01/28/2026
No esperes entrenamientos perfectos… ¡no existen!
Ok, puede que tengas algunos repartidos durante la semana, pero si eres mamá y entrenas en casa, no esperes tener:
👉🏻 suficiente tiempo
👉🏻 concentración total
👉🏻 técnica perfecta todo el tiempo
👉🏻 calentamiento, enfriamiento y un finisher
👉🏻 tiempo para escuchar un podcast o audiolibro completo
Incluso si ya eres una mamá con experiencia y tus hijos ya están grandes, siempre habrá algo que interrumpa tus entrenamientos “perfectos”: una lesión, una enfermedad, conflictos de horario, trabajo, cansancio.
La meta no es aspirar a un cuerpo perfecto obtenido con un entrenamiento o una dieta perfecta.
La meta no es la salud. No, ni siquiera eso.
Porque no podemos controlar ninguna de las dos. Podemos prevenir una lesión todo lo que queramos, pero los accidentes pasan. Podemos comer lo más limpio posible y aun así las enfermedades suceden.
NO tenemos el control de nada en nuestras vidas. Mientras antes lo entendamos y dejemos que Dios haga Su obra, más fácil será para nosotras. (Sí, digo nosotras porque lucho con esto todos los días. Soy controladora.)
La meta, aunque no nos guste, es hacer todo para la gloria de Dios. Ya sea un entrenamiento incompleto, ver televisión, trabajar o quedarnos en casa… cuando hacemos todo para la gloria de Dios, nos sentimos completas.
“Así que, ya sea que coman o beban, o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.”
1 Corintios 10:31