03/12/2025
La correcta instalación de los látigos de seguridad en mangueras hidráulicas o de contenido a presión representa una medida esencial para prevenir accidentes derivados de fallas en conexiones o desprendimientos súbitos. Estos dispositivos, fabricados generalmente con cable de acero trenzado y terminales de sujeción, tienen la función de contener el movimiento violento de la manguera cuando se libera energía por presión interna. Su uso es obligatorio en sistemas donde circulan fluidos a alta presión, aire comprimido, gases o aceites hidráulicos, ya que un desprendimiento puede generar proyecciones peligrosas, lesiones graves o daños estructurales en los equipos. La eficacia del látigo depende de su correcta selección, longitud y punto de anclaje, por lo que debe instalarse de acuerdo con las especificaciones del fabricante y las normas aplicables, asegurando que el cable quede firmemente fijado y sin holguras excesivas.
Además de la función de contención, los látigos de seguridad forman parte de los programas de mantenimiento preventivo en instalaciones industriales. Deben inspeccionarse periódicamente para detectar corrosión, desgaste o daños en las abrazaderas y ganchos de sujeción. Su instalación debe acompañarse de prácticas seguras como la liberación total de presión antes de desconectar una línea y la verificación de acoples y sellos antes del arranque. Cumplir con las recomendaciones de la NOM-004-STPS-1999, las normas ISO 4413/4414 y los estándares OSHA 29 CFR 1926.302(b) garantiza la integridad del sistema y la seguridad del personal. De este modo, los látigos no solo se consideran elementos complementarios, sino dispositivos críticos de control de energía que fortalecen la cultura preventiva y reducen significativamente los riesgos laborales en sistemas de presión.