15/02/2026
Hoy cumplo 4️⃣9️⃣ vueltas al sol…
y las miro con otros ojos.
Ya no me cuestiono por no haber encajado en lugares que no eran para mí. Ya no me culpo por haber amado con el corazón abierto.
Hoy entiendo que cada paso me trajo hasta aquí… y aquí estoy, más clara, más fuerte y más en paz.
Pero si algo le da verdadero sentido a este cumpleaños, no son los años… son las vidas que caminan conmigo. El regalo más grande no viene envuelto.Tiene nombre, sonrisa y abrazos sinceros. Son mis chicos. Ellos me enseñaron que el amor no compite, no exige, no mide. Se da completo. Se da limpio. Se da sin cálculo.
En sus miradas descubrí propósito.
En sus abrazos encontré hogar.
En su confianza entendí que servir no es sacrificio… es privilegio.
Y junto a ellos, el motor de mi vida:
mis hijas y mi hijo.
Ellos son mi raíz y mi impulso.
Mi fuerza cuando me canso.
Mi razón cuando dudo.
Mi orgullo constante.
Y mi nieta… mi princesa.
Ese pedacito de cielo que me recuerda que todo vale la pena.
Su risa es promesa.
Su abrazo es futuro.
En ella veo la continuidad del amor que sembré.
Dios ha trabajado en mí de maneras que jamás imaginé.
Me ha pulido el carácter.
Me ha suavizado el corazón.
Me ha enseñado paciencia, compasión y una fuerza que no necesita aplausos, porque sabe para qué fue llamada.
Desde que decidí dedicar mi vida al servicio, entendí que no vine solo a existir… vine a transformar y a dejar huella. Y en ese proceso, la más transformada he sido yo.
Hoy celebro diferente.
Celebro el propósito.
Celebro la familia que me sostiene.
Celebro la misión que me honra.
A mis 49 no necesito validación externa.
Sé quién soy.
Sé lo que valgo.
Y sé que el amor que doy… regresa multiplicado. Gracias Dios, por elegirme. Gracias a mis hijos por creer en mí. Gracias a mi nieta por recordarme la magia. Y gracias a mis chicos… porque ustedes son el regalo más puro que la vida me entrega cada día.