02/04/2026
Terapia de Conversión
Analicemos el tema…
Aclaro que este análisis no tiene como propósito que todos los lectores coincidan con mis impresiones. Mi objetivo es promover una reflexión informada y respetuosa que contribuya a comprender mejor la complejidad de este tema.
La terapia de conversión (también llamada terapia reparativa o reorientación sexual) se refiere a prácticas psicológicas, religiosas o de consejería que buscan cambiar la orientación sexual o la identidad de género de una persona.
En el pasado algunos sectores médicos consideraban la homosexualidad como un trastorno; sin embargo, con el avance de la investigación científica esta clasificación fue eliminada. Hoy existe consenso científico en que la orientación sexual no es una enfermedad.
Organizaciones profesionales como la Asociación Americana de Psicología, Asociación Americana de Psiquiatría y la Organización Mundial de la Salud han señalado que no existe evidencia científica sólida de que la orientación sexual pueda cambiarse mediante terapia, y advierten que algunos intentos pueden generar efectos psicológicos negativos como ansiedad, culpa, depresión o baja autoestima.
¿Cómo se aplicaba históricamente?
A lo largo del tiempo se utilizaron distintos enfoques bajo el concepto de terapia de conversión:
- Consejería religiosa: Acompañamiento espiritual, oración o disciplina religiosa.
- Psicoterapia reparativa: Algunas teorías antiguas atribuían la orientación sexual a conflictos familiares o traumas infantiles.
- Técnicas conductuales: En décadas pasadas se utilizaron métodos de aversión, hoy considerados poco éticos.
- Programas de control conductual: Algunos promovían celibato o modificación de conductas.
Actualmente la psicología moderna prioriza el bienestar emocional, el respeto a la dignidad de la persona y el acompañamiento psicológico.
Decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos (2026):
En los últimos años varios estados aprobaron leyes que prohibían la terapia de conversión para menores de edad. Sin embargo, el 31 de marzo de 2026, la Corte Suprema de los Estados Unidos emitió una decisión importante en el caso Chiles v. Salazar. El caso surgió cuando una consejera profesional impugnó una ley del estado de Colorado que le prohibía ofrecer terapia de conversación dirigida a cambiar la orientación sexual de menores, argumentando que dicha prohibición violaba su derecho a la libertad de expresión protegido por la Primera Enmienda.
Resultado de la votación:
El Tribunal Supremo falló 8 votos contra 1 a favor de anular la ley estatal. La mayoría del tribunal sostuvo que:
- La terapia de conversación (talk therapy) constituye una forma de expresión.
- El gobierno no puede prohibir ciertos tipos de diálogo terapéutico únicamente por el contenido de lo que se dice.
- Por lo tanto, la ley de Colorado representaba una restricción inconstitucional al discurso profesional.
Opinión disidente:
La única jueza que votó en contra fue Ketanji Brown Jackson, quien argumentó que los estados deberían poder regular prácticas profesionales cuando existe preocupación sobre posibles daños a la salud pública, especialmente en el caso de menores.
Importancia del fallo:
El fallo no obliga a los terapeutas a practicar estas terapias, pero sí establece que los estados tienen límites para restringir lo que un terapeuta puede decir dentro de una conversación terapéutica. Esto ha reabierto el debate entre la libertad de expresión, regulación profesional, protección de menores.
Manejo clínico cuando un paciente solicita este tipo de terapia:
En algunos casos, un adulto puede solicitar voluntariamente ayuda para cambiar o manejar sentimientos relacionados con su orientación sexual, generalmente debido a conflictos personales, religiosos o culturales.
Ante estas situaciones, el manejo clínico prudente incluye:
1. Explorar la motivación del paciente
Comprender si la solicitud surge de conflicto interno, valores religiosos, presión social o angustia emocional.
2. Ofrecer información basada en evidencia
Explicar respetuosamente lo que indica la literatura científica actual.
3. Enfocar la terapia en el conflicto psicológico
Muchos terapeutas trabajan en ayudar al paciente a integrar sus valores, identidad y bienestar emocional.
4. Respetar la autonomía del paciente adulto
El terapeuta acompaña el proceso de reflexión sin imponer una dirección específica.
5. Evitar intervenciones coercitivas o dañinas
La prioridad siempre debe ser el bienestar psicológico.
Importancia de documentar la iniciativa del paciente:
Cuando un paciente solicita este tipo de intervención, es fundamental documentar claramente que la iniciativa proviene del propio paciente o cliente. Esto puede incluir registrar en el expediente clínico:
- que la solicitud fue voluntaria
- las motivaciones expresadas por el paciente
- que se ofreció psicoeducación basada en evidencia
- la existencia de consentimiento informado
- los límites del proceso terapéutico.
Esta documentación ayuda a proteger tanto la autonomía del paciente como la integridad ética del profesional.
La discusión sobre la terapia de conversión involucra aspectos científicos, éticos, culturales y legales. Por tal razón, el profesional de la salud mental debe actuar con prudencia, guiándose por principios fundamentales como el bienestar del paciente, respeto a la dignidad humana, práctica basada en evidencia y la integridad ética de la profesión.
Cuando estos principios orientan la práctica clínica, el profesional de la salud mental puede acompañar a las personas en sus conflictos personales de manera responsable, respetuosa y profesional.
Dr. Giovanni Alomar Sastre
Psicólogo Clínico