Lic Raúl Fernando - Psicológo

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Apps de citas: Impacto en la salud mentalLas dating apps se han expandido de forma sostenida en el último tiempo, y hoy ...
30/01/2026

Apps de citas: Impacto en la salud mental

Las dating apps se han expandido de forma sostenida en el último tiempo, y hoy forman parte de la manera de socializar de millones de personas. Estas plataformas prometen ampliar las oportunidades de encuentro y conexión, pero también han despertado interrogantes sobre su impacto psicológico y social. En concreto, el malestar emocional, la ansiedad y la soledad aparecen con frecuencia en el debate público. Sin embargo, más allá de opiniones y experiencias individuales, resulta clave examinar qué muestra la evidencia empírica acumulada. En esta nota, analizamos los hallazgos de un metaanálisis reciente que evalúa la relación entre apps de citas y salud mental desde una perspectiva sistemática.

Entre la promesa del match y el malestar psicológico
apps de citas y salud mental
Desde la irrupción de las primeras plataformas de citas digitales, la investigación sobre sus efectos psicológicos ha crecido de manera constante. Trabajos previos han explorado vínculos entre el uso de estas aplicaciones y variables como autoestima, afecto negativo, ansiedad social y bienestar subjetivo. En ese sentido, algunos trabajos sugieren que la lógica de selección rápida, evaluación constante y retroalimentación intermitente podría amplificar procesos de comparación social y sensibilidad al rechazo.

No obstante, no hay un consenso claro. Mientras ciertas investigaciones reportan asociaciones negativas claras, otras encuentran efectos débiles o nulos. Aun más, gran parte de la literatura se basa en diseños transversales. En este escenario, una síntesis cuantitativa resulta necesaria para clarificar el patrón general.

Del fenómeno social al análisis empírico
Con el objetivo de “cerrar esta brecha”, Sharabi y colegas llevaron a cabo una revisión sistemática y un metaanálisis cuantitativo sobre el impacto del uso dichas aplicaciones en el bienestar. El análisis se propuso responder una pregunta concreta: ¿existen distinciones en los niveles de salud mental entre quienes usan apps de citas y quienes no?

Del usuario al dato: Una mirada global
El metaanálisis incluyó 23 estudios publicados entre 2007 y 2024, con un tamaño muestral total de 26.068 participantes. Los trabajos seleccionados compararon usuarios y no usuarios de apps de citas en indicadores de salud mental y bienestar subjetivo.

Entre las variables analizadas se incluyeron síntomas depresivos, ansiedad, desregulación afectiva, soledad y sufrimiento psicológico general. Ahora bien, ¿qué resultados se obtuvieron?

Diferencias compartidas a nivel poblacional

El análisis mostró que, en promedio, los usuarios de tales aplicaciones presentan peores indicadores de salud mental y bienestar que los que no las utilizan. Dicho hallazgo fue estadísticamente significativo y se replicó en múltiples dominios, incluyendo depresión, ansiedad, soledad y sufrimiento.

El tamaño del efecto fue modesto pero consistente. En términos prácticos, sugiere que la utilización de estas apps se asocia con un nivel ligeramente inferior de bienestar psicológico a nivel poblacional.

Síntomas depresivos y de ansiedad: Los indicadores más consistentes
Uno de los hallazgos más robustos fue la asociación entre el empleo de apps de citas y mayores niveles de síntomas depresivos y de ansiedad. En comparación con los no usuarios, quienes utilizan estos entornos digitales reportan, en promedio, puntajes más elevados.

Otra dimensión relevante analizada fue la desregulación afectiva, entendida como la dificultad para modular emociones intensas o fluctuantes. Los resultados indican que los usuarios presentan mayores dificultades en este plano. Ciertas dinámicas propias de estas plataformas, como la exposición repetida a la evaluación social, la alternancia entre refuerzos positivos, experiencias de rechazo y la incertidumbre relacional, podrían amplificar la sensibilidad emocional, especialmente en personas con vulnerabilidades previas.

Soledad y malestar psicológico general
El metaanálisis también mostró asociaciones significativas entre el uso de tales aplicaciones y mayores niveles de soledad y malestar emocional. Paradójicamente, herramientas diseñadas para facilitar el encuentro aparecen vinculadas, en promedio, con una vivencia subjetiva de mayor desconexión emocional.

