20/02/2026
“Ninguna dieta te permitirá eliminar toda la grasa de tu cuerpo”, escribió George Bernard Shaw, “ya que el cerebro está compuesto enteramente de grasa”. Sin embargo, durante décadas nos enseñaron a temer la grasa. Quitamos la mantequilla. Evitamos el huevo. Huimos del colesterol como si fuera veneno. Mientras tanto, llenamos nuestros platos de pan, cereal, jugos y barras “saludables”. Lo irónico es brutal. El órgano que define nuestra inteligencia, nuestra memoria y nuestra personalidad… está compuesto principalmente de grasa. Y, sin embargo, decidimos declararle la guerra. El cerebro no le teme a la grasa buena. La necesita. Quizá el verdadero problema no fue la mantequilla. Quizá fue haber cambiado grasa real por montañas de carbohidratos disfrazados de virtud.