16/01/2026
El cuerpo no se queja de un día.
Se cansa de muchos.
De horas frente a una pantalla,
de entrenar sin pausa,
de cargar responsabilidades que no pesan en las manos,
pero sí en los hombros.
El cuerpo guarda todo.
Y espera.
Hasta que alguien lo escucha.
Hasta que unas manos llegan sin prisa
y comienzan a decirle que ya puede soltar.
Poco a poco, la tensión se rinde,
la respiración se vuelve más profunda,
y algo adentro vuelve a su lugar.
El masaje acompaña
sana y revitaliza
📍 Centro Comercial El Polo 2 – Ofic. 306 B
📌Estacionamiento gratis 1 hora