Ahora bien, cabe aclarar que este resultado no implica que las apps generen soledad de manera directa, sino que se asocia con experiencias vinculares más frágiles o insatisfactorias en ciertas personas. La soledad emerge aquí como una variable relacional y subjetiva, más ligada a la calidad del contacto que a su mera disponibilidad.

¿Importa el tipo de usuario o el contexto?
Uno de los objetivos del metaanálisis fue explorar si el efecto cambiaba según variables como tipo de plataforma, estado relacional, orientación sexual o contexto cultural. Si bien se observaron diferencias descriptivas entre subgrupos, estas no alcanzaron significación estadística. De esta manera, la relación entre apps de citas y salud mental no parece depender de manera clara de características demográficas específicas.

Efecto que se mantiene a lo largo del tiempo
Más allá de las comparaciones entre subgrupos, los autores también analizaron la estabilidad del fenómeno en el tiempo. Dicho patrón se observa de manera relativamente estable a lo largo del período analizado, a pesar de los cambios tecnológicos y culturales que atravesaron los entornos digitales.

Entonces, el vínculo observado no responde únicamente a un efecto novedoso o transitorio. Por el contrario, su persistencia en distintos períodos históricos indica que ciertos aspectos estructurales de las dating apps podrían estar influyendo en su relación con el bienestar psicológico.

Limitaciones y desafíos futuros
apps de citas y salud mental
Primero, la mayoría de los estudios se realizó en poblaciones occidentales, predominantemente heterosexuales y solteras, restringiendo la posibilidad de generalizar los resultados. Además, las plataformas han cambiado de forma sustancial a lo largo de los 17 años analizados, tanto en sus lógicas de interacción como en sus funciones, lo que dificulta capturar el impacto de las versiones más recientes de estos entornos digitales.

Y, por último, nos gustaría aclarar que los resultados no permiten establecer relaciones causales. Como comentábamos al principio, la preponderancia de diseños transversales impide determinar si el uso de aplicaciones de citas afecta negativamente la salud mental o si personas con mayor sufrimiento emocional tienden a utilizarlas con más frecuencia.

Vínculos digitales en tiempos de malestar
En conjunto, la evidencia disponible indica que el uso de aplicaciones de citas se asocia con niveles ligeramente más bajos de salud mental y bienestar. Esta relación es consistente a nivel poblacional, pero no permite establecer vínculos causales directos. Más bien, señala la presencia de un patrón estadístico que debe interpretarse dentro de un marco más amplio.

Lejos de describir un efecto homogéneo, los resultados sugieren que dichos dispositivos interactúan con vulnerabilidades emocionales preexistentes y con condiciones contextuales específicas. El malestar psicológico no aparece como una consecuencia inevitable del uso, sino como un factor que podría amplificar determinadas experiencias dentro de estas plataformas. Comprender esta relación desde la evidencia resulta clave para pensar intervenciones que acompañen las formas contemporáneas de vincularse.

¿Cómo reforzar sus defensas?Me dedico a tratar niños con mocos. Y no cualquier moco, generalmente son mocos (además de t...
30/01/2026

¿Cómo reforzar sus defensas?

Me dedico a tratar niños con mocos. Y no cualquier moco, generalmente son mocos (además de tos, estornudos y otros malestares) que siguen después de usar un montón de medicinas.
O de esos que se curan pero a los pocos días regresan y no dejan descansar al peque (¡ni a su familia!).

Una de las preguntas que más me hacen las mamás es: ¿Qué le doy para reforzar las defensas?

Primero ¿Cómo funcionan las defensas?
El sistema inmune nos protege de los gérmenes y la infección. Es una compleja red de elementos que trabajan en conjunto para evitar que agentes nocivos entren a nuestro cuerpo, y para combatir los que hayan logrado ingresar. Te preguntarás entonces, si tenemos un ejército tan extenso de defensas ¿por qué nos enfermamos?.

Las infecciones no siempre significan que las defensas están bajas.

Tener un sistema inmune competente no significa que nunca enfermarás. Tampoco tener varias infecciones es sinónimo de "bajas defensas". De hecho, los niños pequeños suelen enfermar seguido.

​¡Pero mi niño(a) sí se enferma una y otra vez de catarro!

