23/02/2026
Cuando una persona se acerca al final de su vida, algo cambia profundamente. Las máscaras caen. Las prioridades se aclaran. Lo verdaderamente importante sale a la luz.
No es momento de culpas… es momento de reconciliaciones.
No es momento de reproches… es momento de abrazos.
No es momento de huir… es momento de amar. 🤍
En el cuidado de hospicio vemos cómo asumir la propia historia puede convertirse en un acto de sanación. Pedir perdón. Decir “te quiero”. Soltar cargas que pesaron por años.
Siempre somos responsables de nuestras elecciones.
Pero también siempre tenemos la oportunidad de elegir amor.
Si tu familiar enfrenta una enfermedad avanzada, no tienen que recorrer este camino solos.
📞 Llama hoy a Hospicio Divina Misericordia al (787) 327-0523
Estamos para acompañarte con compasión y dignidad.