03/25/2026
"El pensamiento y el sonido se manifiestan en cuatro estados diferentes, encontrándose el sonido en un extremo del espectro, y el pensamiento en el otro. El Yapa, transporta al individuo desde el inferior de estos estados al superior.
Vaikhari, la palabra hablada, es un sonido denso y audible, en su grado de máxima diferenciación. Es un pensamiento
codificado en el llamado lenguaje y expresado a su nivel más concreto. En este primer estado, el pensamiento implica el nombre y la forma. El nombre es uno con la onda de pensamiento y no puede ser separado. Al pronunciar la palabra “gato” se visualiza una forma. Lo inverso también es cierto. Sin embargo, cuanto más abstracta es la palabra, por ejemplo
“Dios” mas difícil resulta la conceptualización.
El uso del lenguaje supone la diferenciación del pensamiento en la palabra. Este proceso tiene lugar durante el segundo
estado, Madhiama.
La persona que habla o que escribe, selecciona sus palabras a través de un prisma enturbiado por prejuicios, impresiones, emociones y otras limitaciones. Estas son traducidas de nuevo a pensamientos por el oyente o lector, cuya mente, a su vez, esta oscurecida por sus propias ideas.
La transmisión del pensamiento al lenguaje lleva, inevitablemente, a la confusión.
Pashianti, 💜el tercer grado, es la visualización del sonido, la comunicación telepática en la que uno percibe literalmente la forma de pensamiento. Es el nivel universal en el que se mueven los pensamientos, y donde no existe ninguna diferenciación entre pensamiento, nombre y forma. Un indio, un esquimal, un alemán y un español pueden mirar todos,
al mismo tiempo, una flor y experimentar el mismo pensamiento, en idéntico lenguaje no verbal.
Para, el estado superior, es trascendental. No está formado por ninguna longitud de onda particular y se encuentra por
encima de todos los nombres y formas. Es el substrato original e inmutable de todos los lenguajes. Es energía pura o shakti. Corresponde a Sabdabrahman, el sonido potencial indiferenciado, La Vibración divina que todo lo une.
El pensamiento no puede captarse en el primer nivel de experiencia vocal o visual. Sus vibraciones son demasiado rápidas, incluso en este plano inferior. En el nivel telepático puede viajar instantáneamente a cualquier lugar. En el estado trascendental todo se funde junto. Este estado de pensamiento, único y universal, que puede alcanzarse en la meditación, es lo que comúnmente se denomina Dios