11/19/2025
La vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) ofrece beneficios clínicos sustanciales y bien documentados. El principal beneficio es la prevención de infecciones por los tipos de VPH de alto riesgo, especialmente los genotipos 16 y 18, responsables de aproximadamente el 70% de los casos de cáncer de cuello uterino a nivel mundial, así como otros tipos oncogénicos incluidos en la vacuna nonavalente. La vacunación reduce de manera significativa la incidencia de lesiones precancerosas cervicales (CIN2+, CIN3+, AIS) en adolescentes y mujeres jóvenes que no han estado previamente expuestas al VPH, con una reducción absoluta y relativa marcada en el riesgo de estas lesiones . En hombres, la vacunación también es eficaz para prevenir lesiones genitales externas y precáncer a**l, con una eficacia superior al 90% en la prevención de lesiones relacionadas con los tipos incluidos en la vacuna. La vacunación reduce la incidencia de verrugas genitales tanto en mujeres como en hombres, y se ha observado un efecto de inmunidad de grupo (“herd effect”) en países con alta cobertura vacunal, beneficiando incluso a personas no vacunadas.
La protección conferida por la vacuna es duradera, sin evidencia de disminución de la eficacia hasta al menos 12 años después de la vacunación.