02/05/2026
Comer juntos, con presencia, sin distracciones, es una de esas cosas simples que olvidamos que necesitamos.
Cuando comes con alguien y están presentes de verdad—sin pantallas de por medio—algo cambia.
No es magia. Es tu sistema nervioso relajándose.
Tu cerebro pasa de buscar dopamina (ese subidón rápido del scroll) a recibir oxitocina (esa sensación cálida de conexión real).
Y tu cuerpo... exhala.
No tiene que ser perfecto. No tiene que ser en un restaurante fancy.
Puede ser en tu cocina, con comida sencilla, con alguien que te importa.
Lo que importa es estar ahí. De verdad.
¿Te animas a intentarlo esta semana?
Apaga el teléfono. Siéntate con alguien. Come despacio.
Tu sistema nervioso te lo va a agradecer. 💙
¿Con quién te gustaría compartir una comida así? 👇