11/02/2026
Hoy, mientras me encontraba haciendo clínica, recibo varias llamadas de la doctora de sala de emergencia. Al momento no pude contestar la llamada, por ende procedí a ver su mensaje antes de poder comunicarme con ella. Al ver la placa del codo, la cual demostraba una fractura supracondílea del húmero con desplazamiento severo, rápidamente me pregunté: ¿Tendrá pulso (circulación) el brazo? Cuando me comunico con la doctora, mi temor fue confirmado: No hay pulso ni se le consigue saturación al brazo.
Una verdadera emergencia ortopédica
Dios sabe cuántas veces le he pedido que este escenario no ocurra, especialmente los días que no estoy en sala de operaciones. En el tiempo que me tocó servir, el acceso a sala de operaciones para casos de emergencia ha sido una pesadilla debido a los recursos limitados, siendo estos dirigidos principalmente a casos electivos o programados. En el pasado he anunciado que a pesar que opero niños, han querido darme sala para la emergencia después que se acaben los casos no emergentes.
El día de hoy fue distinto. Tan pronto la emergencia fue anunciada, el equipo de sala de emergencia, sala de operaciones y mi clínica respondió para poder darle el servicio que este niño necesita en uno de los momentos más difíciles de su vida. Gracias a Dios por todo ese apoyo ya que fijar la fractura fue uno de los casos más difíciles que he hecho en Puerto Rico.
Quiero darle gracias a Dios primero y después a todos los que me ayudaron, el brazo del paciente recuperó saturación en la sala de recuperación. Dra. Bassat, Angel, Jean, Cygel, Alejandro, Angie, Dr. Seda y resto del personal del Hospital Buen Samaritano, gracias por hacer la diferencia. Hoy pude concentrar mis esfuerzos, que por poco no eran suficientes, en el brazo del niño y no en convencer a todos que esto es una prioridad en sala de operaciones. Mientras estemos aquí, seguiremos luchando por dar el servicio de calidad que todos merecen, especialmente la niñez vulnerable de este país.
Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Mateo 25:40