Un niño puede enfermarse múltiples ocasiones sin que represente un peligro. Lo normal es que un niño en promedio se enferme según su edad:
0-2 años: hasta 11 episodios por año
3-5 años: hasta 8 episodios por año
6-12 años: hasta 4 episodios por año
¿Cuándo debo preocuparme que las defensas estén bajas?
Los signos de alerta para sospechar que un niño padece una inmunodeficiencia son:

Cuatro o más infecciones de oído nuevas en un año
Dos o más cuadros de sinusitis graves en un año
Dos o más meses tomando antibióticos con pocos resultados en un año
Dos o más neumonías en un año
Dificultad para aumentar de peso y crecer normalmente.
Abscesos en piel, especialmente si son recurrentes
Aftas o algodoncillo persistentes en la boca o en cualquier parte de la piel en niños mayores de 1 año de edad
Necesidad de antibióticos intravenosos para aliviar infecciones
Antecedentes familiares de inmunodeficiencia primaria (IDP)
Si tu hijo(a) o alguien que conoces muestra estos signos de alerta, es importante consultar al Inmunólogo Pediatra.

¿No necesitará vitaminas o algo para subir su inmunidad?
Las defensas no "suben" por utilizar vitaminas. Ni tampoco "bajan" si no las tomamos. Los multivitamínicos no son necesarios para la mayoría de los niños que van creciendo normalmente. Los alimentos son la mejor fuente de nutrimentos. Las comidas regulares y colaciones proveen todos los nutrientes que necesita un niño.
Si bien muchos pequeños son difíciles de convencer a la hora de la comida, eso no necesariamente significa que tengan deficiencias nutricionales.
Muchos alimentos comunes, como la leche, los cereales o jugos ya vienen adicionados con vitaminas, calcio y hierro, así que tu pequeño(a) podría estar recibiendo más nutrimentos de lo que piensas.
Además, los multivitamínicos no están exentos de riesgos. Las dosis elevadas de vitaminas y minerales pueden ser tóxicas.
¿En serio? ¿Ni la vitamina C?
En serio, ni la vitamina C. Es una creencia popular que nos "blinda" contra infecciones respiratorias, pero los estudios más recientes han demostrado que no hay una disminución significativa en el número de infecciones.

Una vez que enfermamos, su eficacia para que los síntomas duren menos tiempo es muy modesta. Tampoco se ha investigado claramente su efecto en niños, por lo cual no se justifica su uso. Una alimentación variada que incluya cítricos, piña, kiwi, jitomate, espinacas, brócoli, fresas, entre otras frutas, es suficiente.

Si no funciona ¿por qué las recetan?
Esta es una pregunta difícil de responder, ya que no puedo hablar por mis compañeros que la prescriben. Una razón común es que un médico perciba que te angustia mucho tu nene enfermo y pretenda darte algo que te haga sentir más tranquila. Aunque hay una buena intención, esto contribuye a perpetuar la información errónea. Cuando un peque se enferma frecuentemente, lo importante es identificar la causa. Diversos padecimientos pueden hacerle vulnerable a infecciones, y mientras no sepamos por qué ocurren sus molestias, el cuadro va a persistir aunque le demos las vitaminas.

Entonces, ¿cómo proteger a los peques de infecciones?
Las medidas más efectivas para prevenir infecciones no se encuentran en un anaquel ni en un frasco. De hecho, la mayoría son gratis:

Alimentar a los bebés con leche materna.
Evitar que los niños convivan con fumadores o habiten en ambientes donde se fuma.
Mantener al corriente su esquema de vacunación.
Lavarse las manos.
Dormir suficiente
Ahora que ya conoces más sobre el sistema de defensas, podrás atender mejor a tu peque, y sobre todo, sabrás cuándo preocuparte (y cuándo no). Si notas que se enferma frecuentemente, lo ideal es acudir a revisión médica especializada.

Estas son las enfermedades más comunes de los pequeñosComo mamás, una de las cosas que más tememos y nos preocupa es que...
30/01/2026

Estas son las enfermedades más comunes de los pequeños

Como mamás, una de las cosas que más tememos y nos preocupa es que nuestros pequeños se enfermen. Incluso, quisiéramos “tener polvos mágicos para que nunca se enfermen”, pero como eso no se puede (jaja), lo importante es que las conozcas para que prevengas su desarrollo.

Estas son las enfermedades más comunes en la infancia, algunas se transmiten por contagio, sobre todo cuando dejamos a los chiquitos en la guardería o en la escuela; otras se desarrollan por la presencia de virus, bacterias u hongos.

1. Enfermedades respiratorias (faringitis, las amigdalitis, laringitis, las gripes y la bronquitis)

Son transmitidas por virus y bacterias. Sus síntomas son tos, fluido nasal, dolor de oído y fiebre.

