03/02/2026
Movimiento y bienestar a cualquier edad
Incorporar movimiento en la vida diaria contribuye al cuidado de la salud física y mental. Sin embargo, el 73 % de niños y jóvenes no alcanza las recomendaciones mínimas de actividad física.
Mantener un estilo de vida saludable, que incluya actividad física regular, como caminatas, juegos, ejercicios o deportes, junto con una alimentación equilibrada, es clave en todas las etapas de la vida. La práctica frecuente de actividad física ayuda a prevenir y controlar enfermedades no transmisibles como la obesidad, la diabetes y la hipertensión arterial.
El ejercicio realizado de manera regular y sostenida favorece la oxigenación de todo el cuerpo, fortalece el corazón y los pulmones, contribuye a reducir la presión arterial en personas con hipertensión y mejora el perfil de colesterol, lo que disminuye el riesgo cardiovascular. Además, estimula el metabolismo de huesos y músculos, ayuda a prevenir la pérdida de masa ósea y muscular, favorece el control de la glucosa en personas con resistencia a la insulina y contribuye a reducir la grasa corporal. También mejora la flexibilidad y el movimiento de las articulaciones.
En épocas de calor, se recomienda realizar actividad física en horarios más frescos y mantener una hidratación adecuada. Sumar movimiento es posible a través de acciones simples, como caminar o realizar pausas activas durante el día. Cada movimiento cuenta y aporta beneficios para la salud.