04/11/2025
SÍNDROME DE CUSHING
Se produce cuando el cuerpo tiene demasiada hormona cortisol durante mucho tiempo. Esto puede deberse a que el cuerpo produce demasiado cortisol o a la administración de medicamentos llamados glucocorticoides, que afectan al organismo del mismo modo que lo hace el cortisol.
Síntomas
Los síntomas del síndrome de Cushing pueden variar en función de los niveles del exceso de cortisol.
Síntomas frecuentes del síndrome de Cushing
- El aumento de peso en el tronco, con brazos y piernas delgados.
- El aumento de peso en la cara. Es lo que a veces se denomina cara de luna.
- Una acumulación de grasa entre los hombros, también conocida como joroba de búfalo.
- Estrías de color rosado o púrpura en el vientre, las caderas, los muslos, los senos y las axilas.
- Piel fina y frágil que se amorata con facilidad.
- Cicatrización lenta.
- Acné.
Síntomas que pueden presentar las mujeres con síndrome de Cushing
- Crecimiento de vello denso y oscuro en la cara y el cuerpo. Esta afección se llama hirsutismo.
- Períodos menstruales irregulares o ausentes.
Síntomas que pueden presentar los hombres con síndrome de Cushing
- Disminución del deseo sexual.
- Disminución de la fertilidad.
- Problemas para alcanzar una erección.
- Otros síntomas posibles del síndrome de Cushing
- Cansancio extremo.
- Debilidad muscular.
- Depresión, ansiedad e irritabilidad.
- Dificultad para controlar las emociones.
- Problemas de concentración o de memoria.
- Insomnio.
- Presión arterial alta.
- Dolor de cabeza.
- Infecciones.
- Oscurecimiento de la piel.
- Pérdida ósea, que puede derivar en fracturas de huesos.
- Crecimiento atrofiado en niños.
Causas
El síndrome de Cushing se debe a un exceso de cortisol en el cuerpo. El cortisol es una hormona que se produce en las glándulas suprarrenales. Ayuda al cuerpo a responder al estrés y tiene muchas otras funciones importantes, incluidas las siguientes:
- Controlar la presión arterial.
- Reducir la inflamación.
- Ayudar a que el corazón y los vasos sanguíneos funcionen correctamente.
- Controlar la glucosa sanguínea.
- Ayudar a que el cuerpo utilice los alimentos como fuente de energía.