14/11/2025
Cuando un adulto trabaja en su bienestar emocional, crea un ambiente donde los niños pueden respirar tranquilos, sentirse seguros y desarrollarse sin cargar con tensiones que no les pertenecen. La calma, la paciencia y la capacidad de autorregularse no solo transforman la vida interior del adulto, sino que se convierten en un refugio afectivo para los más pequeños. Sanarnos a nosotros mismos es, en realidad, una de las formas más poderosas de protegerlos y ayudarlos a crecer con confianza, amor y equilibrio.
📸 tomada de FamiliaFeliz/FB