24/12/2025
🚨POR QUÉ EL ENOJO CRÓNICO MANTIENE AL CUERPO EN INFLAMACIÓN
La evidencia científica muestra que el enojo persistente no es solo un estado emocional, sino un factor fisiológico que puede sostener una inflamación crónica de bajo grado. La ira activa de forma repetida la respuesta al estrés, estimulando el sistema nervioso simpático y la liberación continua de cortisol, adrenalina y noradrenalina. Cuando esta activación no se regula, el organismo pierde su capacidad de volver al equilibrio.
Con el tiempo, la exposición crónica al cortisol genera resistencia a su efecto antiinflamatorio, permitiendo que aumenten las citoquinas proinflamatorias. Este proceso se asocia con dolor muscular, fatiga, alteraciones digestivas y mayor riesgo cardiovascular. Además, el estrés emocional impacta el eje intestino–cerebro, alterando la microbiota y reforzando la inflamación sistémica.
A nivel cerebral, la inflamación sostenida reduce la plasticidad neuronal y aumenta la reactividad emocional, creando un ciclo en el que el enojo perpetúa sus propios efectos biológicos. Regular la ira mediante estrategias de manejo del estrés no es solo una cuestión psicológica, sino una intervención directa sobre la salud física.
📚 Fuentes: Psychoneuroendocrinology; Journal of Behavioral Medicine; Brain, Behavior, and Immunity.