21/01/2026
El impacto de la violencia verbal y física de los padres en las canchas deportivas
Dra. Jackeline Rosado
Psicóloga Clínica, Escolar & Deportiva
Lic. #1757
Diversos estudios en psicología del deporte han demostrado que la violencia verbal y física ejercida por los padres durante eventos deportivos puede tener consecuencias significativas tanto en el rendimiento deportivo como en la salud mental de los niños y jóvenes atletas.
La presión excesiva, los gritos, insultos o actitudes agresivas desde las gradas generan en los atletas jóvenes altos niveles de estrés y ansiedad. Investigaciones en psicología deportiva señalan que este tipo de comportamiento parental puede disminuir la motivación intrínseca, afectar la concentración y provocar una pérdida del disfrute por la actividad deportiva (Knight, Neely & Holt, 2011). Cuando el rendimiento se asocia al miedo al error o al castigo, el deporte deja de ser una experiencia formativa y se convierte en una fuente de tensión emocional.
Asimismo, la exposición constante a conductas agresivas por parte de los padres se ha relacionado con baja autoestima, inseguridad, síntomas depresivos y mayor riesgo de abandono deportivo (Gervis & Dunn, 2004). A largo plazo, estos niños pueden asociar el deporte con experiencias traumáticas, afectando no solo su desarrollo atlético, sino también su bienestar psicológico y social.
El entorno deportivo debe ser un espacio seguro que promueva valores como el respeto, la disciplina, el trabajo en equipo y la resiliencia. El rol de los padres es fundamental, ya que su comportamiento en la cancha influye directamente en cómo sus hijos manejan la presión, el fracaso y el éxito.
Recomendaciones para los padres en las canchas
• Fomentar una comunicación positiva: Utilizar palabras de apoyo y ánimo, evitando gritos, insultos o descalificaciones.
• Reconocer el esfuerzo, no solo el resultado: Valorar la dedicación, el compromiso y el progreso personal del atleta.
• Modelar autocontrol y respeto: Los hijos aprenden observando; el respeto hacia árbitros, entrenadores y otros jugadores es clave.
• Recordar el verdadero propósito del deporte: El deporte es una herramienta de formación integral, no un medio para imponer expectativas personales.
• Promover el disfrute y la confianza: Un ambiente positivo fortalece la autoestima, la motivación y el rendimiento a largo plazo.
El apoyo parental saludable es un factor protector esencial para el desarrollo deportivo y la salud mental de los jóvenes atletas.
Referencias
• Knight, C. J., Neely, K. C., & Holt, N. L. (2011). Parental behaviors in youth sport: A review of research. Sport, Exercise, and Performance Psychology.
• Gervis, M., & Dunn, N. (2004). The emotional abuse of elite child athletes by their coaches. Child Abuse Review.