04/28/2026
Hay silencios que también duelen.
No porque no se dijeron palabras…
sino porque nadie protegió.
Porque alguien vio… y no hizo nada.
Porque alguien supo… y eligió callar.
Y ese silencio…
no desaparece.
Se queda en el cuerpo.
Se convierte en duda.
En confusión.
En heridas que se arrastran en la vida adulta.
Y muchas veces…
se repite en las siguientes generaciones.
Porque lo que no se nombra,
lo que no se confronta,
lo que se encubre…
se hereda.
Sanar también es tener el coraje de ver esto.
Sin justificar.
Sin minimizar.
Y elegir que contigo… sea diferente.
Trabajar esto en terapia no es debilidad…
es responsabilidad.
🌟AnaBraca🌟
Terapeuta Holística