04/21/2026
Capítulo 48 parte dos: Secretos.
*nota: ESTE CAPÍTULO ESTÁ DEDICADO PARA TODAS MIS LECTORAS.
las quiamo, gracias por cada palabra de aliento que me dan día a día
(y para las que no están también)
Alex POV
«Toc, Toc, Toc, Toc»
La máquina continuaba realizando su función mientras presenciaba como los planes
de Kate se iban abajo. Thomas ingresa a la habitación, le imita Matt y se queda a mi lado.
—Creo que...debería irme ya. Estas habitaciones tan...blancas, me provocan
náuseas—dice Matt en un susurro.
Lo fulmino con la mirada.
—No tenías derecho a contárselo, era el secreto de Kate no tenías derecho a
revelarlo por ella.
—¿De qué hablas? ¿Quién te lo ha dicho? ¿No me odias?—pregunta confuso.
— Por supuesto que no te odio, pero no debiste decirle a Thomas sobre el bebé, o
al menos no hasta que Kate hubiera decidido que era tiempo de hacerlo.
Sus ojos se relajan y besa mi cabeza.
—En verdad que eres una tocabolas Alex, anda, no discutamos más.
Observamos la pequeña pantalla en cuanto oímos «es una niña» Kate rompe a
llorar y Thomas le imita susurrando «¿has oído Kate? ¡es una jodida niña! ¡Será mi jodida niña!»
luego, la besa.
Matt se estremece a mi lado y luego aferra su mano con fuerza a la mía. Sus
nudillos se tornan blancos y me veo obligada a decirle que me está lastimando.
—podríamos...irnos, o si quieres te quedas y me avisas cuando te pase a
recoger—dice buscando las llaves en su bolsillo.
—Matt recién he llegado, además traje a Kate en su coche.
Se aproxima a Thomas y luego regresa.
—Thomas la llevará, después de todo se deben una explicación.
Es cierto. Camino hasta Kate y me despido de ella y la pequeña mini Kate que lleva
en el vientre, susurro en su oído que debe contarme todos los detalles y luego abandono la
habitación antes de que Matt me deje sola.
Cuando llego al pasillo lo diviso girando en la esquina al final de él. Corro hasta que
lo encuentro.
—¿se puede saber cual es la razón para que vayas tan rápido?—niega con la
cabeza y me da la espalda— ¡Hey! mírame, has estado muy extraño durante todo el día. Dime
que sucede Matt.
Continúa dándome la espalda pero luego me sorprende cogiendo mi mano. Me
levanta la barbilla con el dedo índice y me estampa un beso en la boca. No soy capaz de
reaccionar hasta varios minutos luego del beso.
— ¿Te conformarías si digo que he tenido un pésimo día?—asiento— vamos
princesita.
Entrelaza sus dedos con los míos y me dirige al aparcamiento, cuando llegamos a
el su jeep commander negro, nos espera. Aún no descubro la verdadera razón de por qué ya no
utiliza su motocicleta y repentinamente se ha comprado un jeep pero prefiero no averiguarlo, aún.
Nos subimos a él y Matt enciende la radio.
—Monkeys...Metallica...Radiohead—se pregunta a sí mismo.
Luego sólo soy capaz de ver como en la diminuta pantalla táctil, selecciona «creep»
Comienza armónica, sólo una guitarra acompañada de una batería. La canción
resalta que es antigua pero en cierta forma tiene algo especial. Comienza la primera estrofa y
Matt golpea con su mano una y otra vez el volante, siguiendo su ritmo.
—You're just like an angel...—susurra y luego me observa.
El jeep pareciera encogerse cada vez más y la temperatura me quema como el
fuego. Continúa tarareando la canción hasta que llegamos al coro.
—I wish I was special—suelta—You're so fu***ng special...—golpea con más
intensidad el volante—But I'm a creep. I'm a weirdo—me observa— What the hell am I doing
here?
Las clases de lengua que tome en este año me ayudaron a traducir su tan intrigante
manera de cantar.
«pero soy un cretino, un bicho raro. ¿Qué demonios hago aquí?»
La canción continúa y Matt sigue tarareandola como si fuese su favorita y revelara
el fondo de su alma, hasta que se detiene en fichi's. Apaga la radio y luego quita la llave.
—¿helado o patatas fritas?
— ¡helado!—respondo sonriendo—¿te acompaño? puedo pagar el mío si qui...
—nada de eso, quédate arriba.
Y desaparece. Luego de cinco minutos estoy lo bastante aburrida que bajo mi
ventana polarizada y observo como atraviesan las puertas del local, miles de niños felices con
comida rápida.
Pero uno llama mi atención. No, no un niño. Kyle sale con Logan y Lindsey desde
en local, pero Kyle no se ve muy feliz de su compañía, ni tampoco la pequeña niña de cinco años
que lo acompaña.
