende la inspección visual del interior de la cavidad nasal, coanas y nasofaringe. Se divide en rinoscopia posterior (caudal) y anterior (rostral).
La rinoscopia posterior permite la visualización del ápice libre del velo del paladar blando, la superficie dorsal del paladar blando, la mucosa dorsal de la nasofaringe, la apertura de los conductos de la trompa auditiva, ambas coanas, el septo nasal caudal y la porción distal de los cornetes nasales.
En cuanto a la rinoscopia anterior distingue endoscópicamente estructuras como los meatos nasales (dorsal, medio, ventral y común), conchas nasales (dorsal, media y ventral), endoturbinado y la porción craneal de la nasofaringe. La utilidad clínica de esta prueba radica en su capacidad diagnóstica del 94-97% de asertividad; permitiendo la exploración/visualización de la cavidad nasal y la obtención de muestras para estudios citológicos, microbiológicos e histopatológicos de las lesiones identificadas. Asimismo, posee potencial terapéutico como en el caso de estenosis nasofaríngeas mediante dilatación endoluminal y la extracción de cuerpos extraños nasales. Es por tanto que esta técnica complementa otras pruebas de diagnóstico avanzadas como tomografía computarizada (TAC) y resonancia magnética (RMN).