2. Diarrea o gastroenteritis.

Es ocasionada por diferentes virus como el norovirus. Las heces de tu bebé son líquidas y evacúa más de lo normal. Puede haber vómitos, diarrea y dolor de estómago.

3. Virus manos, pies y boca.

Se le conoce también como Coxsackie y es muy contagiosa. Sus síntomas son puntos rojos en la boca, manos y pies, los cuales se pueden convertir en úlceras.

4. Infección de garganta.

Es ocasionada por la bacteria llamada estreptococo. Sus síntomas son inflamación de ganglios, dolor corporal y fiebre.

5. Dermatitis.

Existen diferentes tipos como la de pañal o atópica. Sus síntomas son sarpullido en el área del pañal, coyunturas o en diferentes partes del cuerpo y comezón.

6. Roséola.

Es una infección causada por algunas cepas del virus del herpes. Afecta a los niños menores de dos años. Sus principales síntomas son: fiebre alta y sarpullido (manchas pequeñas y rosadas) Se trasmite al tener contacto con alguien contagiado.

Es importante que ante cualquier síntoma o malestar del pequeño, lo llevemos al pediatra para que el médico le dé el tratamiento adecuado; y por nuestra parte, ofrecerle todos los cuidados y apapachos que necesite.

Los 14 tipos de pensamiento y sus característicasEl pensamiento humano puede ser clasificado en diferentes categorías se...
30/01/2026

Los 14 tipos de pensamiento y sus características

El pensamiento humano puede ser clasificado en diferentes categorías según cómo se desarrolla.

Muchas veces resumimos todos los procesos mentales relacionados con el intelecto llamándolos, simplemente, pensamientos. Sin embargo, la realidad es más compleja que este concepto tan abstracto. En realidad la psicología individual de cada persona está compuesta por varios tipos de pensamiento.

Cuando tomamos una decisión, cuando realizamos cálculo mental, o cuando reflexionamos sobre temas que tienen que ver con la política, por ejemplo, estamos utilizando diferentes procesos mentales, los cuales se guían por distintas lógicas e, incluso, involucran distintas partes del cerebro.

Ahora bien, ¿cuántos son los tipos de pensamiento y qué características tienen asociadas? Veámoslo.

¿Qué es un pensamiento?

El concepto de pensamiento hace referencia a procesos mentales relativamente abstractos, voluntarios o involuntarios, mediante los cuales el individuo desarrolla sus ideas acerca del entorno, los demás o él mismo. Es decir, los pensamientos son ideas, recuerdos y creencias en movimiento, relacionándose entre sí.

Ahora bien, los pensamientos no existen como actividades intelectuales “puras”, ya que siempre van de la mano de otros procesos mentales que tienen que ver con las emociones y que están generados y regulados por una parte del cerebro llamada sistema límbico.

Esto último significa que los pensamientos siempre están “teñidos” por la emocionalidad, no son ajenos a los sentimientos y las emociones.

Los principales tipos de pensamientos

Con lo que hemos visto hasta ahora ya queda claro que los pensamientos son altamente complejos y, en muchos casos, tan abstractos que encasillarlos en categorías herméticas supone caer en el reduccionismo. Sin embargo, conocer una clasificación orientativa de los tipos de pensamiento ha resultado muy útil para comprender mejor la mente humana.

Teniendo en cuenta esto, y que muchas de las categorías que veremos a continuación se solapan entre ellas en ciertos aspectos, veamos cuáles son los principales tipos de pensamiento propuestos y qué características presentan.

1. Pensamiento deductivo

El pensamiento deductivo parte de afirmaciones basadas en ideas abstractas y universales para aplicarlas a casos particulares. Por ejemplo, si partimos de la idea de que un francés es alguien que vive en Francia y Francia está en Europa, concluiremos que René Descartes, que vivía en Francia, era europeo.

2. Pensamiento inductivo

Este tipo de pensamiento no parte de afirmaciones generales, sino que se basa en casos particulares y, a partir de ellos, genera ideas generales. Por ejemplo, si observamos que las palomas tienen plumas, los avestruces tienen plumas y las garzas también tienen plumas, podemos concluir que estos tres animales forman parte de una categoría abstracta llamada “saurópsidos”.

3. Pensamiento analítico

El pensamiento analítico crea piezas de información a partir de una unidad informacional amplia y llega a conclusiones viendo el modo en el que interactúan entre sí estos “fragmentos”.

