17/12/2025
Las personas no siempre buscan curarse; muchas veces buscan una solución rápida.
Curar implica tiempo, compromiso y profundidad.
Aliviar es inmediato, pero superficial.
Vivimos en la cultura de la inmediatez: queremos que el dolor desaparezca sin detenernos a escuchar qué lo originó.
Buscamos silenciar el síntoma sin transformar los hábitos, los vínculos o la forma de vivir que lo sostienen.
La incomodidad se volvió intolerable.
Y, sin embargo, es justamente ahí —en el malestar— donde comienza el verdadero proceso de sanación.
Curarse no es volver rápido a “funcionar”.
Es animarse a cambiar.
Agéndate y conversemos 098 396 462