13/03/2026
CARTA ABIERTA: EL "CASTILLO" QUE SE CONSTRUYÓ CON EL HAMBRE DEL NORTE
A la Gobernadora de Concepción, a la Justicia paraguaya y al pueblo norteño:
Soy Emilce Scarpellini, como mujer norteña, nacida en la Perla del Norte y malcriada en las tierras de Loreto, escribo estas líneas con el pecho apretado por una mezcla de vergüenza ajena y profunda indignación. Lo que el país entero vio estos días no fue una fiesta de quince años; fue el monumento más burdo a la arrogancia, la ignorancia y la presunta corrupción.
Como madre, me duele la exposición de esa joven, pero como ciudadana, me duele más el estómago vacío de nuestros niños y estudiantes a lo largo y ancho del primer departamento.
Señora Gobernadora, usted no celebró la vida de su hija; usted celebró su propia impunidad. Intentó deslumbrar con una "burrada" de proporciones épicas, vistiendo un edificio público con castillos de utilería y princesas fantasmales, tan vacías como su alma y su gestión.
Como mujer y como madre, usted no me representa. Para los asuncenos que preguntan si la conocemos, les digo: es una "extraterrestre" que invadió nuestro departamento con su locura de jugar a la realeza con el dinero de dudosa procedencia. Si, de dudosa procedencia, que si tuviéramos instituciones de control sólidas, ya se intentaría encontrar sus orígenes.
Una fiesta donde lo único que brilló más que los cristales fue la ausencia de honestidad.
Lo que debió ser el sueño de una adolescente, una noche mágica para guardar en el álbum de los recuerdos y compartir con orgullo en redes sociales se convirtió en el monumento más burdo a la ignorancia y la corrupción. Hoy, en lugar de presumir sus fotos como cualquier adolescente, debe esconderse o llorar porque su madre la expuso al escarnio público, la exhibe como un trofeo, como la prueba viviente de su poder recién adquirido. Los invitados, que antes sentían orgullo al recibir una tarjeta, hoy cargan con la mancha de haber asistido a una farsa financiada, según las denuncias en el parlamento y en los medios de prensa, con lo más sagrado: el almuerzo escolar de sus hijos.
Un reclamo a la "Justicia" de Doble Vara
Señora Jueza, usted fue muy rápida para sacar una orden de restricción y "resguardar" a una menor de las publicaciones en redes. ¿Pero quién protege a los miles de niños de Concepción que hoy no tienen su plato de comida porque el presupuesto supuestamente se esfumó en banquetes y decorados de Versalles? Eso sí es un acto criminal. La verdadera vulneración de derechos no es una foto; es el estómago vacío de los niños y adolescentes de nuestro departamento.
Resulta paradójico que una orden judicial prohíba hablar de una fiesta para "resguardar" a una menor, pero no exista la misma celeridad para investigar si el caviar de esa noche salió de la leche y el pan de los escolares del Norte. ¿Quién protege el derecho a la nutrición de los niños que no tienen castillos?
Un llamado a los parlamentarios que hoy discuten el programa "Hambre Cero": dejen de mover papeles, de blindar presupuestos o quitar responsabilidades administrativas, deberían ser los primeros en exigir una auditoría forense. Si los indicios apuntan a que el dinero del almuerzo escolar supuestamente financió el cotillón, no estamos ante un "pecado de vanidad", sino ante un delito de lesa humanidad contra la infancia.
No se trata de odio hacia una celebración, sino de trazabilidad. Si una autoridad no puede justificar un gasto de magnitudes reales con su salario legítimo, la Fiscalía no necesita una invitación de 15 años para actuar; necesita cumplir con su deber de oficio. La justicia ha sido rápida para censurar a la prensa con órdenes de restricción, pero es lenta para auditar las cuentas de un departamento que sigue sumido en la pobreza.
Concepción es la "Perla del Norte", y una perla no brilla en medio del lodo de la corrupción, no es el patio trasero de ninguna monarquía de barro. El dinero del pueblo es para caminos, salud y educación, no para delirios de grandeza. La impunidad con la que se "desnudó" este edificio público para convertirlo en un palacio de fantasía es un insulto a cada madre de Concepción, Loreto, de Horqueta, Barreto, Belén, Puentesiño y de cada rincón de nuestro departamento que lucha día a día por el pan.
"El dinero del pueblo no es confeti para celebraciones privadas; es el futuro de los que hoy no tienen voz."
Concepción ha sido históricamente sumisa, aceptando autoridades que nos mantienen en la pobreza y sin crecimiento, mientras que el Gobierno busca al EPP en los montes, pero la verdadera "cabecilla" que desangra al departamento está sentada en los despachos, rifando el futuro de nuestros hijos, sobrinos, nietos en una noche de fantasía barata.
¡Concepción, levántate y grita! No permitas que el brillo de una corona de utilería tape el rastro de la deshonestidad. Somos un pueblo con dignidad, no el escenario de una monarquía de barro construida con el hambre de los más humildes.
Firma: Una hija de Concepción y Loreto que no olvida sus raíces.
Emilce Scarpellini
CI Nro 2286351