09/03/2026
Como psicóloga infantil, especialmente en el área de terapia de lenguaje, he observado en los últimos años una problemática cada vez más frecuente en el desarrollo del lenguaje y el habla en los niños: la poca o nula participación de los padres en este proceso.
Muchos padres consideran que los niños comenzarán a hablar por sí solos con el tiempo, sin comprender que el lenguaje se desarrolla principalmente a través de la interacción diaria. En lugar de estimular la comunicación, en muchos casos se recurre al uso excesivo de pantallas, lo cual limita las oportunidades de interacción, juego y aprendizaje del lenguaje.
Es importante recordar que el lenguaje inicia en el hogar. Los padres y cuidadores principales son la base del desarrollo comunicativo del niño. A través del refuerzo positivo, la conversación constante, el juego, el nombrar objetos, describir acciones y permitir que el niño explore su entorno, se fortalece el desarrollo del habla.
No se trata únicamente de decir palabras como “amarillo”, sino de ayudar al niño a comprender qué es lo que está nombrando: mostrar el objeto, señalarlo, relacionarlo con su entorno y permitir que el niño lo identifique y lo utilice en su comunicación.
Cuando un niño se siente seguro, escuchado y acompañado, tiene mayores oportunidades de desarrollar su lenguaje.
Recordemos: la base del desarrollo del habla y el lenguaje comienza en casa.