4. Pensamiento lateral o creativo

En el pensamiento creativo se juega a crear soluciones originales y únicas ante problemas, mediante el cuestionamiento de las normas que en un principio parecen ser evidentes. Por ejemplo, una silla de columpio parece “predestinada” a ser utilizada en un tipo de juguete muy particular, pero es posible transgredir esta idea utilizándola como soporte para una maceta que cuelga de un porche. Este es uno de los tipos de pensamiento más utilizados en arte y artesanía.

5. Pensamiento suave

Este tipo de pensamiento se caracteriza por utilizar conceptos con unos límites muy difusos y poco claros, a menudo metafóricos, y la tendencia a no evitar las contradicciones. Actualmente es muy característico de corrientes de pensamiento vinculadas a la filosofía posmoderna o al psicoanálisis. Por ejemplo, puedes ver un ejemplo de este estilo en la descripción de los conceptos utilizados por Sigmund Freud en la teoría del desarrollo psicosexual.

6. Pensamiento duro

El pensamiento duro utiliza conceptos lo mas definidos posibles, y trata de evitar las contradicciones. Es típico del tipo de razonamientos vinculados a la ciencia, en los que un ligero matiz en el vocabulario usado puede llevar a conclusiones totalmente erróneas, y por eso puede resultar difícil avanzar a partir de él, dado que requiere una buena cantidad de habilidades cognitivas trabajando a la vez para alcanzar un fin.

7. Pensamiento divergente

En el pensamiento divergente se establece una división entre dos o más aspectos de una idea, y se explora las posibilidades de mantener esta “partición”. Por ejemplo, si alguien utiliza una misma palabra haciendo que cada vez tenga un significado distinto, detectar este error es un caso de pensamiento divergente en el que se detecta los distintos significados. Puedes ver ejemplos de esto fijándote en el uso que se hace habitualmente del concepto de “lo natural” aplicado a productos de alimentación, orientaciones sexuales poco comunes o tendencias de comportamiento generalizadas en general.

8. Pensamiento convergente

En el pensamiento convergente se da un proceso por el cual nos damos cuenta de que hay diferentes hechos o realidades que encajan entre sí a pesar de que en un principio parecía que no tenían nada en común. Por ejemplo, si una familia de monarcas se da cuenta de que en una guerra les interesa ponerse a favor de uno de los bandos, habrán partido del análisis de los diferentes actores en conflicto hasta llegar a una conclusión global acerca de la opción más conveniente.

Este es un tipo de pensamiento utilizado a la hora de detectar patrones comunes y regularidades, y puede llevar a abstraer un concepto general que explique partes específicas de la realidad.

9. Pensamiento mágico

El pensamiento mágico confiere intenciones a elementos que no cuentan con voluntad ni consciencia propias, y menos aún capacidad para actuar siguiendo planes. Por ejemplo, una niña que por su corta edad cree que las olas de la playa tratan de remojarles el pelo está utilizando el pensamiento mágico.

Por otro lado, el pensamiento mágico no es propio solo de la etapa de la infancia: también aparece en adultos pertenecientes a sociedades y culturas poco familiarizadas con la escritura y con la ciencia. El motivo es que no han desarrollado un sistema para someter hipótesis a un examen de validez, y por consiguiente se puede sostener explicaciones míticas sobre la realidad que nos rodea.

10. Pensamiento sistémico

El pensamiento sistémico se caracteriza por considerar las interacciones entre diferentes elementos dentro de un conjunto o sistema, en lugar de analizarlos de manera aislada. Este enfoque busca comprender cómo los componentes de un sistema se afectan mutuamente y cómo contribuyen al comportamiento global del mismo. Por ejemplo, en la ecología, se estudia cómo las especies, el clima y los recursos interactúan para mantener el equilibrio en un ecosistema.

Este tipo de pensamiento es esencial en disciplinas como la biología, la economía y la sociología, ya que permite entender fenómenos complejos que no pueden explicarse solo a través de una perspectiva reduccionista.

11. Pensamiento metacognitivo

El pensamiento metacognitivo implica reflexionar sobre los propios procesos mentales y ser consciente de cómo pensamos y aprendemos. Es la base de la autorregulación del aprendizaje, ya que nos permite evaluar nuestras estrategias cognitivas, identificar errores y buscar formas de mejorar. Por ejemplo, si un estudiante se da cuenta de que no comprende un texto, puede ajustar su enfoque, como tomar notas o releer, para captar mejor la información.