Me oculto en mi asiento para evitar que la desvestida Lindsey me vea pero fallo.
Sus tacones cada vez se oyen más cerca así que dirijo mi mirada hacia donde estaba pero Logan
y Kyle ya habían desaparecido.
— ¿es muy divertido ser la nueva pasante de Matt, no?—susurra junto al jeep. Su
perfume victoria's secret se expande por todo el lugar y me veo obligada a tapar mi nariz.— te
lleva a distintos lugares en sus múltiples coches, que por cierto...¿te has preguntado de donde
saca el dinero? bueno continúo, unas cuantas palabras bonitas, unas horas gimiendo en su
cama...
—Ahórrate esta escena Lindsey...
—No, créeme te hago un favor porque ya hasta me das lástima. Todas esas cosas
son lindas cuando estás de ese lado del juego pero cuando Matt te deseche como a un perro sin
raza, yo estaré en primera fila disfrutándolo. Supongo que ya te ha contado sobre su pasado, y te
habrá enseñado sus tatuajes, o presentado a su abuela, porque todas esas cosas también las
hizo conmigo.
¿Perro sin raza? ¿Quién desecharía a un perro sólo porque no es de raza? ¡Sólo
Lindsey! Y, ¿Grace? ¿Sus tatuajes? ¿Ha repetido el mismo patrón conmigo y Lindsey?
Iba a responder pero Matt llega a su lado.
—¿Qué has dicho? Vete. No quiero que te acerques a Alex, que le hables, que la
toques, ¡no quiero que la vuelvas a molestar! —espeta furioso cerca de su rostro.
Lindsey se queda perpleja observándolo al igual que yo, pero rápidamente se recompone
arreglando su cabello naranja. Matt sube al jeep furioso y deposita una caja de pizza y dos
helados en copas sobre la guantera. Introduce la llave y le da vida al motor, pasa junto a Lindsey
rápidamente pero no lo suficiente para que no escuchemos su voz.
—¡Se agota el tiempo, Matty!
¿El tiempo? ¿De qué habla?
•••
— ¿Y esto que traes en tu bolso qué es?—pregunta Matt hurgando entre mis
pertenencias.
—es un libro, así que no lo dañes.
—Yo antes de ti—susurra leyendo la portada.—¿de qué trata?
—No me obligues a contártelo. Aún no supero el final.
Sonríe—¿ya lo has leído?—asiento—¿y lo estas haciendo por segunda
vez?—niego— ¿tercera?—asiento nuevamente— que rayadas son las chicas...
Le lanzo un cojín de su nuevo living pero lo atrapa.
—¡Hey! si alguna vez me tocara hablar de ti en un libro le pondría un nombre como
este. Yo antes de ti, pero como ya está ocupado sólo queda en la lista, la sexy chica de al lado
que me pone como una cabra.
—Ese nombre no sirve para un libro, Matt.
Roda los ojos—Está bien, la chica de a lado, será. Ven aquí—golpetea el
sillón—ponle play a la película.
Pongo play y me recuesto en el sillón junto a Matt. Me acurruco contra su cuerpo
mientras el me aferra de la cintura con su brazo. Su respiración en mi oreja me produce cosquillas
y su dedo índice trazando círculos en mi cadera, escalofríos. Su calor se expande rápidamente
por mi cuerpo y me acurruco más contra el para no perderlo.
Diario de una pasión comienza y yo suspiro divertida. Se que está bastante des
continuada pero la amo. Matt resopla en mi espalda quejándose del falso romanticismo de los
personajes pero lo obligo a callar.
La película avanza y llegamos a la última discusión de Allie y Noah antes de que su
madre decida separarlos, suspiro aunque sepa con exactitud que sí pasan subvida juntos. Matt
sonríe contra mi cuello.
— Es igualita a ti—susurra— terca como una cabra.
— ¿ah, sí?
Me giro observando su pecho.
—Sí— susurra contra mi frente. Se recuesta de un lado y me obligaba apoyar mi
cabeza en su pecho— duerme conmigo.
Me recuesto sobre su pecho y me pierdo en el sueño cuando Allie y Noah se
separan.
La voz de Lindsey irrumpe en mi sueño. Ingreso al apartamento de Matt y sus
gemidos se escuchan desde la habitación. Camino hacia el origen de los gemidos y observo a
Lindsey sobre Matt y éste tocando su cuerpo de forma salvaje y deseosa.
— Eres mi ancla.—le susurra a Lindsey en el lóbulo de su oreja. El pecho se me aprieta.
—¿me deseas Matt, me deseas? Porque soy tuya.—le promete ésta.
Retrocedo un par de pasos botando un par de perfumes de un mueble. Lindsey me
observa pero Matt no se percata de mi presencia.
