12/06/2023
Hace doce años, encontré un bulto en mi mama. Mi médico lo revisó y no pensó que fuera motivo de preocupación. El plan era vigilarlo continuamente. Tres meses más tarde, en una cita de seguimiento, me enteré de que tenía cáncer de mama avanzado (o metastásico). Para empeorar la situación, esto sucedió en un momento realmente estresante de mi vida. Me había divorciado recientemente, me acababa de mudar y había comenzado un nuevo trabajo. Tener que enfrentar mi nuevo diagnóstico de cáncer de mama, encima del resto de las dificultades, era ya bastante arduo; pero tener que decírselo a mis hijos adultos era un problema completamente aparte. ¿Cómo les dice una madre algo como esto a sus hijos, independientemente de la edad que tengan?
Realmente no sabía cómo hablar con ellos al respecto. Después de pensarlo a fondo, decidí no decírselo a mis hijos de inmediato. Por suerte, no vivían en mi casa, así es que fue más fácil para mí decidir qué decirles y en qué momento. Mi diagnóstico no era bueno, así es que cuando se los dije, no mencioné cosas negativas como, "mis médicos creen que me quedan 5 años de vida". En cambio, les hablé sobre mis tratamientos y mis citas médicas; cosas breves y sencillas de ese tipo. También me aseguré de que no me vieran alterada o tener una crisis emocional. Al fin y al cabo, esto me dio resultado y mis hijos lo aceptaron muy bien.