Este tipo de pensamiento es clave para el desarrollo personal y profesional, ya que fomenta la autoconciencia y la adaptabilidad ante desafíos cognitivos.

12. Pensamiento crítico

El pensamiento crítico consiste en evaluar de manera objetiva y sistemática la validez de ideas, argumentos o información. Se basa en la lógica, el análisis y la evidencia, y evita aceptar afirmaciones sin someterlas a un escrutinio riguroso. Por ejemplo, al leer una noticia, una persona con pensamiento crítico investigará las fuentes, buscará datos complementarios y contrastará la información antes de formarse una opinión.

Este tipo de pensamiento es esencial en una sociedad donde la sobrecarga informativa y las noticias falsas son comunes, ya que ayuda a tomar decisiones fundamentadas y a mantener una perspectiva racional frente a problemas complejos.

13. Pensamiento intuitivo

El pensamiento intuitivo se basa en la capacidad de llegar a conclusiones de forma rápida y sin un razonamiento consciente evidente. Suele surgir de manera automática, influido por experiencias pasadas, patrones previamente aprendidos y emociones. Es común en situaciones donde se necesita una respuesta inmediata o cuando no se dispone de toda la información disponible. Por ejemplo, un médico con años de experiencia puede intuir un diagnóstico apenas observando unos pocos síntomas, incluso antes de realizar pruebas.

Aunque no siempre es preciso, el pensamiento intuitivo es especialmente útil en contextos complejos o ambiguos donde el análisis detallado no es posible, y puede ser complementado por otros tipos de pensamiento más reflexivos.

14. Pensamiento visual

El pensamiento visual implica procesar, representar y organizar ideas a través de imágenes mentales. Las personas que tienden a pensar de este modo suelen recordar mejor lo que ven que lo que oyen, y organizan sus pensamientos en esquemas, gráficos o mapas mentales. Este tipo de pensamiento es habitual en diseñadores, arquitectos, ingenieros o artistas, quienes transforman conceptos abstractos en representaciones gráficas.

El pensamiento visual facilita la resolución de problemas complejos al permitir ver las conexiones entre ideas de forma más clara y rápida, y es una herramienta poderosa tanto en la creatividad como en el aprendizaje.

Tipos de memoria: ¿cómo almacena los recuerdos el cerebro humano?Episódica, a corto plazo, a largo plazo, semántica... ¿...
30/01/2026

Tipos de memoria: ¿cómo almacena los recuerdos el cerebro humano?

Episódica, a corto plazo, a largo plazo, semántica... ¿Qué tipos de memoria existen?

Lo que comúnmente conocemos como memoria (recordar algo) suele ser un concepto general, porque se suele hablar de la memoria a largo plazo.

Pero existen otros tipos de memoria, como la memoria a corto plazo y la memoria sensorial, que participan en la formación de esta memoria más duradera. De hecho, a través de varias décadas de investigación científica, se sabe que estas distintas variedades de memoria siguen lógicas diferentes y se fundamentan en partes diferenciadas del cerebro. Veamos cuáles son sus características.

¿Una memoria o muchas clases de memoria?

Si nos ponemos a reflexionar sobre las capacidades del ser humano, es muy posible de que lleguemos a la conclusión de que nuestra especie se caracteriza por tener una buena memoria. Cada día aprendemos y memorizamos cosas sobre el entorno en el que vivimos: quién es el nuevo presidente de un país lejano, dónde podemos encontrar un parque nacional cuyas fotos nos han sorprendido, cuál es el significado de una palabra que desconocíamos, etc.

Comparada con la nuestra, la memoria del resto de animales parece empequeñecerse. A fin de cuentas, no disponen de un lenguaje a partir del cual memorizar conceptos complejos y que hacen referencia a elementos que no han visto directamente. Pero... ¿seguro que la memoria es solo eso?

A fin de cuentas, muchas aves migratorias memorizan los lugares por los que han de pasar para recorrer miles de kilómetros cada año en su viaje de Norte a Sur y viceversa. Del mismo modo, los salmones memorizan el punto de un río en el que hay que desovar y llegan allí, después de mucho esfuerzo y de haber pasado mucho tiempo en el mar. ¿Acaso no son estos ejemplos muestras de que existen diferentes tipos de memoria?