«se agotó el tiempo» me susurran sus labios rojizos.
Abro los ojos desorientada y busco el cuerpo de Matt pero sólo me encuentro con el
vacío sillón.
—Vete—escucho decir a su voz—ya he hecho lo que me has pedido ahora déjame
en paz—termina.
—A las siete—susurra una voz femenina, demasiado bajo como para reconocer
quién es.
Escucho como se cierra la puerta y luego el silencio absoluto. Matt se ha ido.
Me levanto rápidamente y me pongo mis zapatillas. Cojo mis cosas y salgo del
departamento pero antes de ver como al final de la habitación las puertas del ascensor se cierran,
observo el cabello naranja de Lindsey.
El pecho se me contrae y me veo obligada a volver al apartamento. Marco el
número de Lily.
—Necesito tu ayuda. ¿Puedes pedirle el coche a Kate y pasarme a recoger al
apartamento de Matt?
Su confusión se refleja desde el otro lado del teléfono pero finalmente asiente.
Finalizo la llamada y le dejo una nota a Matt diciendo que papá me necesitaba. Te quiero, le
escribo al final marcando con fuerza cada letra de esa frase.
Dejo la nota en la encimera de la cocina y luego bajo por las escaleras para evitar
encontrarlo en el ascensor. Cuando llego a la primera planta espero que el ascensor abra.
Tres, dos, uno.
El rostro arrugado y cansado de Fred me reciben.
—Muy buenos días pequeña—dice.
—¡Igualmente Fred!—ingreso al ascensor—verás...no quiero lucir como una
chismosa per...
—Ha discutido con la pelirroja pero no se han ido juntos, él esperó que ella tomara
su camino para luego salir. Si me preguntaras, eres más bella y simpática —sonríe y se acerca a
mi oído— es bien fea por dentro, me ha mirado como si fuera un cíclope con tres orejas.
Sonrío y le doy las gracias. Cuando salgo del edificio recibo una llamada de Kate
indicando que se estacionó a tres manzanas.
¿Ha venido también Kate? ¿Pero no estaba con Thomas?
Camino dos calles más abajo del edificio y observo el pequeño coche de Kate.
Cuando me abre la puerta trasera saludo a ambas.
—No digas nada, necesitaba saber que harías, porque si querías mi coche debe ser
muy importante—Kate pone énfasis en cada palabra sorprendida.
—¿Saben donde vive Lindsey?—ambas asienten.
Cuando las ruedas del viejo coche de Kate se detienen a unas cuadras de la
gigantesca casa de Lindsey me aferro a mi suéter y bajo. El vecindario de Lindsey resultó ser uno
de los más codiciados (nada nuevo, a decir verdad) nos tomó varios minutos llegar ya que es lo
suficientemente lejos como para que un simple peaton llegue caminando. Viéndolo de ese modo
hasta en coche te tardas en llegar. Kate baja su ventanilla y suspiro.
— Bien, esto me pone muy nerviosa. Manten tu móvil cerca, si dices que Lindsey
ha quedado con Matt no tardará demasiado en llegar. Con Lily vigilaremos si la pu...si Lindsey
viene.— Me estrecha entre sus brazos entre la estrecha ventanilla— suerte.
Lily me lanza un beso nerviosa pero dejo su mirada atrás cuando me dirijo a casa de Lindsey. Es
lógico que defienda a su hermanastro, después de todo cada vez parecen llevar una mejor
relación pero no puedo apoyarla, si Matt oculta algo es porque nada bueno puede salir de aquello,
y tengo que descubrirlo.
Camino hasta llegar a la casa de los Crawsford pero me detengo al observar a una
señora muy bien vestida fuera, demasiado como para solo regar su jardín. Me oculto tras un
arbusto mientras marco el número de Kate.
— ¡Necesito ayuda! — digo antes de colgar.
A los pocos minutos una Kate muy agitada estaba junto a mí.
— ¿Y bien?— dice respirando agitada.
— Necesito que la distraigas mientras ingreso, luego solo puedes tomar tu
ubicación en el coche pero si ella está ahí no podré ingresar.
Kate analiza mis palabras por un par de segundos y luego asiente. Camina fuera del
arbusto y oigo su voz.
— ¡Señora Crawsford, pero que lindo jardín tiene!
La señora se sonroja y agradece por el cumplido.
— ¿Sabía que su hija me ha humillado durante toda la secundaria?— ay no...—
pero no hay problema, mi mayor anhelo es que ella...¡que ella sea mi amiga!— tose
discretamente— ¡es tan fantástica! ¿ha visto sus uñas? ¿sabe dónde se hace la manicura?
