10/01/2019
Estudio Encuentra Relación Entre el Consumo de Refrescos de Dieta y Complicaciones de la Retinopatía Diabética
9 de enero de 2019
Nueva evidencia sugiere que el consumo frecuente de refrescos de dieta afecta adversamente a los ojos, según la Asociación Americana de Optometría.
Publicado en línea en la revista Clinical and Experimental Ophthalmology, un nuevo estudio informa sobre una asociación entre pacientes adultos con diabetes (PWD), por sus siglas en inglés) que beben más de cuatro latas de refresco de dieta por semana y un riesgo casi doble de padecer Retinopatía Diabética Proliferativa (PDR). La asociación entre PWD y los refrescos de dieta intriga a los investigadores que ponen un escrutinio cada vez mayor sobre el impacto que los edulcorantes artificiales (sustitutos de azucar) pueden tener en la intolerancia a la glucosa, y abre otro camino para que los doctores en optometría brinden intervenciones oportunas y eficaces.
La retinopatía diabética, una enfermedad retiniana progresiva, es la causa más común de pérdida de visión entre las personas con diabetes y la principal causa de ceguera entre los adultos entre 15 – 64 años de edad. Como resultado de la hinchazón descontrolada en la retina por los vasos sanguíneos con derrames, la PDR puede pasar inadvertida para los pacientes y, si no se trata, puede causar una pérdida severa de la visión o ceguera. Sin embargo, la detección e intervención tempranas a través de exámenes oculares completos y regulares pueden reducir el riesgo de ceguera en un 95 por ciento.
El manejo y la educación adecuados ayudan a mantener la diabetes de los pacientes bajo control, y una gran parte de eso implica reforzar la importancia del que el paciente monitoree constantemente sus niveles de glucosa y comprender los efectos de la dieta en los niveles de glucosa en la sangre. Los investigadores intentaron determinar cómo el consumo de refrescos de dieta, a menudo comercializados como una alternativa más saludable a los refrescos normales, podría influir en el riesgo de complicaciones microvasculares.
Según el estudio, los investigadores reclutaron 609 personas con diabetes (casi una cuarta parte de las cuales tenían RDP) del Proyecto de Manejo de la Diabetes de Australia y analizaron su consumo de alimentos, incluidos los refrescos. Los investigadores descubrieron que las personas que consumían más de cuatro latas de 1.5 L de refresco de dieta por semana tenían más del doble de riesgo de tener PDR. Dicho esto, el consumo de refrescos de dieta no se asoció con mayores probabilidades de retinopatía diabética menos grave o cualquier nivel de edema macular diabético.
"En general, estos hallazgos respaldan el creciente cuerpo de evidencia que sugiere que el consumo regular y frecuente de bebidas endulzadas artificialmente puede tener resultados vasculares perjudiciales", señala el estudio. Específicamente, los autores señalan que varios análisis que muestran que el consumo rutinario de edulcorantes no nutritivos se pueden asociar con un mayor índice de masa corporal y riesgo cardiometabólico, así como con un peor perfil cardiovascular en pacientes con diabetes.
Curiosamente, el estudio no encontró asociación entre el consumo de refrescos y ningún nivel de edema macular diabético, lo que los autores sugieren que podría estar relacionado con diferentes procesos patofisiológicos subyacentes a las dos condiciones. Además, el estudio no encontró una asociación entre el consumo regular de sodas y la presencia o gravedad de la retinopatía diabética; sin embargo, esto podría atribuirse a números más pequeños en la categoría de alto consumo.
Dada la novedad de la investigación, los autores señalan que se necesitan más estudios longitudinales para determinar si los refrescos de dieta son sustitutos poco saludables para los refrescos regulares en los pacientes con diabetes.
Diet Soda Habit Linked to Blinding Diabetes Complications
Jan. 9, 2019
New evidence suggests that frequent consumption of diet soda adversely affects the eyes, according to the American Optometric Association.
Published online in the journal Clinical and Experimental Ophthalmology, a new study reports an association between adult Patients With Diabetes (PWDs) who drink more than four cans of diet soda weekly and a nearly twofold risk of having Proliferative Diabetic Retinopathy (PDR). The reported association intrigues researchers who place increasing scrutiny on the impact artificial sweeteners may have on glucose intolerance, and opens another avenue for doctors of optometry to provide timely, effective interventions.
Diabetic retinopathy, a progressive retinal disease, is the most common cause of vision loss among PWDs and a leading cause of blindness among working-age adults. The result of uncontrolled swelling in the retina from leaking blood vessels, PDR can go unnoticed by patients, and if left untreated, can cause severe vision loss or blindness. However, early detection and intervention through regular, comprehensive eye exams can reduce the risk of blindness by 95 percent.
Proper management and education helps keep patients’ diabetes under control, and a large part of that involves reinforcing the importance of Self-Monitoring Blood Glucose (SMBG) and understanding the effects diet has on blood glucose levels. Researchers sought to determine how diet soda consumption—often marketed as a healthier alternative to regular soda—might influence the risk of microvascular complications.
According to the study, researchers recruited 609 PWDs—nearly a quarter of which had PDR—from the Australian Diabetes Management Project and analyzed their food consumption, including soft drinks. Researchers found individuals consuming four-plus, 1.5 L cans of diet soda weekly had more than a twofold increased risk of having PDR. That said, diet soda consumption was not associated with higher odds of less severe diabetic retinopathy or any level of diabetic macular edema.
“Overall, these findings support the growing body of evidence suggesting that regular and frequent consumption of artificially sweetened beverages may have detrimental vascular outcomes,” the study states. Specifically, the authors note several analyses that show routine consumption of non-nutritive sweeteners may be associated with increased body-mass index and cardiometabolic risk, as well as worse cardiovascular profile in patients with diabetes.
Interestingly, the study found no association between soft drink consumption and any level of diabetic macular edema, which authors suggest could be related to different pathophysiological processes underlying the two conditions. Moreover, the study did not find an association between regular soda consumption and presence or severity of diabetic retinopathy; however, this could be attributed to smaller numbers in the high-consumption category.
Given the novelty of the research, authors note further longitudinal studies are necessary to determine whether diet sodas are unhealthy substitutes for regular sodas in PWDs.
New findings about impact of diet soda on eyes.