Dra. Andrea Rodriguez

Dra. Andrea Rodriguez Clinica médica, con atención directa para mujeres en cada una una de sus etapas y procesos. Ultrasonografia de embarazo , ginecologica y mama. Colposcopia.

Atencion de Embarazadas. Enfermedades de Utero y Ovario. Enfermedad de mama
Tratamiento de citologia anormal

"ABANDONO PATERNAL... el monstruo que no fue amado” Guillermo del Toro ha dicho que su versión de Frankenstein no trata ...
13/11/2025

"ABANDONO PATERNAL... el monstruo que no fue amado” Guillermo del Toro ha dicho que su versión de Frankenstein no trata sobre el horror, sino sobre la soledad. Detrás de la criatura marginada y del creador ausente se esconde una metáfora profundamente humana: la del abandono paternal. Cuando un hijo crece sin la mirada que lo reconozca, sin la presencia que lo sostenga, puede sentirse como un experimento fallido: hecho de retazos de historias, buscando desesperadamente un lugar donde ser visto sin miedo. Desde la psicología familiar, Bowen (1978) explica que las heridas del abandono atraviesan generaciones, dejando una huella en los vínculos y en la capacidad de confiar. El niño no sólo pierde a un padre, sino también un espejo donde mirarse con pertenencia.

Del Toro reconfigura el mito clásico: la criatura ya no es sólo monstruo por fuera, sino por dentro. En la versión del director, el “monstruo” se construye con el abandono de un mirada paterna, la indolencia del creador, la soledad radical del excluido. Así, el hijo no sólo hereda el miedo a morir, sino el miedo a no existir. En terapia humanista decimos: la persona que no fue nutrida en su identidad, se encuentra buscando fuera lo que nunca le fue dado dentro. El film afirma que la “creación” puede volverse espejo de la frustración del “creador”: la ambición profesional, la negación del dolor, la huida emocional. Para el paciente que vivió abandono paternal, ver esta dinámica en pantalla permite iluminar la repetición: buscar pareja-padre, profesiones que asumen la validación ausente y recrear ese círculo doloroso.

El largometraje insiste en que el padre no solo crea vida, sino que delega dolor, abandono, frustración. Esa sombra fértil se traspasa: el hijo se convierte en “otra criatura”, que a su vez puede repetir el abandono o exorcizarlo. En terapia sistémica esto se llama “transmisión intergeneracional de la carencia”. Del Toro lo explora al mostrar que Victor Frankenstein fue hijo, fue huérfano de validación, y que su creación refleja su propia herida. En clínica, podemos invitar al paciente a contemplar: ¿qué repito de mi padre? ¿Qué voz suya está habitando mi vida hoy? La película lo muestra con impacto: no solo miramos al monstruo, miramos al creador, miramos al padre que no contuvo. Y en esa mirada entramos nosotros como terapeutas.

Me súper encantoooo!!
Recomendadicima!!!
El rol que los padre olvidan, la epidemia de los tiempos ; el abandono Paternal , que se les da tan fácil!
Hay que romper patrones heredados! Basta!!
Es una decisión consciente ser la diferencia!!

"Con los años aprendes que la serenidad es un grado elevado de sabiduría. Lo realmente valioso, lleva su tiempo. Fluir, ...
23/10/2025

"Con los años aprendes que la serenidad es un grado elevado de sabiduría. Lo realmente valioso, lleva su tiempo. Fluir, contemplar; dejar de vez en cuando que el destino te sorprenda. Cuando te aferras presuroso a un propósito, has erigido tu propia jaula. Sé pragmático, la vida no siempre es una guerra sin tregua. Ésta es, más bien, una marea de incertidumbres en la que hay que aprender a navegar".
(César Sánchez Manríquez)

París amanecía con el eco de sus campanas y el murmullo de turistas cruzando el puente de las Artes. Era un domingo más....
21/10/2025

París amanecía con el eco de sus campanas y el murmullo de turistas cruzando el puente de las Artes. Era un domingo más. O eso creían.
A las 9:30 a.m., cuatro hombres con chalecos fluorescentes y cascos blancos bajaron de una camioneta con el logo falso de mantenimiento. Nadie se alarmó: parecían trabajadores del Louvre, uno de los lugares más vigilados del planeta.

Cargaban una cesta elevadora y herramientas. Subieron por la fachada que da al Sena. Forzaron una ventana lateral.
Siete minutos después, habían desaparecido con ocho piezas históricas, entre ellas, joyas de Napoleón y de la emperatriz Eugenia. Todo, en una operación quirúrgica.

La directora del museo gritó al ver las vitrinas rotas.

—¡No son solo objetos! ¡Esto es memoria!

Lo que robaron no fue solo oro ni diamantes: se llevaron siglos de símbolos, coronas de poder, reliquias de imperios.
Francia entera sintió el zarpazo. El museo cerró. La prensa estalló. La ministra de Cultura interrumpió sus vacaciones.

La fiscalía desplegó a sesenta agentes. Interrogaron a los vigilantes, revisaron cada cámara. No encontraron huellas. Solo una corona tirada en un callejón, como si el ladrón hubiese querido decir: “no lo hago por el dinero… lo hago por algo más”.

Y entonces empezaron las teorías. ¿Una banda de élite? ¿Un acto político? ¿Un coleccionista oscuro que quería piezas únicas?

Pero más allá del misterio, lo que quedó fue una verdad dolorosa:

Hasta lo más protegido puede romperse.

Ese día en París se sintió algo que pocas veces se reconoce: vulnerabilidad.
El Louvre era el templo del arte. La joya de la historia.
Y ahora tenía vitrinas vacías.

Como cuando en la vida alguien que juraba quedarse… se va.
Como cuando lo que parecía eterno… se quiebra en segundos.
Como cuando, sin previo aviso, alguien entra en tu alma y se lleva lo más preciado: tu paz, tu fe, tu inocencia.

Todos tenemos un Louvre por dentro.

Un lugar donde guardamos lo más valioso:
Las promesas.
Los recuerdos.
Los abrazos que nos sostenían.
Las palabras que nos salvaron.

Y a veces, alguien llega disfrazado de normalidad… y nos roba.
En silencio.
Sin dejar huellas.
Solo vitrinas rotas por dentro.

Pero aquí viene la otra parte.
La que no salió en los noticieros.

Los restauradores del museo no esperaron a que todo se resolviera.
Limpiaron los cristales.
Reforzaron las vitrinas.
Colocaron flores blancas en el salón vacío.
Y un cartel que decía:

“Mientras lo perdido no regrese, honraremos su ausencia con silencio y memoria.”

Y eso es lo que hacemos también nosotros.
Recogemos los pedazos.
Lloramos un poco.
Cuidamos lo que nos queda.
Y empezamos de nuevo.

Porque la vida, como el arte…
…nunca deja de reconstruirse.

Ankor Inclán

Me súper encantó!!
Disfrútenlo!

Una gotita de conocimiento!!
15/09/2025

Una gotita de conocimiento!!

Soltar….un acto de amor propio de valientes!!♥️💪🙏🏽
15/09/2025

Soltar….un acto de amor propio de valientes!!
♥️💪🙏🏽

✅🫶🏽
12/09/2025

✅🫶🏽

Trabajar duro por algo que no nos interesa se llama estrés .Trabajar duro por algo que AMAMOS Se llama PASIÓN!!!UNA DE M...
08/09/2025

Trabajar duro por algo que no nos interesa se llama estrés .Trabajar duro por algo que AMAMOS Se llama PASIÓN!!!
UNA DE MIS MÁS GRANDES PASIONES” APRENDER”

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