Los tipos de memoria, resumidos

Los distintos tipos de memoria tienen su forma particular de funcionamiento, pero todas cooperan en el proceso de memorización. La memoria nos ayuda a adaptarnos al entorno y nos marca para definir quiénes somos; nuestra identidad. Sin ella seríamos incapaces de aprender, ni podríamos darle sentido a nuestro alrededor ni a nosotros mismos.

Por otro lado, la información que "archiva" la memoria no queda almacenada sin ser alterada; se modifica constantemente, aunque no nos demos cuenta de ello. Sin embargo, los contenidos que memorizamos son alterados a través de procesos mentales algo diferentes, del mismo modo en el que son asimilados e interiorizados por el cerebro de diferentes maneras.

Pero, ¿qué tipos de memoria existen? ¿cuáles son las fases de la memoria? A continuación responderemos a estas preguntas y explicaremos cómo funciona la memoria humana y cómo ésta nos permite recordar sucesos, datos, experiencias y emociones que hemos vivido en el pasado.

Primeras investigaciones sobre la memoria

Las primeras investigaciones sobre la memoria tienen su origen en los estudios de Hermann Ebbinghaus, un psicólogo alemán que a finales del siglo XIX intentó descifrar las leyes fundamentales de la memoria al estudiar las sílabas sin sentido (BAT, SIT, HET).

La teoría de Ebbinghaus sobre la memoria

Uno de sus logros más destacados fue la demostración de que las funciones mentales superiores podían estudiarse en el laboratorio de manera científica. También concluyó que existía una “curva del olvido”, que muestra el deterioro de la memoria con el paso del tiempo desde el momento del aprendizaje. Además, formuló un modelo teórico en el que defendió que el mecanismo de la memoria requiere de repetición, para que los datos que recordamos se asocien entre sí.

Barlett lleva el estudio de la memoria fuera del laboratorio

Ebbinghaus consiguió que su enfoque fuera utilizado durante muchas décadas, lo que se denominó “la tradición del aprendizaje verbal”, pero en 1932, Sir Frederick Barlett inició sus estudios sobre el funcionamiento de la memoria en ambientes naturales (Ebbinghaus realizó sus estudios sobre la memoria en el laboratorio), dando lugar a un nuevo paradigma. Barlett, en vez de utilizar sílabas sin sentido, utilizó historias, e introdujo la teoría de los esquemas a sus investigaciones para explicar su influencia en los recuerdos.

Además, propuso que los seres humanos recuerdan mediante una impresión general con algunos detalles, y que a partir de tales componentes construyen una versión considerada como próxima a la original; la memoria funciona con esquemas, no con réplicas fieles. Pese a que fue criticado por su poco rigor metodológico y estadístico, destaca por su adherencia a la teoría constructivista de la memoria y por sus aportaciones sobre la formación cultural de la memoria.

Miller y el paradigma actual sobre cómo almacenamos los recuerdos
Dos décadas más tarde, en 1956, George Miller demostró que las personas pueden retener de 5 a 7 elementos a la vez en la memoria a corto plazo. Estos elementos pueden ser una letra simple, un número, una palabra o una idea. En la actualidad, existe cierto consenso en la psicología cognitiva al afirmar que una persona interpreta la información gracias a sus conocimientos previos, y así construye sus recuerdos. Por eso es importante destacar que no todos los hechos vividos se almacenan, pues existe una selección de los hechos relevantes, y lo que no interesa se elimina. Además, los hechos vividos sufren un proceso de estructuración e interpretación y, por tanto, lo que se recuerda es una realidad percibida.

Los expertos en el estudio de la memoria están de acuerdo en que en el proceso de memoria no solamente está implicada la corteza cerebral, sino que otras zonas cerebrales también participan en este proceso, por ejemplo el sistema límbico. También se ha demostrado que el hemisferio izquierdo procesa la información verbal, y el derecho, la visual. La capacidad de retención de palabras es menor que la de recordar imágenes.

Fases de la memoria: codificación, almacenamiento y recuperación
Como demostró Brenda Milner tras sus investigaciones con pacientes con trastornos de memoria, ésta no se encuentra en un lugar concreto del cerebro, sino que consiste en varios sistemas que permiten lo que se conoce como las tres fases de la memoria: la codificación, el almacenamiento y la recuperación.

