19/01/2026
Dormir boca abajo es la postura menos recomendable desde la fisiología y la kinesiología, ya que obliga al cuello a permanecer en rotación y extensión forzada durante horas.
Generando compresión de las articulaciones cervicales, tensión muscular sostenida e irritación nerviosa.
Además, aumenta la lordosis lumbar por la caída del abdomen hacia el colchón, comprime el tórax y el abdomen dificultando la respiración profunda y la función diafragmática.
Lo que reduce la calidad del descanso y favorece la aparición de dolor cervical y lumbar, cefaleas tensionales, hormigueo en los brazos y una activación constante del sistema nervioso simpático, provocando que el cuerpo no logre una verdadera recuperación durante el sueño.