19/01/2026
Hay seres humanos que, como los carboneros, siempre están protestando, maldiciendo, humillando, despreciando a aquellos que comparten con nosotros la vida cotidiana y que nos ayudan a sobresalir.
Como también hay seres humanos que son como los joyeros, que tomando al carbón se esfuerzan en pulirlo, en darle formas bellas, en hacer de él algo que le llene de orgullo, de vanidad y de admiración.
Así, hay hombres que saben cultivar y desarrollar en sus seres queridos toda la belleza que el espíritu humano pueda tener, porque se dedican a él como un culto, como una veneración, como si estuviesen tratando a la misma divinidad.
[…] 𝗠𝗲𝗱𝗶𝘁𝗲𝗺𝗼𝘀, 𝗵𝗲𝗿𝗺𝗮𝗻𝗼𝘀, 𝗽𝗼𝗿𝗾𝘂𝗲 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗮𝘀 𝘃𝗲𝗰𝗲𝘀, 𝘀𝗶𝗻 𝗱𝗮𝗿𝗻𝗼𝘀 𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗮, 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿 𝗮𝗰𝘁𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗮𝗿𝗯𝗼𝗻𝗲𝗿𝗼𝘀: 𝗺𝗮𝗹𝗱𝗶𝗰𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝘀𝘂𝗲𝗿𝘁𝗲, 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗮 𝗮𝗾𝘂𝗲𝗹𝗹𝗼𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗿 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮; 𝗽𝗼𝗿𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼 𝘀𝘂𝗽𝗶𝗺𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗿 𝗹𝗼𝘀 𝗷𝗼𝘆𝗲𝗿𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗰𝘂𝗯𝗿𝗶𝗿 𝗲𝗹 𝗱𝗶𝗮𝗺𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝘆 𝗲𝗻 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝗰𝗮𝗿𝗯𝗼́𝗻 𝗯𝗿𝘂𝘁𝗼.»
(Shikry Gama)
Extracto de la Lucidación: El carbón y el diamante.