Sonríen ambas y luego la madre de Lindsey se disculpa por los comportamientos de
su hija. Al parecer la familia de Lindsey no se parece en absoluto a ella. Camino entre los
arbustos hasta llegar a la parte trasera de la casa. Una piscina, una mesa para comer y una
gigantesca parrilla, descansan en el verde césped. Observo una puerta trasera y me escabullo
dentro de la casa. El desodorante ambiental de cacao me distrae por unos segundos pero
rápidamente me enfoco en mi objetivo. Subo las escaleras y la gran cantidad de habitaciones que
observan mis ojos me desconciertan. Suspiro abatida hasta que observo una puerta semi abierta
al final de la habitación, camino hasta ella y la abro lentamente hasta que diviso el tono rosa de
las alfombras, las cortinas e incluso su cama. Bingo.
Me introduzco a ella y le envío un mensaje a Kate indicándole que ya estoy dentro.
Cuando guardo mi móvil en el bolsillo trasero de mis vaqueros, observo con detención la
habitación. Todo es rosa excepto por algunos muebles. Junto a su cama reposa una mesa con
fotografías, una llama mi atención; es un recuadro de Lindsey y una chica abrazadas, pero la
chica que la acompaña está marcada con una gran equis en lápiz labial. Hurgo un poco más entre
sus cosas para verificar si ella puede ser la proveniente de las notas pero nada.
Busco alguna pista que me indique que Matt y Lindsey ocultan algo pero nada
parece sorprender. Hasta que observo lo que parece un tiesto de ropa sucia, en una esquina.
Sobre ella, una camiseta negra reposa, idéntica a las que usualmente lleva Matt a diario. Ignoro el
hecho de que pueda ser de él, no hay modo...no hay forma de que Matt haya pasado una noche
con Lindsey. No después de todo lo que hemos vivido. La desconcertante escena me deja
aturdida, tanto, que no soy capaz de notar que mi móvil vibra en mi bolsillo.
Rápidamente atiendo la llamada.
—¡Sal de ahí, Lindsey va en su coche a casa!—corto inmediatamente.
Mantengo todo en su lugar para que no note que he estado hurgando en su
habitación y oigo su coche estacionar fuera de casa.
¿Y ahora como escapo?
Mi móvil vibra nuevamente pero esta vez es un mensaje de Kate. Matt va a casa de
Lindsey, sal de allí ¡ahora! mis ojos se quedan detenidos en aquella oración una y otra vez. Como
si estuviera pausando ese momento y produciéndolo cada cinco segundos. Hasta que escucho
sus voces.
—Debes detenerte, prometiste que no le dirías nada.
Lindsey detiene el sonido que provocan sus tacones contra el pavimento y lo
observa.
—No me gusta que me dejen plantada, ahora no vengas a llorar.
— ¿qué quieres? ¿qué quieres de mí? ya te he dicho sobre el embarazado de Kate
¿ahora qué mas quieres para dejarme en paz de una p**a vez?
Mi pecho se contrae. No, no puede ser. Matt no pude haber sido quién le dijo a
Lindsey...no, no, no.
— Déjala.
— No...
— Vamos, ¿qué diferencia hay en que lo hagas ahora? sabes que en un par de
semanas lo harás igual, o quién sabe, quizás ella lo hará. Es una bomba de tiempo que tarde o
temprano les explotará en el rostro y yo estaré en primera fila para disfrutarlo.
— Ella es diferente, y yo...
— Tú apestas, al igual que yo.— se acerca a su cuerpo y acaricia su cuello—
estamos diseñados para estar juntos Matt, piénsalo.
Y luego de eso camina hacia casa. Matt corre hasta su motocicleta y yo me veo
obligada a buscar una salida por la ventana. Afortunadamente el pequeño techo que tiene la
ventana de Lindsey me sirven para amortiguar la caída. Cuando finalmente toco el césped corro
hacia Matt y golpeo su pecho.
— ¿Cuándo ibas a decírmelo? ¿cuánto tiempo pensaste que podrías ocultarme tus
secretos con Lindsey?
Golpeo su pecho una vez más pero pareciera que el dolor me lo estoy auto-
provocando en vez de proporcionárselo a él.
—¡joder! déjame explicarlo...
— Debes hacerlo, comprendo que tengas cosas que te resultan difíciles de revelar
pero ya no puedo más con esto, es Lindsey y no se detendrá hasta refregarme en el rostro que
sabe mucho más de ti que yo.
Toma una bocanada de aire y por su expresión deduzco que le aterra hablar.
— Hace un par de años hice algo muy malo Alex.…….
Nota de autora:
¡aquí está la parte dos! espero que la hayan disfrutado ¡Nos leemos y a sacar
conclusiones!
Domi
Continuará…..
Créditos a sus autoras ✍️
Elefante Rosa En La Luna 🌙