24/01/2026
“¿Hasta cuándo vas a lactar?”
“Ya no te puedo tocar los pechos.”
“Eso está afectando la relación.”
Frases que todavía se escuchan.
No en libros de historia. En casas reales. En parejas actuales. En mujeres de hoy.
Y aunque parezca un eco de tiempos donde otros decidían sobre el cuerpo femenino, la realidad es que sigue pasando: mujeres que dejan la lactancia no porque quieran, sino porque su pareja se los pidió… o se los exigió.
Quiero decirte algo con claridad, mujer:
👉 esos pechos son tuyos.
👉 ese cuerpo es tuyo.
👉 esa decisión es tuya.
No es del bebé.
No es de la pareja.
No es de la sociedad.
La lactancia es una experiencia profundamente corporal, emocional y entre muchas otras cosas importantes, es hormonal. Y, también transforma la relación que muchas mujeres tienen con sus pechos: hay etapas donde no se desean tocar, donde baja la sensibilidad, donde el cuerpo pide otros ritmos, y, eso no es un problema, es una transición.
Dejar de lactar no garantiza “volver a ser deseable que toquen tus bubis”. Continuar lactando no debería significar un conflicto de pareja.
Cuando una pareja presiona, apura o condiciona esta decisión, vale la pena detenerse y preguntarse:
¿Qué hay detrás de esa exigencia?
¿control? ¿celos? ¿desinformación? ¿machismo disfrazado de preocupación por la relación?
Esto no se resuelve con culpa.
Se conversa. Se acompaña, también muchas veces se trabaja en terapia de parejas.
Si estás leyendo esto y alguna vez sentiste que no pudiste elegir, quiero que sepas algo:
Tu sentir importa.
Tu deseo importa.
Tu salud mental importa.
La lactancia, como el destete, debería ser una decisión libre, consciente y propia.
Siempre.
Aunque incomode.
Aunque sea tabú.
Aunque llegue solo a dos mujeres.
Vale la pena decirlo. 💛
Comparte este post con ese grupo de amigas, valdrá la pena.
Tatiana Navarro Acosta
Asesora en Lactancia
Comunicadora social
Estudiante de psicología