La codificación es el proceso en el cual se prepara la información para poder ser almacenada. En esta primera fase de la memoria, la concentración, la atención y la motivación del individuo son muy importantes.
El almacenamiento consiste en retener los datos en la memoria para una utilización posterior.
La recuperación nos permite poder encontrar la información cuando la necesitamos, es decir, recordar.

Clasificación y tipos de memoria

Existen distintos tipos de memoria, y William James (1890) fue pionero en formular la distinción entre éstas, pues concluyó que existían la memoria primaria y memoria secundaria.

Más tarde apareció la denominada teoría multialmacén de Richard Atkinson y Richard Shiffrin, que entiende que la información va pasando por diferentes almacenes de memoria a medida que se va procesando. Según esta teoría, contamos con tres tipos distintos de memoria: la memoria sensorial, la memoria a corto plazo (MCP) y la memoria a largo plazo (MLP). Las memorias primaria y secundaria de James, harían referencia a la MCP y MLP respectivamente.

Memoria sensorial

La memoria sensorial, que nos llega a través de los sentidos, es una memoria muy breve (dura entre 200 y 300 milisegundos) e inmediatamente desaparece o se transmite a la memoria a corto plazo.

La información mnésica permanece el tiempo necesario para que sea atendida de manera selectiva e identificada para poder procesarla posteriormente. Así pues, su utilidad tiene que ver con el aquí y ahora, todo lo que ocurre en el momento presente y ante lo que se tiene que reaccionar en tiempo real. La información pueden ser de tipo visual (icónica), auditiva (ecoica), olfativa, etc.

Memoria a corto plazo

Cuando se ha seleccionado y atendido una información en la memoria sensorial, pasa a la memoria a corto plazo, también llamada memoria operativa o memoria de trabajo. Su capacidad es limitada (7+-2 elementos), y realiza dos funciones. Por un lado, mantiene información en la mente no estando dicha información presente. Por otro lado, puede manipular esa información permitiendo intervenir en otros procesos cognitivos superiores, y por tanto, no es un mero “cajón de recuerdos”.

Baddeley y Hitch, en 1974, en vez de llamarla "memoria a corto plazo", la denominaron memoria de trabajo por su importancia funcional en el procesamiento cognitivo, pues permite el cumplimiento de tareas cognitivas como el razonamiento, la comprensión y la resolución de problemas. Mediante este concepto se abandona la idea de que la memoria a largo plazo depende de la memoria a corto plazo, y este tipo de memoria se fragmenta en cuatro subcomponentes:

Bucle fonológico: es un sistema especializado que opera con información verbal, y permite mantener el habla interna que está implicada en la memoria a corto plazo.El bucle fonológico intervendría en la lectura o en el aprendizaje de un número de teléfono.
Agenda visoespacial: opera de manera similar al bucle fonológico, pero su función es el mantenimiento activo de información, pero en este caso con un formato de imágenes, viso-espacial. La agenda visuoespacial intervendría, por ejemplo, o en el aprendizaje de un itinerario.
Almacén episódico: Este sistema integra información procedente de una variedad de fuentes, de manera que se crea una representación multimodal (visual, espacial y verbal) y temporal de la situación actual.
Sistema ejecutivo: Su función es el control y la regulación de todo el sistema de memoria operativa.

Memoria a largo plazo

La memoria a largo plazo permite almacenar la información de forma duradera, y la podemos clasificar en memoria implícita y explícita.

Memoria implícita
La memoria implícita (también llamada procedimental) se almacena de manera inconsciente. Está implicada en el aprendizaje de diversas habilidades y se activa de modo automático. Montar en bicicleta o conducir un automóvil, no sería posible sin este tipo de memoria.

Memoria explícita
La memoria explícita o declarativa, está asociada a la consciencia o, al menos, a la percepción consciente. Incluye el conocimiento objetivo de las personas, los lugares y las cosas y lo que ello significa. Por tanto, se distinguen dos tipos: la memoria semántica y la episódica.

Memoria semántica: Se refiere a la información mnésica que hemos acumulado durante toda nuestra vida. Son los conocimientos sobre el mundo exterior (históricos, geográficos o científicos) los nombres de las personas y las cosas, y su significado, que hemos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida. Este tipo de memoria es necesaria para el uso del lenguaje. Saber que Madrid es la capital de España es un ejemplo de este tipo de memoria.
Memoria episódica: Es la memoria autobiográfica que permite recordar hechos concretos o experiencias personales, como el primer día de colegio, el cumpleaños de los 18 años o el primer día de universidad.

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